
El hombre de las camisas floreadas y el juego metalúrgico ha sufrido su primera derrota y me alegro. No por Brasil, cuya selección llevo en el alma, pero sí por este Dunga de plomo, autómata del fútbol, jugador de hierro que alcanzó la gloria mundialista pero ha decidido encorsetar a los dioses del balompié en una jaula metálica. Tras un Mundial decepcionante y triste de sus artistas, Brasil se encomendó a este mediocentro hormigonero en otro movimiento pendular clásico del pentacampeón. Ya ocurrió en 1982, tras la maravillosa exhibición del mejor equipo de la historia (por lo menos, el mejor que yo he visto) y su llorada eliminación en Sarriá. Tras el arte, el hierro.

Inglaterra, centro del planeta fútbol

Enric Bañeres señaló ayer en su blog un detalle que parecía anecdótico: cuatro de los ocho amistosos de selecciones absolutas disputados anoche se jugaron en Londres. Añadamos el vibrante Inglaterra-España sub-21 celebrado en Derby (2-2), más el absoluto de hoy en Manchester y la adquisición del Liverpool por millonarios americanos y obtendremos un retrato bastante fiel de la realidad: el centro mundial del planeta fútbol se ha desplazado, a la velocidad de la luz, hasta Inglaterra.

- Portugal-Brasil, 2-0. Emirates Stadium (Arsenal): 59.793 espectadores (Capacidad: 60.400)
- Dinamarca- Australia, 3-1. Loftus Road (Queens Park Rangers) 1-3: 12.476 espectadores (18.500)
- Ghana-Nigeria, 4-1. Griffin Park (Brentford). 11.000 espectadores (12.763)
- Corea Sur-Grecia, 1-0. Craven Cottage (Fulham): 10.000 espectadores (22.200)
Fotos: Reuters - Getty - AFP.