
El clamoroso penalti regalado al Barça servirá para que sus detractores pierdan de vista la realidad, al tiempo que sus defensores argumenten la penosa ‘ley de la compensación’ en base al derribo de Oleguer a Gio transformado también en penalti. Árboles de la polémica que distorsionan el bosque de la realidad futbolística: Rijkaard ha dado un importante paso adelante. Falto de condición física, de frescura anímica y hasta de coordinación en los automatismos colectivos, el entrenador del Barça regresó hace días a los fundamentos y su equipo empieza a crecer. No por el resultado frente al Celta, sino por cuatro aspectos esenciales del juego:
- 1.- La colocación defensiva y las coberturas entre jugadores
- 2.- La presión y recuperación tras pérdida de balón
- 3.- La decisión de establecer el juego en terreno del rival, donde las pérdidas son menos trascendentes
- 4.- El incremento en la velocidad del movimiento del balón


14 del Inter

Nuevo cabezazo a Materazzi. Zidane ya tiene quien le imite (en lo malo): el centrocampista de la Sampdoria Gennaro Delvecchio ha batido el récord de velocidad y en apenas siete minutos le ha partido la boca a Materazzi de un cabezazo. Le ha partido la boca y también el encuentro (0-2), que ha supuesto la decimocuarta victoria consecutiva de los interistas, plusmarca nunca vista en el fútbol italiano. El próximo domingo, un Inter-Roma con aspecto de final de trayecto para el torneo. Si vencen los de Mancini, el calcio ya tendrá campeón virtual.
Fotos: AP - AFP - Reuters - Sky.