
A estas horas, Sir Alec Ferguson debe estar llamando a Estados Unidos para que la familia Glazer le autorice a ofertar cualquier precio que garantice la continuidad de Larsson en el Manchester. Con Larsson, los mancunianos son otra cosa. No sólo consigue goles, sino que provoca el crecimiento de sus compañeros, ya de por sí enormes. Cuando era niño, Larsson debió aprender con rigor los fundamentos del fútbol, pues ese abecedario de movimientos le permite aún ahora desmarcarse, combinar y golear con un acierto y efectividad descomunales. Esta tarde, el delantero sueco ha marcado el tempo del Manchester-Porstmouth de Copa (2-1), con una prestación espléndida y un golazo de volea erróneamente anulado.

Fotos: Empics.