Mostrando entradas con la etiqueta Inter. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inter. Mostrar todas las entradas

domingo, marzo 11, 2007

¿Qué hace el Nàstic ahí abajo?


No he visto fatiga física en el Sevilla, ni tampoco miedo a vencer por la presión psicológica del liderato. No la he visto, pero puede ser que exista. Lo que he visto ha sido un Nàstic espléndido que ha ahogado al equipo de Juande a base de fundamentos defensivos y condición física. Una presión fuerte a quien llevaba el balón, excelente marcaje por alto de César Navas a Kanouté (que sí parece un punto por debajo de lo habitual), buena línea defensiva en el centro del campo para secar a Alves y Puerta y contragolpes de libro, con apertura de los laterales por las bandas y buenos movimientos de Portillo y Cuéllar.

La principal conclusión que saco no es que el Sevilla haya bajado el pistón, aunque es posible que le afecte el cansancio del jueves en UEFA y la presión, sino que ha tenido enfrente a un equipo de verdad y no a una banda de talentosos desquiciados como está siendo el Barça últimamente. Lo incomprensible no es que el Sevilla no haya sabido distanciarse en el liderato, sino qué está haciendo este Nàstic ortodoxo, serio y cuajado en las cloacas de la clasificación. En cualquier caso, la antropofagia entre los de cabeza continúa. Comiéndose unos a otros.


Una defensa de mantequilla...




La prórroga del miércoles frente al Celtic presumía un Milan desfondado en su gran derby contra el Inter, pero ha sido al revés. Pirlo, Gattuso y Kaká parecían gacelas y, a su lado, Ronaldo ha aparecido otra vez en su esplendor, mientras los interistas arrastraban por San Siro una pena muy gorda, la de su eliminación europea a manos valencianas. Así que el Milan volaba y el Inter andaba aturdido pese al concierto con 30.000 silbatos que su afición le ha preparado al traidor Ronaldo. Traidor quizás, pero eficaz también. Sus combinaciones con Kaká empiezan a ser brillantes y directas y le ha bastado un metro de ventaja sobre Maxwell para lanzar un zurdazo raso desde fuera del área que ya es histórico, pues completa una proeza difícil de igualar: con el Barça le marcó al Madrid; con el Inter, al Milan; con el Madrid, al Barça; y ahora con el Milan, al Inter (salvo error u omisión).

Pero la ventaja adquirida por Ronaldo y sus escuderos ha sido malgastada por una defensa de mantequilla, en la que Maldini sigue siendo la única referencia, a punto ya de la cuarentena. Ibrahimovic y Julio Cruz le han pasado por encima al cuarteto milanista de atrás, más que nada por potencia física, faceta en la que Bonera y Oddo han estado blandos y Maldini, simplemente arrollado. El Milan se queda sin botín, pero ha mostrado algo que no veíamos en el equipo desde hacía muchos meses: velocidad y verticalidad. Quizás estamos ante su recuperación.

Fin de racha para Estudiantes




Trepidante duelo anoche en La Plata, donde Boca se merendó (1-3) al campeón Estudiantes, en la revancha de la hermosa final del Apertura, pese a una salida espectacular del campeón local que de la mano de Verón parecía sobreexcitado y lanzado al triunfo gracias a una velocidad de transición ejemplar. Pero tras el descanso apareció Martín Palermo y también Riquelme, combinaron y acertaron. Hat trick del rubio argentino y Boca que rompe una racha prodigiosa de Estudiantes que ya duraba 17 partidos invicto.

Fotos: AFP - AP - AC Milan.com – Olé.

viernes, marzo 02, 2007

Inter, Bayern y Liverpool


A Valencia, Madrid y Barça, el partido decisivo de los octavos de Champions se les presenta con las coordenadas que más se acomodan a sus características. Digo coordenadas, no digo resultado. Al Valencia, porque le basta con plantar el autobús en Mestalla y gestionar un empate con su eficacia habitual de gerente de altos hornos. Al Madrid, porque se va lejos del infierno que vive en el Bernabéu y tiene suficiente con emular el estilo con el que se siente cómodo y le permitió vencer en Anoeta, Montjuïc, Reyno de Navarra o el propio Mestalla. Y al Barça, porque ha de recurrir obligatoriamente a la épica y el ataque, las armas que mejor le sientan.

Recordemos que en sus tres desplazamientos europeos, este Inter demoledor en el calcio logró vencer en campo del Spartak de Moscú y empatar en Munich ante el Bayern (1-1), pero cayó en Lisboa frente al Sporting. No es un Inter de hormigón armado y ya se vio en San Siro que cuando el Valencia decidió irse a por el empate los interistas se liaron. Llegará a Mestalla sin Vieira ni Cambiasso, lo que es grave para su centro del campo, y con la probable baja también de Adriano, lesionado el miércoles ante Udinese. Su alineación, si no sufre ningún cataclismo mañana en Livorno, será esta:

Julio César – Maicon, Córdoba, Materazzi, Burdisso – Dacourt, Zanetti, Stankovic, Solari – Ibrahimovic, Crespo

En otras condiciones, Mancini quizás saldría con un solo punta y reforzaría el centro del campo con Figo o incluso Grosso, pero en Mestalla está obli
gado a marcar (lo que no es fácil) y ese riesgo que tendrá que asumir va a ser la gran ventaja competitiva de un Valencia al que le gusta esperar atrás y saltar como un león.

Con Van Bommel


El Madrid no jugará en casa, pero eso en vez de un handicap se ha convertido en una alegría para los de Capello. En el Allianz Arena sentirán presión, pero de la que no les agobia. Un empate le sirve para mantenerse vivo en su competición preferida y su capacidad para plantar el autobús y que VNR golpee con acierto la pueden certificar ocho estadios españoles, testigos de sus ocho triunfos ligueros como visitante. El Bayern juega mañana en Berlín contra el Hertha, donde Hitzfeld aplicará otra vuelta de tuerca más a la política de rotaciones que ha emprendido. La baja de Owen Hargreaves se antoja importante para el campeón alemán, cuyo equipo más probable contra Capello será este:

Kahn – Sagnol, Lucio, Van Buyten, Lahm – Ottl, Van Bommel, Salihamidzic, Schweinsteiger – Makaay, Pizarro


Así, Van Bommel tendrá que cubrir posi
blemente la plaza de Hargreaves en el doble pivote, lo que le frenaría sus llegadas al área, el arma más peligrosa de los muniqueses ahora mismo junto con el acierto de Pizarro.

Jugando a las sorpresas


Conociendo a Rafa Benítez es posible que mañana el Liverpool reciba al Manchester United en Anfield con varios titulares en el banquillo (Agger, Sissoko, Xabi Alonso, Kuyt...). El Liverpool marcha a dieciséis puntos del líder inglés y todas sus esperanzas residen en la Champions, donde Benítez quiere incrementar su ya extensa leyenda eliminando al campeón. El Liverpool no pierde en casa (partidos de Premier y Champions) desde el 26 de marzo del año pasado, cuando le eliminó el Benfica (0-2), y no hipotecará su pase a cuartos por la visita del Manchester, por más rivalidad liguera que exista. Así que no puede extrañar si mañana juegan Hyypia, Mascherano, Zenden, Mark González o Robbie Fowler. Pero el martes frente al Barça estarán los titulares:


Reina – Finnan, Carragher, Agger, Arbeloa – Sissoko, Xabi Alonso, Gerrard, Riise – Crouch, Kuyt


En casa, Benítez acostumbra a jugar con Crouch en vez de Bellamy, para que el gigantón asista de cabeza a Kuyt y Gerrard. Es muy posible que también lo haga frente al Barça. En algunos casos ha ensayado con tres puntas, sumando a Bellamy al ataque, pero lo ha hecho siempre frente a equipos menores del campeonato inglés. Otra cuestión es qué sorpresita prepara Benítez (¿Mascherano de trivote, Riise al lateral?) ahora que también Rijkaard ha decidido jugar a la incertidumbre, dejando dudas sobre la presencia de Eto'o y lanzando a Eusebio a declarar ayer mismo que no descarta repetir el 3-4-3 de Zaragoza.

Fotos: Getty - AFP - AP.

domingo, febrero 25, 2007

La mariposa y la avispa


Copio la idea que Daniel Arias ha dejado escrita en un comentario del post anterior. De Cassius Clay (cuando se llamaba así) dijo él mismo que “revolotea como una mariposa y pica como una abeja”. Dos facetas que hemos visto en la final de la Carling Cup, la Copa de la Liga inglesa, interpretada por el juvenil Arsenal y el demoledor Chelsea. “Youth versus cash” (“Juventud contra dinero”) había dicho Wenger al plantear su propuesta de jugar la final con los mismos juveniles que recorrieron toda la competición, incluida la goleada (3-6) al Liverpool en Anfield. Nuevo episodio dialéctico entre Wenger y Mourinho, donde el francés pretendía plantar cara con sus niños a los hombretones del portugués, tropa aguerrida como pocas.

Así ha sido. Críos de 17 años (Walcott, Traoré), mezclados con chavales de 19 (Cesc, Denilson), adolescentes de 20 (Diaby), ‘veteranos’ de 22 (Senderos, Hoyte, Aliadière) más la ayuda de Touré y Baptista. Un Arsenal juvenil que ha revoloteado con su efervescencia habitual, triangulando, tocando, queriendo entrar en la portería rival con el balón en los pies. Un equipo que no ha renunciado a su propuesta ni siquiera en una final contra el monstruo blue. La ‘troupee’ de Mourinho ha salido con todo y ha jugado como siempre: hormigón armado en el centro y Drogba como paradigma de la puntería, con Robben aportando su gambeteo en la segunda mitad. La mariposa ha caído ante la abeja, pero sólo en el tramo final y ha caído de pie, con tangana incluida. En medio, KO rotundo de John Terry, conmocionado pero a estas horas recuperándose en el hospital.

Empate en el centro

En el mismo coliseo donde el Madrid cayó con estrépito, el Valencia con goleada y el Barça empató apenas llegado de vacaciones, el Sevilla ha arrancado también un punto pese a un inicio trepidante que prometía victoria visitante. Pero el Getafe ha logrado llevar el partido al centro del campo y empantanarlo en esa zona para que los sevillistas comprobaran el peso de las bajas de Dani Alves, Adriano y Puerta. Tela de araña por ambas partes, mucho balón al cielo y sensación de partido frustrado. Esperábamos un portento entre dos excelentes equipos y nos hemos quedado con las ganas.

Banquete del Inter: 17 triunfos consecutivos en competición liguera, récord europeo absoluto. El Inter circula con la quinta marcha sin nadie que se le enfrente en este campeonato que parece de plastilina. 2-5 al Catania incluso jugando sin sus centrocampistas titulares (Vieira, Dacourt, Cambiasso). La superioridad interista es tan inmensa y su capacidad de remate tan superior (cuando no es Ibra son sus defensas) que el scudetto está ya sentenciado en el mes de febrero.

Piernas pesadas OL: También está decidida la Liga francesa, pero el Olympique se empeña de perder puntos y crédito. De nuevo se ha salvado en el descuento, como casi todas las semanas desde que regresó de las vacaciones con las piernas cargadas. El sábado perdía en casa por 1-3 en el minuto 90 y logró empatar apelando a un nuevo milagro, por lo que mantiene 14 puntos de ventaja en la pelea por el título. Pero el rey Lyon sigue espeso.

Fotos: Empics - Getty - AP - AFP.

martes, febrero 20, 2007

La eliminatoria de los autobuses


No son autobuses idénticos de tamaño ni forma, pero son tres autobuses para estos partidos de ida de la Champions. El que colocará el Bayern esta noche en el Bernabéu; el que situará el Liverpool en el Camp Nou mañana; y el que tiene previsto ubicar el Valencia también mañana en San Siro. Autobuses de marcas distintas, pero con la misma voluntad: pasar el trago de la ida con el menor coste posible y dejar para la vuelta la decisión final. Autobuses metalúrgicos que auguran partidos trabados, cocidos a fuego lento en zonas reducidas del campo.



Procedente de los altos hornos del Ruhr (de Baviera, en realidad), llega el peor Bayern de la década. Su filosofía es la misma que la temporada pasada, en la que logró el segundo doblete consecutivo Bundesliga-Copa: no juega a nada y lo fía todo a una pegada descomunal. Pero hay una diferencia trascendental. De hecho, dos diferencias. Se fue Ballack y la pegada descomunal se convirtió en pegada de mosquito. Y la segunda, con poca repercusión mediática pero mucha futbolística: se fue Zé Roberto y se acabó la sujeción en el centro del campo, que hoy es un coladero. El Bayern apenas creaba fútbol, pero el doble pivote DeMichelis-Zé Roberto barría la zona central con esmero y entre Ballack, Pizarro y Makaay resolvían en los últimos minutos. Este año, el equipo muniqués se ha quedado sin barrendero (Ottl y Van Bommel no están funcionando ahí) y sin golpeador. Así que apenas le queda un recurso: poner el autobús en el Bernabéu ante un Madrid que sólo está cómodo cuando regala el balón, lo que augura un partido complejo desde el punto de vista táctico.



Desde los ambientes fabriles de Liverpool llegará al Camp Nou el autobús de Benítez. No es un autobús de hormigón armado, sino flexible como un acordeón. Imagino que planteará ese 4-4-2 que tanto se le atraganta al Barça, con Sissoko y Xabi Alonso en el doble pivote, Gerrard presionando arriba al mediocentro local y quizás una banda izquierda con doble refuerzo (Riise-Zenden). Dos líneas muy físicas situadas muy arriba para que Puyol se enrede en la salida del balón y entre Xavi y Deco se pasen el cuero sin capacidad de profundizar, pero con el riesgo de que una pérdida en esa zona equivalga a un contragolpe feroz de Gerrard, Bellamy y Kuyt, tres armas veloces y letales. De ahí que las frases de Deco en “El País” ("No vamos a ganar por 4-0, así que decidirá Anfield. Por eso es trascendental que no nos marquen en casa. Mejor un 0-0 que ir allí con un 2-1”; “La clave en la eliminatoria será no perder los nervios. Hemos de ser un equipo inteligente”) adquieran todo su sentido analizando el antídoto que presentará Benítez, que ya anuncia que un 0-0 figura entre sus objetivos. El Barça puede desmontar el autobús si mueve rápido el balón entre líneas.



Y con los genes del mismo Benítez, y procedente de los altos hornos saguntinos, se plantará el Valencia en San Siro frente al Inter, plusmarquista europeo de victorias consecutivas. El mismo Valencia que venció al Barça el domingo. Un cuarteto de hierro forjado (Albiol, Ayala, Albelda, Marchena) atrás y cuatro ‘velociraptors’ (Angulo, Silva, Villa, Morientes). Esconderse atrás para lanzar el zarpazo. Camaleónico Valencia. Enfrente, un Inter sin Vieira, pero con los recuperados Adriano e Ibra más la frenética movilidad de Stankovic. Imbatible en el calcio italiano, en Europa dejó algunas dudas, como esas dos derrotas ante Sporting de Lisboa y Bayern (0-2) en Milán y esos escasos cinco goles en seis partidos, aunque es cierto que ha llovido bastante desde entonces y este Inter es otra cosa, más fluido, más certero.

Ya sabéis que mis pronósticos acostumbran a fallar estrepitosamente en cuanto a los resultados (no tanto en lo referente al desarrollo de los encuentros). Creo que serán tres partidos fuertes, pero de fútbol áspero y escaso, en los que Madrid, Barça y Valencia tomarán ventaja (aunque sea empatando sin encajar goles) para resolver en la vuelta. Lo dije cuando el sorteo y sigo pensando lo mismo: los tres españoles son mis favoritos. Aunque por los pelos.

Fotos: AP - Bundesliga - Empics - EFE.

lunes, enero 29, 2007

Un paso adelante


El clamoroso penalti regalado al Barça servirá para que sus detractores pierdan de vista la realidad, al tiempo que sus defensores argumenten la penosa ‘ley de la compensación’ en base al derribo de Oleguer a Gio transformado también en penalti. Árboles de la polémica que distorsionan el bosque de la realidad futbolística: Rijkaard ha dado un importante paso adelante. Falto de condición física, de frescura anímica y hasta de coordinación en los automatismos colectivos, el entrenador del Barça regresó hace días a los fundamentos y su equipo empieza a crecer. No por el resultado frente al Celta, sino por cuatro aspectos esenciales del juego:

  • 1.- La colocación defensiva y las coberturas entre jugadores
  • 2.- La presión y recuperación tras pérdida de balón
  • 3.- La decisión de establecer el juego en terreno del rival, donde las pérdidas son menos trascendentes
  • 4.- El incremento en la velocidad del movimiento del balón

Quedan aspectos por mejorar (la presión de la delantera, la triangulación cerca del área rival, el estado de forma de algunas individualidades...), pero gracias a los fundamentos la gente de Rijkaard ha dado ese paso adelante y tras comportarse como una banda durante muchos meses ha vuelto a jugar como un equipo. No por estado de gracia, sino por orden táctico, impecable en fase defensiva durante hora y cuarto (en el último cuarto, con Gio haciendo locuras y sin mediocentro, todo ha sonado a lotería). Este Barça no está todavía para grandes alardes ni florituras por razones comentadas hasta el hartazgo. Así que a falta de luces, una linterna. Y la linterna se llama posicionamiento, buena colocación, fundamentos básicos, sentido del orden colectivo.

No son armas suficientes para alardear de nada, pues los vicios y defectos arrastrados toda la temporada siguen ahí, con nombres, apellidos y fecha de resolución. Pero son armas más afiladas y efectivas. Un equipo mejor aposentado atrás y con instrucciones precisas para cubrirse las espaldas y evitar las frivolidades. Quizás esa sea la palabra que debamos emplear: Rijkaard se ha puesto serio y ha exigido terminar con la frivolidad. Se acaba enero y está llegando la hora de la verdad.

14 del Inter


Nuevo cabezazo a Materazzi. Zidane ya tiene quien le imite (en lo malo): el centrocampista de la Sampdoria Gennaro Delvecchio ha batido el récord de velocidad y en apenas siete minutos le ha partido la boca a Materazzi de un cabezazo. Le ha partido la boca y también el encuentro (0-2), que ha supuesto la decimocuarta victoria consecutiva de los interistas, plusmarca nunca vista en el fútbol italiano. El próximo domingo, un Inter-Roma con aspecto de final de trayecto para el torneo. Si vencen los de Mancini, el calcio ya tendrá campeón virtual.

Fotos: AP - AFP - Reuters - Sky.