Mostrando entradas con la etiqueta Barça. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Barça. Mostrar todas las entradas

sábado, septiembre 17, 2011

La receta de la alegría

1.- 3-4-3 (en realidad 3-3-2-2) más el ‘doble Messi’ y dos extremos en el alambre. Esta ha sido la receta. Alves y Villa, uno en cada extremo, estirando la lona a lo ancho para que la defensa de Osasuna estuviese muy separada. Excepcionales ambos en la tarea encomendada: clones de Pedro, el mejor en esta faceta.  Ensanchan la defensa, fijan laterales y dejan a la pareja de centrales rivales a merced del dúo Messi-Cesc.

2.- Thiago haciendo las coberturas en banda derecha, como ante el Villarreal o en su debut oficial con España. El resto es aplicar el libreto del juego de posición por jugadores que lo aprendieron en la cuna: hombre libre; tercer hombre; generar superioridades tras la línea que presiona; pasar o, si no se puede pasar, conducir para poder pasar; juntar al rival para ajusticiarle en zonas vacías… 

3.- Todos en su sitio porque Puyol repara la mitad de la emergencia defensiva. Falta la otra mitad: Piqué. Eso no se ficha. Se tiene o no se tiene. Y si no está, por cualquier razón, se le espera. Y mientras llega, se llama al bombero Busquets. No era ninguna ‘guardiolada’, sino un recurso para superar la emergencia.

4.- Posesión del 85% en el primer tiempo. En el fútbol, las estadísticas siempre son engañosas porque sólo explican una parte de la realidad. Ejemplo: la posesión. Para el juego del Barça, la posesión nunca es un objetivo, sino un instrumento. La necesita porque necesita el balón para ordenarse y tener sentido. Quiere la posesión para organizarse y crear su juego. El dato nunca significa una meta conseguida, sino una herramienta correctamente empleada. Sobre todo si es posesión de calidad en la auténtica zona de trascendencia, que en el Barça es el centro del campo.

5.- Busquets: lo hace todo bien. Es el hombre que juega de perfil.

y 6.- Tres modos de adaptarse al Idioma Barça: 

a) Abidal y Mascherano lo han aprendido de mayores, pero lo interpretan de lujo. Han tenido que reaprender el modo de jugar y parecen haber crecido en La Masia. 

b) Educado en La Masia, a Thiago le cuesta adaptarse al estilo colectivo que inspira a este equipo. Conoce perfectamente cómo se juega, pero aún no lo interpreta 100% como debe. Aunque está mejorando cada día, todavía juega demasiado para él y algo menos para el colectivo. Lo pillará, sin duda alguna. 

c) Cesc es un Barçablante: lo aprendió de niño y no lo ha olvidado. Se asocia a Messi con los ojos cerrados, pero desconoce todas las evoluciones que ha introducido Guardiola estos tres años. Se maneja de forma excepcional en la anarquía que existe dentro del orden blaugrana y posee una movilidad que desarbola. Su aportación vertical en fase ofensiva es única. Tiene pendiente mejorar en dos aspectos: en el contexto del juego estático y en la organización defensiva. 

- Barça-Osasuna (Liga, 4ª jornada). 17-Septiembre-2011. Camp Nou. 8-0 (Messi, Cesc, Villa, Roversio pp, Messi, Xavi, Villa, Messi)

lunes, septiembre 12, 2011

La peligrosa zona de confort

Un hermoso estadio, una tarde dulce y un marcador claro a favor casi sin haber roto a sudar. El plan ideal para un día de fiesta a finales de verano. Convocatoria para entrar en la zona de confort. La zona de confort es uno de los mayores riesgos para un equipo de fútbol porque equivale a la comodidad y la certidumbre. Como diría Cruyff, te han llenado la cabeza de elogios sobre que eres el mejor del mundo, estás ganando cómodamente sin bajar del autobús y con varios suplentes. ¿Qué más puedes pedir? Nada. Es la felicidad completa. Aquí no hay obstáculos ni campos minados. Anoeta es una alfombra: césped bien cortado, recién regado, ninguna trampa en perspectiva, rival noble que tira la línea tan arriba que es una invitación a las entradas de la segunda línea barcelonista, que entra a cuchillo por esos pasillos gigantes. Ni siquiera tienes que apelar al juego paciente para avanzar líneas pasito a paso: el rival te abre las puertas como si fuese un mayordomo.

Cuando un jugador o un equipo se preguntan ¿qué más puedo pedir? significa que has entrado en la zona de confort, un conjunto de acciones donde es cómodo manejarse. El Barça entra en esa zona de vez en cuando. No es la norma del equipo ni del entrenador, que siempre pone en marcha alguna situación que genera tensión en sus hombres o inquietud, con el fin de que nadie se adormezca y el colectivo siga creciendo y evolucionando. Dos o tres veces por año, el Barça entra en esa zona en la que jugó en Anoeta durante una hora. Marcador fácil, juego plácido, rival entregado. Confort.

Se juntan Busquets, Fontàs, Keita y Xavi en un rectángulo y le hacen un rondo imparable a Agirretxe, que se agota persiguiendo inútilmente el balón. Toques y toques en ese rectángulo. Toques intrascendentes. Se adormece la Real Sociedad, pero sobre todo se duerme el Barça. La esencia del Barça no es tocar por tocar, sino tocar con un sentido y un objetivo: el juego de posición usa el toque para generar superioridades tras las sucesivas líneas del rival. Los de la camiseta negra olvidaron este principio básico y pasaron a jugar de forma neutra, sin saltar líneas, ni buscar el hombre libre, ni construir superioridades para sentenciar. Dice Cruyff que al 95% de intensidad cualquier jugador y cualquier equipo se vulgariza. Ocurre cuando entras en la zona de confort: dejas de jugar al 100% y eso significa bajar un peldaño en la concentración. A partir de ahí, es más fácil cometer errores, se presiona menos, se ataca peor, con lo que se defiende mal, se pierde la posición en el campo y el sentido del juego.

La confortabilidad provoca estas consecuencias y, en ocasiones, el rival no desaprovecha la oportunidad y te deja en evidencia, que es lo que sucedió en San Sebastián. Todas las restantes razones que se argumentan son ciertas: el descontrol por los partidos internacionales; la extraña mezcla de los centrales, dejando al perfil corrector en el banquillo; la desnudez de Fontàs; la persistencia en ubicar a Keita de mediocentro pese a su evidente falta de fluidez en la circulación y los pases interiores. Pero siendo ciertas, son todas razones menores. La mayor es la pérdida de intensidad y concentración por la entrada en la zona de confort. La comodidad es el verdadero enemigo del futbolista.

sábado, septiembre 10, 2011

Sois mortales...

1.- La alineación inicial dice varias cosas: que Guardiola aún sigue dispuesto a jugar sin un defensa central corrector. Tiene a sus tres correctores en el banquillo (Puyol, Mascherano y Abidal), hombres rápidos que van bien al corte y mezclan de cine con un central de buen pase y posición como Busquets (o Piqué). Tiene a sus tres correctores disponibles, pero usa a Fontàs para asociarle a Busquets. Esa mezcla de perfiles no ha funcionado casi nunca, salvo cuando la pareja fueron Piqué y Márquez. Si juega Busquets, a su lado necesita un velocista. Fontàs es la antítesis y equivale a sufrir en todos los balones largos y a perder la cintura en los pases cruzados. A cambio, ambos sacan el balón de lujo. Guardiola sabe todo esto de sobra, pero ha tomado esta decisión que, al final, se ha mostrado letal para el Barça. Debe tener alguna razón, pero la desconozco.

2.- También insiste en Keita de mediocentro de posición. Imagino que es para utilizarlo al máximo en el primer tramo de temporada ya que se irá a la Copa de África en enero y febrero. Pero Keita siempre tiene un pase de más, lo que en momentos de circulación rápida supone un problema. Un atasco.

3.- La línea adelantada de la Real es muy peligrosa para sus intereses como se ha demostrado en un par de minutos. En un par de goles. Pero, sobre todo, la misma jugada una y otra vez. Inicio en banda izquierda para que la Real basculara hacia esa zona, devolución a uno de los interiores (Xavi o Cesc) y pase bombeado por encima de la línea defensiva vasca. Dos goles y varias ocasiones en una jugada calcada sin cesar. Una y otra vez. La Real, ahogada en su propia propuesta.

4.- Con viento a favor, el Barça ha entrado en la zona de confortabilidad. El mismo estilo de juego que le sirve para superar tormentas lo emplea en ocasiones para entrar en esa zona de confort y dormir los partidos. Ha construido un rondo rectangular con Busquets, Fontàs, Keita y Xavi y ha dejado pasar los minutos mientras Agirretxe perseguía inútilmente el balón. Era la comodidad de vencer sin necesidad de remar, presionar ni pensar. Bastaba con seguir moviendo suavemente el balón de forma intrascendente en espacios neutros. El confort, el confort...

5.- Pero la zona de confort siempre genera una consecuencia negativa en quien la protagoniza: la desconcentración. Ahora mismo hay mil teorías en tertulias y portadas: el virus FIFA, la alineación titular, el banquillo de lujo, el color de la camiseta, la falta de ambición, en fin, las teorías habituales para explicar un resultado sorprendente. La realidad es más simple: bastan unos minutos de desconcentración colectiva o, incluso, individual, para estropear un partido que está ganado. Este error no es nuevo de hoy: el Barça lo ha cometido muchas veces, sea cual sea su ventaja en el marcador. Cuando se desconecta, no sólo comete errores más o menos graves, sino que se vulgariza. Pierde su singularidad futbolística.

6.- El fútbol es un proceso complejo donde la incertidumbre es factor capital. A base de portadas de periódico que repiten machaconamente pronósticos, favoritos y teóricas certezas, olvidamos este principio básico: el fútbol es incertidumbre. El mérito del equipo de Guardiola ha sido, en general, reducir al máximo dicho margen de incertidumbre, que sólo ha existido en episodios puntuales y siempre por la misma causa: la desconcentración en un momento determinado. En el fútbol, la concentración permanente es más importante que el dinero de las televisiones.

7.- La Real Sociedad ha dejado un aroma excelente. Demasiado arriesgado al tirar la línea frente a una fiera como la blaugrana, pero muy bien posicionado en todo el campo. Jugadores con sensación de conocer órdenes muy bien prefijadas sobre las acciones que cada uno debía interpretar, como el cierrre de pasillos interiores hacia Messi en cuanto ha salido el argentino. Sobre la dulzura de Xabi Prieto, la habilidad de Griezmann y el extenuante empuje de Agirretxe, me quedo con la presencia de Asier Illarramendi, 20 años de magnífico mediocentro de posición.

8.- Siete canteranos en el once titular de la Real Sociedad y dos más como recambio. El futuro de nuestro fútbol pasa por políticas de este tipo. Un ejemplo fantástico.

9.- Montanier: perdido en el primer tiempo por su decisión inicial de defender muy arriba, ha sabido corregir la posición, retrasar la línea y cerrar la vía de agua de los balones bombeados. Y ha añadido un matiz: pelotas largas y cruzadas contra el tándem Busquets-Fontàs, un martirio para la zaga barcelonista y otra cruz importante en la trayectoria de Fontàs, ya muy dubitativa desde que abandonó el manto protector del filial en el Miniestadi.

y 10.- El elogio debilita, por supuesto. Los generales victoriosos entraban en Roma con un esclavo susurrándoles al oído que eran mortales. Anoeta le ha susurrado eso mismo al Pep Team.

- Real Sociedad-Barça (Liga, 3ª jornada). 10-Septiembre-2011. Anoeta. 2-2 (Xavi, Cesc, Agirretxe, Griezmann)

lunes, agosto 29, 2011

Barça 3.0, el Idioma sigue evolucionando

1.- El 3-4-3 anunciado al conocer la alineación ha sido, en realidad, un 3-1-3-3 totalmente “bielsano” (aunque con interiores en vez de laterales en la 2ª línea). Mucho más cruyffista que Cruyff, Pep Guardiola se ha encomendado a su amigo Bielsa para dar una nueva vuelta de tuerca en la evolución del Idioma Barça, que cada temporada da pasos adelante en el ámbito táctico. El de ahora ya es el Barça 3.0, capaz de alinear al 'doble Messi', o sea, a Messi y a Cesc haciendo de Messi. Adelantemos ya que la evolución no se detendrá aquí: en partidos menos arriesgados del Camp Nou veremos este año un 2-3-3-2 jugando en apenas 30 metros, pero no hay que fijarse en el dibujo, que sólo es un dibujo. Lo que importa de verdad es la idea, el sentido del juego, la intención y el movimiento perpetuo. Los conceptos, no un dibujo.

2.- Guardiola siempre confecciona las alineaciones pensando en cómo atacar al rival y nunca en cómo defenderse de él. El 11 de hoy es fruto de esa idea. No es una ‘boutade’ para aparentar, ni una ‘guardiolada’ sin sentido, sino una decisión meditada y estudiada. Podía haber salido mal, por supuesto, porque las decisiones pueden ser erróneas, pero nunca caprichosas. La realidad del partido ha demostrado el acierto de la decisión.

3.- Dijo Arrigo Sacchi que la evolución del fútbol pasaría por convertir todo el terreno de juego en un centro del campo y llenarlo de centrocampistas (no sé si empleó exactamente estas palabras). Pep escuchó aquello y el Barça está por la labor. Seis centrocampistas en la alineación inicial más Messi, que lleva dos años siendo un centrocampista más, un todocampista-goleador, rara avis, especie singular. Con esos 7 centrocampistas, el juego de posición adquiere una dimensión desconocida y se acerca a la profecía de Sacchi. La fluidez deviene en movimiento perpetuo (“perpetuum mobile”).

4.- Cesc & Messi Sociedad Ilimitada. Se conocieron siendo niños, coleccionaron cromos juntos y aprendieron los trucos en la vieja pizarra verde de La Masia. El retorno de Fàbregas es la mejor noticia del año para el Barça. Ya no por lo que supone de futuro, sino por lo que implica en el presente rabioso. Los viejos socios vuelven a encontrarse y repiten maniobras. Como cuando jugaban a las chapas y barrían en cadetes. No han perdido el aire pícaro de los partidos infantiles. Ni siquiera necesitan mirarse: se presienten. Son el 'doble Messi'.

5.- El verdadero precio del fichaje de Cesc lo hemos conocido en las últimas 96 horas. Desde el viernes en Mónaco hasta hoy en el Camp Nou, pasando por la masacre de Old Trafford. Su precio ha sido una cosa. Su valor, otra muy distinta. Muy superior. Good Buy, decian en Londres. Good Buy, en efecto, ahora que se ha integrado en un ecosistema futbolístico en el que aún puede explotar más.

6.- La conducción de Thiago en el primer gol, acompañado por Cesc, es de manual. Media defensa rival espera el pase a Fàbregas y se va tras él, ayudada por el amague de Thiago, amague de cuerpo y de rostro. Incluso Diego López bascula hacia Cesc, como queriendo adelantarse al inminente remate. Y cuando ya toda la estructura defensiva está desequilibrada, Thiago emplea la pierna izquierda para cruzar donde nadie la espera.

7.- Thiago ha perdido un balón en la zona central y en vez de quedarse mirando, como hacía, ha corrido a defenderlo (por cierto, de forma espléndida). Ese es el cambio que le pedía Pep desde hace un año y que no llegaba. Ya está aquí.

8.- El debate del verano en Barcelona versó sobre las incompatibilidades. Teniendo tan cerca al equipo y a Guardiola, ¿a qué vino semejante debate?

9.- Villarreal sin balón es como un jilguero sin alas. Lucha y se esfuerza denodadamente, bien plantado en el campo, cubriendo huecos, pero persigue gacelas. Siete gacelas en concreto, más dos zorros en las bandas (Pedro y Alexis). Persecución imposible por más voluntad que han derrochado los de Garrido. El Villarreal está construido para tener el balón y adquiere sentido a partir de él. Sin cuero, no hay Villarreal. Y sin Cazorla, menos.

10.- Los extremos del Barça no pueden medirse por el número de veces que tocan el balón. Ellos no están para atacar, sino para defender. Los amigos chilenos deberán reconvertir su forma tradicional de interpretar el fútbol: Alexis Sánchez ya no es un delantero. Ahora es un defensa. Está para ‘estirar la lona’, la misión que en el Barça reciben los atacantes. El Barça defiende en el área rival. Es así. No hay más. Alexis lo hará muy bien en esa función.

11.- La reconversión de Keita como mediocentro de posición. Lo que nos quedaba por ver: que fuese ancla y eje del equipo. Tras las reconversiones anteriores de Abidal, Mascherano, Messi o Busquets, la de Keita parecía la más ardua, casi un imposible, pero Pep se ha empeñado en ella y, contra todo criterio, va camino de conseguirlo.

y 12.- Y Valdés.

- Barça-Villarreal (Liga, 2ª jornada). 29-Agosto-2011. Camp Nou. 5-0 (Thiago, Cesc, Alexis, Messi, Messi)

sábado, agosto 27, 2011

Victoria sin esmoquin

La noche de los récords no fue noche de gran partido, quizás porque el patatal de Mónaco impide jugar al billar y las playeras que aún gastan algunos jugadores del Barça, escasos de forma, entorpecen sus movimientos. Patatal más balón de playa, entorno coherente con el pulso vital del equipo, todavía muy lejos de sí mismo como se comprobó en las dificultades para presionar arriba de manera permanente. Difícil arriba y muy complicado abajo si el entrenador, hipotecado por la baja de Piqué, planta un trío espeso para sacar el balón. En situaciones así es cuando las ausencias de Piqué, el central que estira al equipo, y de Busquets, ancla y vela, adquieren su mayor dimensión.

Mascherano, Abidal y Keita, los menos capacitados para la salida limpia de balón, estudiantes aventajados del idioma Barça, pero que no lo hablan con fluidez, recibieron el encargo de dar el paso más importante de la ruta: el primero. Más que pasarse el balón, parecían pasarse el miedo de uno a otro. Sacar el balón de forma diáfana es la madre de todos los engranajes blaugranas y encargárselo a este trío es como jugar con los tobillos atados. Muy probablemente había buenas razones para ello, pero la impresión visual fue que el entrenador apostó por jugar maniatado, como agigantando aún más el reto ante un Oporto poderoso y atrevido.

La consecuencia del atasco fue que Xavi tuvo que retrasar su posición y eso fue como entrar en el túnel del tiempo y reaparecer en 2003, cuando el de Terrassa jugaba de 4. La historia ya nos ha demostrado con posterioridad que Xavi ha de jugar una línea por delante, ahí donde su dominio se demuestra letal. 2003, el año en que Messi y Cesc ya se asociaban a ciegas para componer sinfonías magistrales. 2003, año en que el Barça frenó su caída libre y se lanzó a esta escalada indomable que le ha llevado a batir todos los récords. Récord para Xavi (18 títulos), para Pep (12) y para el club (15 europeos, 76 en total). Conquistar este nuevo peldaño cuando el Pep Team aún juega con sordina constituye una declaración irrevocable: incluso en los días espesos, el colectivo tiene tan interiorizado su estilo y fundamentos tácticos que es capaz de seguir ganando incluso sin esmoquin. No ha sido una conquista exuberante y deliciosa como la de Wembley porque la locomotora no está engrasada, pero continuar ganando en estas condiciones catapulta las expectativas.

Del resto, lo habitual. O sea, lo sublime. Las manoplas de Valdés, cada día más supermanesco; la electricidad de Pedro; el control del ritmo en Xavi; el dominio del espacio de Cesc, époustouflante en su retorno; la brujería de Iniesta, congelando el tiempo y desactivando al Oporto con sus quiebros de cintura y la dulzura de sus miradas de reojo.

Y Messi.

- Publicado en El Periódico (27-VIII-2011)

Barça-Oporto (Supercopa Europa) 2-0

1.- Seguro que hay razones poderosas y razonables, pero la ausencia de Busquets en el mediocentro es como levantar un muro de hormigón en la salida de balón del Barça. Sin Piqué ni Busquets, esa salida se empina, dificulta y acumula obstáculos.

2.- Mascherano y Abidal centrales > no había otra opción posible tratándose de una final. Pero con Keita forman un “trío de plomo”, la antítesis de la salida limpia de balón, que parece quemarles. Posiblemente no había solución mejor si Pep no quería contar con Busquets. Damnificado también Valdés, que sin sus socios habituales no ha combinado bien con los pies, aunque ha sido vital, como en todas las grandes ocasiones.

3.- Busquets > posibles causas: baja forma física; secuelas del golpe sufrido en la selección (orinó sangre); confianza inmensa en Keita y empeño en su reconversión al mediocentro (Pep ha logrado hazañas tácticas inverosímiles; quizás también consiga este milagro); incluso cabe pensar en un pequeño toque de atención para que recupere tensión competitiva y concentración.

4.- Consecuencia > Xavi ha tenido que retrasar 15 metros la posición para recoger el balón. Su viejo oficio de “aguador”. Eso ha hecho retroceder también a Messi y facilitado la presión alta del Oporto, cuyos centrales se han plantado en el círculo central. A cambio, un pase filtrado rompía con facilidad las líneas portuguesas.

5.- En tiempos de zozobra, en noches duras o en estados de baja forma, y el Barça está en baja forma porque aún se halla en plena pretemporada, el estilo de juego es el salvavidas. Cuando las circunstancias son más difíciles es cuando el Idioma Barça tiene más importancia. Es frente al oleaje fuerte cuando el salvavidas adquiere todo su sentido. En esos momentos aparecen los Barçablantes: Xavi, Iniesta, Messi, Pedro, los que aprendieron en La Masia esta forma de jugar y se agarran a ella. El estilo es la brújula que marca el camino, la vela que rompe la oscuridad, lo que les ha permitido salir vivo de dos leones formidables (Madrid y Oporto) y batir todos los récords.

6.- La electricidad de Pedro ilumina la noche. Presiona sin descanso, se le unen Villa e Iniesta, generan un error y Messi lanza su requiebro imposible. El resto ya consiste en conservar el balón hasta que aparezca el viejo socio de Messi. En los principios de siglo, Messi y Cesc ya perpetraban esas mismas diabluras del segundo gol. Además, Fàbregas es hoy un cruce de dos sangres: el toque de La Masia más el ímpetu de la Premier. El cuchillo que corta la mantequilla.

y 7.- Y Messi
.

- Barça-Oporto. (Final Supercopa Europa). 26-Agosto-2011. Stade Louis II Mónaco. 2-0 (Messi, Cesc)

jueves, agosto 18, 2011

Barça-Real Madrid (vuelta Supercopa) 3-2

1.- Partido brillante, vibrante, majestuoso. Fútbol en estado puro, espectáculo grandioso durante 89 minutos. Pulso casi ajedrecístico.

2.- Un equipo quiere construir una autopista para sacar el balón. El otro lanza olas para impedir esa construcción. Pep sitúa a Piqué, Busquets y Xavi, sus tres piezas vertebrales, en la salida. Mourinho ordena presión alta para crear un cortocircuito. Y lo consigue muy a menudo.

3.- El partido está en ese pulso entre blancas y negras: construir una autopista mientras llega el oleaje infatigable. Tres arquitectos enfrentados a tres olas gigantes (Benzema, Di María, Özil). Los arquitectos están muy bajos de forma, pero conservan escuadra y cartabón. Los madridistas muestran una intensidad conmovedora.

4.- La presión arriba multiplica los errores de Piqué, Busquets y Xavi, que es tanto como regalar oportunidades de oro a los puñales madridistas. El resto es un guión similar a la ida: Xabi y Khedira (luego Coentrao) sobre los interiores del Barça. Pedro y Villa abriendo las bandas. Messi revoloteando, Pepe a su rebufo para impedir que se acerque a Casillas.

5.- El Madrid logra su objetivo: consigue que el Barça engarce pocas jugadas de duración eterna, de esas que desarbolan al más equilibrado. El Barça sufre ante la presión alta y opta por un recurso inhabitual: si no puede jugar y mecer en horizontal, lo hace en vertical y al espacio, pero su juego de posición desaparece. Y ahí es mucho menos Barça, aunque sigue haciendo daño en cada destello.

6.- Verticales y con grandes espacios vacíos, Messi e Iniesta son terribles. Imparables. No hay anticipación que pueda cubrir tantos metros cuadrados de césped, ni estructura defensiva, por trabajada que esté, que consiga frenar a estos dos jinetes del espacio abierto.

7.- El acierto rematador da el título al Barça. Un Madrid colosal en el cortocircuito ha rozado la proeza, con un Benzema prodigioso en sus movimientos, pero la eficacia inclina la balanza. La eficacia, esa asignatura que parecía perdida para el Pep Team y que ha sublimado en esta Supercopa.

8.- La auténtica opción madridista no era la cobardía, sino la valentía. El Mourinho entrenador ha sabido rectificar su clamoroso error en las semis de Champions, cuando regaló balón, espacio y tiempo. En esta doble final ha sabido frenar y secar las virtudes teologales del Barça, algo que el gran Sir Alex Ferguson ni siquiera rozó en Wembley.

9.- El contrapunto de un gigantesco Benzema ha sido Cristiano, de nuevo en sordina en un partido grande. Coentrao de mediocentro ha mejorado a Khedira y liberado a Marcelo. Higuaín y Kaká, simplemente no están. Tampoco brilla la organización ofensiva. El ataque es siempre formidable, lleno de fuerza y coraje, pero a impulsos, como si no existiera instrucciones preestablecidas, ningún plan formal de ataque. Es emocional, no estructural.

10.- Aroma a final anticipada de Champions. No hay en Europa, ahora mismo, dos equipos con ese nivel. Incluso estando en plena pretemporada. El Madrid tiene todo para conquistar títulos este año. El Barça, que parece no haber regresado todavía de vacaciones, ha añadido más madera que nunca para que la locomotora incremente la potencia. Cuando adquiera la velocidad de crucero puede ser una máquina demoledora.

11.- Piqué, Busquets y Xavi aún han de hacer su pretemporada. Sin embargo, Messi, Iniesta y Mascherano ya han pillado la onda. Cesc Fàbregas es la noticia de la noche. Salió al campo sin recordar que no juega al fútbol desde hace cinco meses. Y al primer balón encendió las luces e insufló aire fresco. Fue la promesa de que con él no sólo llega la continuidad del modelo y un hambre feroz de victorias, sino otro factor diferencial, uno más, de alto voltaje. Ha llegado el heredero. En realidad, el heredero del heredero.

y 12.- Messi.

PD.- Del esperpento final, muy poco que aportar. Las imágenes son demasiado evidentes y los protagonistas –todos ellos- están señalados con luz fluorescente. Retratados.

- Barça-Real Madrid. (Vuelta Supercopa España). 17-Agosto-2011. Camp Nou. 3-2 (Iniesta, Messi, Messi - Cristiano Ronaldo, Benzema)

lunes, agosto 15, 2011

Real Madrid-Barça (ida Supercopa) 2-2

1.- Intensidad magnífica en el juego del Real Madrid. Ha ahogado al Barça en su propia salsa y hecho méritos suficientes para ganar con amplitud.

2.- La presión arriba de Benzema y Di María, factor fundamental en la intensidad blanca. Xabi Alonso y Khedira han taponado todo en el primer tiempo, aunque demasiadas veces confunden intensidad con dureza sin medida.

3.- Benzema vuelve a ser el del OL: un delantero prodigioso. No es un 9 puro, sino un 'casi 9' que no está, sino que aparece, un felino entre líneas. Su gran socio es Özil, deslumbrante cuando puede mirar al frente.

4.- Pepe rompe los esquemas de Barça mordiendo fuera de su zona, pero también desarbola al Real Madrid alejándose demasiado de su zona. Es un peligro para ambos equipos: para la integridad de los rivales, pero también para el Madrid. Ya son demasiados años con los cables cruzados. Esto no puede acabar bien.

5.- El Madrid de Mourinho es cada vez mejor y acorta distancias ante un Barça que cada temporada también mejora, aunque hoy en tono muy menor. Por la preparación física, sin duda. Pero ha sido la hoja de ruta que eligió Guardiola: priorizar otros momentos de la temporada.

6.- El mundo al revés: el RM ha tenido dominio, control y las ocasiones, pero con dos ramalazos, el Barça ha conquistado dos goles. Paradójico, vistos los antecedentes.

7.- 52% de posesión para Barça, pero posesión de muy baja calidad hasta que ha entrado Xavi y Messi ha bajado a asociarse. Mérito madridista.

8.- Barça ahogado en la salida de balón. El juego de posición no se puede practicar si no hay una salida limpia de balón. En ese caso, simplemente desaparece.

9.- Sin Piqué, nadie saca el balón. Sin Busquets, nadie divide el espacio. No hay ancla, ni vela, ni rampa de salida. Barça se ahoga, su estilo se difumina.

10.- Sin salida de balón, los interiores quedan anulados. Keita es un gran interior, pero no funciona como mediocentro: da un toque de más, no divide los espacios y ralentiza la circulación. Es un jugador básico, pero en su posición natural.

11.- Xavi explica que el 1º mandamiento en La Masia reza así: "Aquí, lo importante es no perder el balón". Thiago ha perdido 4 balones en zona de riesgo: a los 70 segundos y a los 8, 22 y 33 minutos. Uno de ellos, controlando con el pecho ante tres rivales. Esas son las cosas que debe corregir y por las que no debe precipitarse su titularidad. Tampoxo Xavi triunfó en su primer Clásico. Pero con Thiago hay que ir "pianissimo". Y repasar los mandamientos.

12.- Ni en sueños podía imaginar nadie que Valdés sería el portero descomunal que es hoy, un muro bajo cualquier circunstancia.

13.- El trabajo técnico con Villa buscando menos barroquismo en los remates empieza a dar sus frutos. Control orientado, regate hacia dentro, disparo seco.

y 14.- Alexis. Todo cuanto apuntó en Udinese y exhibió con Chile lo ha mostrado en su catálogo: velocidad, desborde, amague, verticalidad.

PD.- En primavera, el cuerpo técnico del Barça manejaba una planificación por la que salían cuatro jugadores (Bojan, Jeffren, Milito y Maxwell) y entraban cinco (Cesc, un delantero, Thiago, Fontàs y un defensa). De las cuatro bajas se han dado tres. De las cinco altas se han producido cuatro. Y sigue faltando, más que nunca, la incorporación de un defensa. Probablemente, un central. Pero no hay dinero y ahí están Bartra y Montoya, dispuestos a todo.

* Ancla: El mediocentro fija su posición y el equipo gira a su alrededor. Vela: el mediocentro divide los espacios, dirige la circulación e impulsa al equipo.

- Real Madrid-Barça. (Ida Supercopa España). 15-Agosto-2011. Santiago Bernabéu. 2-2 (Özil, Alonso - Villa, Messi).

martes, agosto 09, 2011

El barroquismo en el área, un defecto a corregir

Inauguremos la nueva temporada futbolística con el recuerdo de una faceta que quedó pendiente en el juego delicioso del Barça: su excesivo barroquismo ante portería. Un entrenador ya curtido explicaba que “mientras los jugadores del Madrid tienen una facilidad casi genética en ir directos al gol, los del Barça se recrean dentro del área, como si tuviesen todo el tiempo del mundo”. Otros tres técnicos con los que he hablado coinciden en que no se trata de un problema nacido en la morfología de los delanteros de uno y otro equipo, sino que ese defecto barcelonista (y, a su vez, esa virtud madridista) está relacionado directamente con el estilo de juego de cada equipo. Así, los delanteros merengues no hacen más que prolongar dentro del área la dinámica de juego vertical y directo que acostumbra a definir a su equipo. Las mejores prestaciones de sus delanteros se consiguen de ese modo: en el juego dinámico, mucho más que en el estático, donde sí encuentran dificultades serias para expresar su gran capacidad de remate directo y vertical.

En el Barça sucedería al revés. La riqueza de su estilo de juego, que busca crear superioridades a base de combinar en corto y asociarse a lo ancho genera una dinámica colectiva sensacional, pero a su vez parece contagiar también a sus delanteros en cuanto pisan área. De este modo, lo que es básico y esencial en el juego de posición que interpreta (y que es principal seña de identidad del Barça), es decir, una salida limpia de balón en la primera fase del juego más el toque y la asociación en la segunda fase para crear superioridades y eliminar rivales, se convierte en un hándicap si se aplica en la tercera fase, la del remate final en los alrededores o interior del área.

En realidad, estamos ante un "efecto contagio" que, en diversas ocasiones, ha significado perder oportunidades claras de gol. En este sentido, quizás nadie sufrió tanto dicho contagio como David Villa, un delantero que siempre se ha caracterizado por su verticalidad dentro del área. Su movimiento preferido es el control orientado, regate de primeras hacia el interior del área y remate a puerta con cualquier pierna. Sin embargo, en su primera temporada blaugrana adornó dicha acción con más combinaciones, como si la búsqueda tan directa del gol acarreara en sí misma alguna penalización. Eso le ocurre porque lo ve a su alrededor, pues Messi es capaz de combinar diez veces dentro de una baldosa antes de enchufar a gol. Pero en vez de virtud, tal barroquismo se convirtió en defecto.

El cuerpo técnico del Barça lo advirtió y entre todos están buscando menos adornos y más verticalidad dentro del área. Se trata de adormecer en el centro del campo, pero dispararse en el área. Es un buen punto a mejorar.

lunes, marzo 28, 2011

Seis centrales con perfil Barça

Tres factores se han unido para reafirmar que las exigencias competitivas de un club como el Barça obligan a la presencia de cinco defensas centrales en la plantilla. Esos tres factores son la tendinopatía de larga duración que padece Puyol, la dramática operación quirúrgica que ha sufrido Abidal y la alarmante baja forma física de Milito. Resuelto el enigma de la continuidad de Alves la próxima temporada, parece evidente que Milito formará parte de las tres o cuatro bajas que tendrá el equipo, lo que debe provocar el inevitable fichaje de un quinto central que acompañe a Piqué, Puyol, Abidal y Fontàs, cuya presencia en el primer equipo el próximo curso parece probable.

De entre los muchos centrales de categoría que existen en el fútbol mundial, hemos seleccionado a seis de ellos, que cumplen los siguientes parámetros: elevada calidad técnica, excelente condición física, probable capacidad de adaptación al estilo de juego blaugrana y cierta experiencia en el fútbol de primer nivel.

1. THIAGO SILVA

Brasileño, 26 años (24-Noviembre-1984). 1,83 m. y 79 kilos. Juega en el Milan, su contrato concluye el 30 de Junio de 2014 y su valor de mercado es de 23 millones de euros.

Estamos ante el probable central titular de Brasil en el Mundial 2014 formando pareja con David Luiz. Menos poderoso en todas las facetas que éste, Thiago destaca por una salida de balón excelente. De todos los candidatos que han analizado los ‘scouters’, es uno de los más cercanos al perfil de defensa central que pretende el Barça: conoce las virtudes de la posición, sabe batir líneas, domina el juego aéreo, posee una velocidad adecuada y compensa con anticipación cierta falta de contundencia. Le apasiona sumarse al ataque y hacer gala de su deliciosa técnica individual. Si Piqué no estuviese en las filas blaugrana, el fichaje de Thiago resultaría imprescindible. Los defectos del brasileño residen en sus propias virtudes: posiblemente no posea la garra de un Puyol para convertirse en el último salvavidas de la zaga, ni la velocidad de un Abidal para lanzar el sprint que evita sustos mayúsculos. Pero tiene un poco de cada uno de ellos y la garantía de estar ya rodado en competiciones del máximo nivel. Su coste es muy elevado, pues para el Milan es pieza imprescindible en su zaga.

2. MAMADOU SAKHO

Francés, nacido en Senegal, 21 años (13-Febrero-1990). 1,87 m. y 83 kilos. Juega en el Paris Saint-Germain. Su contrato acaba de ser renovado hasta el 30 de Junio de 2014 y su valor de mercado está tasado en 13,5 millones, pero piden más dinero por él.

Es un prodigio físico y de precocidad. Quema etapas con la misma voracidad con la que rebaña balones a sus rivales. Debutó a los 17 años en el primer equipo parisino, con 18 jugaba en la sub-21 francesa y, con 20 años, ya ha sido llamado por Laurent Blanc para formar parte de la nueva Francia. Posee una personalidad y una jerarquía tremendas que, a día de hoy, le convierten en uno de los centrales zurdos de mayores condiciones del continente europeo. Ante todo, es un talento defensivo. Marcador férreo, se impone en los duelos gracias a su instinto defensivo y sentido de la anticipación. Se posiciona con autoridad y muestra una determinación y una valentía en el corte implacables. Muy difícil de superar en el cuerpo a cuerpo, convirtiéndose en un central pegajoso para el rival dado que asfixia su radio de acción cuando le encima. Posee una capacidad de aceleración notable y una zancada de recuperación muy potente. Domina el juego aéreo y no descuida la atención a las ayudas y a las coberturas defensivas. A pesar de sus excelentes condiciones, todavía debe adquirir mayor constancia en su juego, mejorar su concentración y, sin tener que ser un central creativo, mejorar su salida de balón así como su juego en corto.

3. NEVEN SUBOTIC

Serbio, 22 años (10-Diciembre-1988). 1,93 m. y 88 kilos. Juega en el Borussia Dortmund y tiene contrato hasta el 30 de Junio de 2014. Está tasado en 15 millones, pero el club alemán pide más por él.

Estamos ante el biotipo de central perfecto. Posee las características exactas para protagonizar grandes hazañas defensivas: corpulento, pero fino; contundente, pero con estilo; excelente en el toque, saca bien el balón, se mueve de maravilla en ambas áreas, domina la zona y va de maravilla por alto. Subotic es, ahora mismo, una de las grandes perlas del previsible campeón de la Bundesliga, junto a su compañero de zaga Mats Hummels, otro de los brillantes centrales europeos por los que suspiran los grandes clubes. Pero Hummels, muy ligado al Borussia, se muestra intransigente en su voluntad de quedarse, por lo que Subotic es la pieza a pescar. Queda la incógnita de cómo mezclaría con Piqué, pues también destaca por su buena salida de balón, magníficas diagonales en largo y eficacia en el juego aéreo. Pero supera al catalán en velocidad, lo que sería otro punto a favor. Ideal para acompañar a Puyol o Abidal en la pareja central. Sus ansias competitivas son extraordinarias y ya ha demostrado carácter ante la adversidad.

4. JAN VERTONGHEN

Belga, 23 años (24-Abril-1987). 1,89 m. y 79 kilos de peso. Juega en el Ajax de Ámsterdam y termina contrato el 30 de Junio de 2012. Su valor de mercado es de 10 millones de euros.

Es el prototipo de central moderno que bate líneas con la pelota controlada. Zurdo dotado de una buena calidad técnica, domina casi todos los registros del juego. Pasa el balón con criterio y se muestra sereno y cómodo cuando debe manejarse con él. Dispone de un gesto técnico inusitado para ser central y ello se debe a su perfil futbolístico polivalente: puede desenvolverse como mediocentro e, incluso, como tercer central acostado al pasillo lateral izquierdo. Jugador con notable determinación, se emplea a fondo en la lucha por el balón. Contundente en el choque, firme y enérgico en el tackle, su mayor virtud es la colocación. Su conocimiento del juego en posiciones más avanzadas le permite anticipar situaciones y, así, ayudar a tirar la línea defensiva hacia delante. No pasa dificultades en el juego aéreo, ni es un marcador al uso, pero actúa con dureza siempre que la situación lo requiere para frenar en seco a los rivales. Posee un gran disparo de lejos y sus diagonales son precisas. Su polivalencia le ha convertido en un jugador muy completo, pero no especializado en ningún aspecto en concreto, rozando el notable en la mayor parte de atributos pero sin sobresalir, hoy por hoy, en la faceta defensiva. Esa falta de especialización provoca a menudo que mida mal sus acciones y se emplee con excesiva dureza en defensa o descubra la zona defensiva incorporándose al ataque con demasiado riesgo.

5. DOUGLAS TEIXEIRA

Brasileño, 23 años (12-Enero-1988). 1,92 m. por 82 kilos. Juega en el Twente, termina contrato dentro de 15 meses y está tasado en 8,5 millones.

Llegó hace dos temporadas a Holanda y, desde entonces, no ha dejado de crecer futbolísticamente. Es tremendamente poderoso en el juego aéreo: marca el territorio en defensa y es peligroso en las jugadas a balón parado en ataque. Dispone de una buena salida de balón, divide con acierto la pelota y posee un notable desplazamiento en largo. Comete pocos errores con el balón en los pies y conecta con sus compañeros con relativa facilidad. Diestro, puede ocupar indistintamente ambos perfiles del eje central. Lejos de parecer un central con problemas en el uno contra uno debido a su corpulencia, se trata de un defensa que se maneja bastante bien en la colocación y la anticipación. Le gusta tratar de anticiparse a sus rivales metiendo el cuerpo con contundencia para robarles el espacio. Fiable y sobrio, mantiene un nivel de concentración muy elevado a lo largo de los partidos. Su potente zancada impide deshacerse de él con una simple aceleración. Su mayor virtud es su inteligencia a la hora de posicionarse en el campo. A menudo peca de querer estar en todos los frentes, lo cual le hace perder la posición y dejar descubierta su zona en exceso en su ímpetu por achicar. Además, debe trabajar más su sentido táctico a nivel defensivo, sobre todo en espacios reducidos, puesto que no siempre toma la decisión acertada.

6. PEDRO GEROMEL

Brasileño (con nacionalidad italiana), 25 años (21-Septiembre-1985). 1,87 m. y 79 kilos. Juega en el Colonia, con quien tiene contrato hasta el 30 de Junio de 2014. Representado por Jorge Mendes, está tasado en 8 millones.

Antes de su llegada a Alemania, Geromel estaba llamado a repetir la historia de Pepe. Este espigado central llegó a Portugal procedente de Brasil y todo parecía indicar que su siguiente destino sería un equipo importante, pero finalmente acabó en el Colonia. El italobrasileño atesora unas condiciones físicas muy notables. Rápido en carrera, con un buen timing de salto y un buen balance. Se trata de un central de perfil defensivo cuya mayor virtud es la anticipación y su nivel de actividad. Siempre concentrado, es difícil de superar por alto y verlo flaquear en esa faceta. Siempre en tensión y al acecho para anticiparse en el corte, es un jugador expeditivo y contundente. Sin tener una salida de balón primorosa, goza de un buen toque de balón en corto y no acostumbra a complicarse la vida. Jugador notable en el marcaje, nunca pierde de vista a su par e imprime tranquilidad a la zaga dado que siempre aparece para resguardar el área. En su contra, la distancia cualitativa y competitiva que supondría dar el salto del Colonia a un equipo de máximo nivel mundial. En cuanto al apartado técnico, debe mejorar y ajustar su posicionamiento en el campo, tanto en las ayudas laterales como a la hora de medir y tomar decisiones.

La red de ‘scouters’ del Barça ha analizado otros muchos defensas centrales, entre los que citaremos algunos más: el portugués Daniel Carriço (22 años, 13 millones, Sporting de Lisboa), central diestro de mucho carácter y garra, aunque de estatura reducida; el danés Simon Kjaer (22 años, 11 millones, Wolfsburg), prometedor en sus cualidades, pero alejado de momento de grandes exigencias competitivas; el holandés Ron Vlaar (26 años, 4,5 millones, Feyenoord), defensa curtido y que cubre todas las facetas con corrección; el colombiano Cristian Zapata (24 años, 9 millones, Udinese), quizás el más contundente de todos, pero también el de menor excelencia técnica; el mexicano Héctor Moreno (23 años, 4,5 millones, AZ Alkmaar), en la línea del gran Rafa Márquez, pero todavía con muchas lecciones por aprender; e incluso el checo Marek Suchy (22 años, 4,5 millones, CSKA Moscú), magnífico sacando el balón; o el franco-centrocafricano Mapou Yanga-Mbiwa (21 años, 4,5 millones, Montpellier), un lateral-central al estilo Puyol, que algún día será titular indiscutible con Francia. Cualquiera de ellos posee cualidades para ser optado por el Barça.

martes, febrero 15, 2011

La hora del paso adelante

Fue la mayor exhibición plástica que recordamos, pero el resultado terminó en empate a nada. Ocurrió en el primer tiempo del Arsenal-Barça a finales del pasado marzo, hace casi un año. Comandados por un majestuoso Busquets y un imperial Xavi, los de Guardiola tomaron el Emirates Stadium, le arrebataron el balón a los locales y delinearon un juego espectacular, abrumador e impactante. Y, sin embargo, tras esos 45 minutos que quitaron el resuello a los espectadores, el marcador no se había movido. Sobre el césped se vivió un prodigio futbolístico, pero sin reflejo en el resultado. Pocos equipos tan brillantes como el Arsenal de Cesc habrán sido vapuleados, arrollados y descuartizados por el Barça como en aquél estéril primer tiempo. Tras el descanso se redujo la exhibición, pero se abrió el marcador. Y otra paradoja: un equipo tan solvente defensivamente como el Pep Team se dejó igualar los dos tantos de ventaja logrados antes de la hora de partido.

Sí, en el partido de vuelta el marcador fue aplastante (4-1), con cuatro goles de Messi, pero el recuerdo de aquellos 180 minutos vuelve a dejarme la misma sensación de entonces: el Barça más glorioso y espléndido no está exento de peligro cuando se enfrenta a su clon londinense. El Arsenal es un equipo temible y poderoso. Lo era hace un año y lo es aún más ahora, con Van Persie recuperado y Wilshere en plena forma. Pienso que no hay peor enemigo para el Barça que un equipo que emplea sus mismas armas: la pasión por el balón, el toque asociativo y la voluntad de ir siempre al ataque. Cierto: al Arsenal le quitas el balón y se queda en poca cosa. Lo mismo le ocurre al Barça, pero Guardiola ya ha dicho varias veces que prefiere enfrentarse a esos otros equipos que se encierran con once jugadores en su área: son odiosos para el espectador, pero el entrenador del Barça lo prefiere así, pues les tiene muy lejos del portal de Valdés.

Así que soy de los que preveo una eliminatoria tremendamente difícil. El corazón de Cesc, la velocidad de Walcott, el talento de Wilshere y la puntería de Van Persie (y no digamos los quiebros de Nasri si juega) son de alta escuela. ¿Que el Barça dispone de las mismas o, incluso mejores, armas? Por supuesto, lo que le da una ventaja teórica. Pero serán dos partidos entre felinos de la misma especie, donde unos buscan una nueva dosis de gloria universal y los otros, la venganza de una caída estrepitosa. Las certezas de la temporada empiezan a jugarse mañana en las verdes praderas de Londres. Ya no hay tiempo para dudas ni titubeos porque ha llegado la primera hora de la verdad para un equipo que acostumbra a ser puntual con las citas fuertes y fiel a las expectativas elevadas. La hora del paso adelante.

- Publicado en Sport (15-II-2011)

domingo, noviembre 28, 2010

Elegidos para una incierta gloria

Todo el mundo verá el Barça-Madrid. ¿Todo el mundo? No, los dos últimos presidentes del Gobierno español no podrán verlo: sendos viajes han unido el destino de Zapatero y Aznar, que sólo sabrán del duelo a través del teléfono móvil. Ausencias de peso de dos grandes forofos: Zapatero ya ha pronosticado un 4-2 para el Barça. De Aznar sabemos por amigos íntimos que espera un revolcón del Madrid. Ausencias relevantes. Otra ausencia de peso es la del ex presidente Laporta a quien no vemos, porque la ley electoral lo impide, en esas fotografías hechas ayer en ese Camp Nou que fue suyo. Rey destronado sin acceso a palco. Curioso que los líderes principales que pelean hoy por el trono de la Generalitat se retraten en el estadio blaugrana, muestra de ese contrapeso que representa el Barça en la sociedad catalana.

Los pronósticos están claros. Zapatero dice que ganará el Barça (4-2); Esperanza Aguirre que lo hará el Madrid (1-2); y Rajoy se abstiene (2-2) como hace casi siempre en casi todo. He hablado con Esperanza Aguirre para que me explicara en qué fundamenta su pronóstico: “Cuando he dicho 1-2 para el Madrid no sabía que Zapatero había pronosticado un 4-2. Pero como en todas las radios madrileñas estaban dando la vara con que nos conformamos con un empate, pues he dicho que 1-2. Porque ¿qué es eso de empatar? Tenemos que ganar”. Ya ven que la presidenta de la Comunidad de Madrid nunca está en la onda que marca Rajoy.

Otro que no tiene dudas es el presidente del Parlament de Catalunya, Ernest Benach, que me atiende durante el día de reflexión y da un resultado rápido: “Un 2-0 sin ninguna duda”. Sus argumentos los dedica a esos dos mundos tan contrapuestos que son Barça y Madrid: “El modelo del Barça es una historia forjada hace muchos años. De joven, yo me enfadaba porque había poca gente de la cantera en el primer equipo y fue así hasta que se encontró una línea a seguir. Una cantera necesita tiempo y paciencia para dar sus frutos y aquí están hoy los del Barça. El Madrid no hará algo parecido porque su modelo es el del esplendor y la ‘grandeur’. El de ejercer de capital del Estado y ser el centro de todo. El modelo Barça se genera a largo plazo; el del Madrid, que ha tenido y puede volver a tener grandes éxitos, es cortoplacista. Son modelos opuestos que si los permutáramos seguramente fracasarían fuera de su hábitat natural”.

PEP & MOU

Esos dos mundos contrapuestos se ejemplifican en Guardiola frente a Mourinho; en Messi ante Cristiano; en el toque frente al contragolpe; en la cantera frente al cheque. Barça y Madrid son dos mundos. Dos mundos contrapuestos en una infinidad de materias de las que hablo con ambos presidentes. Menos futbolera, Esperanza Aguirre afirma sentir “admiración por Guardiola. Es fantástico, me gusta. Pero me identifico al máximo con Mourinho porque Mourinho es políticamente incorrecto. O sea, como yo”. Más metido en el fútbol, Ernest Benach profundiza en el detalle: “Mourinho es un grandísimo entrenador. Grandísimo. Y además de entrenador también es un personaje que se ha construido él mismo. Sabe utilizar todo un mundo de recursos como casi nadie: la ironía, la mala baba, la exageración en las formas… No me gusta el personaje, pero le reconozco su valía indiscutible. No es un entrenador que se limite a entrenar, sino que busca ser y es protagonista. Un tipo listo, sin duda”.

De Guardiola se confiesa metafóricamente enamorado: “Con Pep soy poco objetivo: es inteligente, trabajador y culto. Cultura y fútbol han sido siempre un matrimonio complicado. Pep es un pozo de sabiduría y un gran gestor de emociones. Es un ejemplo a seguir, no sólo para el fútbol sino para el país”.

Les pregunto a ambos presidentes por la crisis de liderazgo que vive la política (en las encuestas prácticamente todos salen malparados a cualquier nivel que miremos) y si Guardiola y Mourinho, precisamente dos grandes líderes en el fútbol, deberían servir de referencia. Esperanza Aguirre, que acaba de comerse un pan con tomate en Lleida y recuerda desde el AVE entre risas sus referencias a las ‘collonades’ (“Hay muchas collonades en la política”), es muy rotunda: “Tenemos mucho que aprender de ambos. Muchísimo”. Benach se extiende más: “No hay duda de que el liderazgo político en general está cuestionado por la ciudadanía. No sólo el político, sino también el empresarial, social y el del sistema en general. Del liderazgo de Pep emanan grandes lecciones: su sistema de trabajo, su capacidad de análisis, la labor en equipo, sus silencios en las entrevistas y sus palabras en ruedas de prensa. Claro que no podemos extrapolarlo todo: mal iría un político si se negase a conceder entrevistas, por ejemplo. Pero me apunto al estilo de Pep, su rigor, el no dejar nada al azar. El futuro pasa por ahí. Y creo que la generación de Guardiola, la de la gente de 35-40 años, nos dará grandes alegrías en el ámbito político”.

MOZART & SALIERI

Dos modelos opuestos lanzados a todo tren uno contra el otro. Con el máximo respeto por el rival, porque hoy es muy pequeña la diferencia de rendimiento entre Barça y Madrid o entre Leo Messi y Cristiano Ronaldo, jugadores que llegan al mismo objetivo por caminos muy distintos: “Messi me gusta mucho –asegura Esperanza Aguirre-, pero Cristiano mucho más. Me encanta y, además, creo que todavía no le hemos visto en su máximo esplendor. Posiblemente, será este lunes cuando lo alcance”.

Esta vez no hay un David ni un Goliat, sino dos gigantes dispuestos a liarse a mamporros por la jerarquía. Si en el partido electoral de hoy las encuestas dan un favorito claro, un perdedor evidente, algún ascenso inédito y más de un descalabro, en el futbolístico de mañana las distancias se han reducido a la mínima expresión. El Madrid ya fue un rival formidable en sus dos últimas visitas al Camp Nou, pero ahora llega mucho más reforzado, rotundo, contundente y trabajado. Gladiadores de hierro mezclados con velocistas desbocados dirigidos todos ellos por un maestro de las artes escénicas. Un Madrid hercúleo, en suma. Jugando en casa, el Pep Team se vestirá con sus ropajes más sedosos y la ligereza etérea de las grandes citas. Equipo cuajado desde la frialdad emocional y un estilo indesmayable de juego: toco y paso, me muevo y combino, abro por fuera para acabar por dentro, vuelvo a tocar y mareo y adormezco al rival para aguijonearle en el instante inesperado. Todas las armas de Guardiola y Mourinho puestas sobre el rectángulo: violines contra tambores; arcos frente a jinetes; horizontales ante verticales; Wolfgang Amadeus Messi contra Cristiano Salieri…

Dos mundos tan distintos como distantes buscando dominar las olas del mar. Existen dos mundos y ambos caben perfectamente en este mundo.

- Publicado en Sport (28-XI-2010)

martes, noviembre 02, 2010

Chequeo a Barça y Madrid a un mes del Clásico

A cuatro semanas del Clásico podemos establecer ya algunos factores indiscutibles. Por parte barcelonista sabemos que el físico está mejorando. La condición física no lo es todo en el fútbol: el talento, la coordinación y los sistemas de juego pesan más; el físico es la plataforma a partir de la que puedes expresar tus auténticas virtudes. La condición física no marca goles, pero ayuda a meterlos. Sin pretemporada y con mil dificultades, el Barça ha afrontado este nuevo curso con enormes problemas y una hoja de ruta medida y detallada. La está cumpliendo y avanza hacia el buen estado de forma. Una semana de carga como la pasada y otra como la que llega dentro de siete días servirán para afinar definitivamente a los jugadores rezagados, los vertebrales en el Pep Team, los campeones del mundo.

Otro hecho indiscutible: la riqueza de variantes tácticas que ha ensayado Guardiola para desactivar los antídotos rivales. Algunas han salido mejor que otras, pero todas son fruto del esfuerzo en el estudio y la preparación de los partidos y forzada a su vez por el progreso de los contrarios. Lo más relevante no es acertar cuál ha sido el dibujo más eficaz, sino que los jugadores del Barça han aprendido en vivo y en directo muchas variantes tácticas que, a la hora de los grandes partidos, podrán aplicar sin el menor titubeo.

Tercer factor: el Pep Team se ha enfrentado a rivales potentes y ha podido con ellos. Además de la Supercopa, Atlético de Madrid, Athletic, Valencia y Sevilla han sido derrotados. Rivales contra los que se sufrió, estoy generalizando, en las dos últimas temporadas (o se perdió). Este es un paso importante en la mejora del equipo.

En el bando del Madrid, otros tres hechos indiscutibles: Mourinho manda sin ningún titubeo y aplica su metodología. Ha designado un once titular (más Arbeloa, duodécimo hombre) y lo juega todo con los mismos. Se han puesto en forma de inmediato, tal como dicta una planificación a corto plazo, y la disputa de partidos cada tres días por parte de los mismos hombres incrementa ese estado de forma de los titulares. Como punto débil quedan los suplentes, bastante lejos de los titulares en físico, táctico y mental.

Segundo hecho indiscutible: el Madrid se ha hartado frente a defensas adelantadas y líneas separadas y cuando ha podido contragolpear con espacio abierto. Ante defensas cerradas y líneas juntas, no ha sabido resolver el agobio con fiabilidad. Tercer factor: el juego blanco tiene siempre la misma línea de creación: Carvalho por izquierda a Marcelo y, a partir de ahí, bien a Xabi Alonso para cambio de orientación, bien a Cristiano para intentar la resolución individual. Así están hoy las cosas en ambos bandos. Veremos dentro de un mes.

martes, octubre 05, 2010

No hay Plan B porque no puede haberlo

Cada vez que el cañón se obtura, y lleva algunas semanas tartamudeando, el barcelonismo llama a la oficina de reclamaciones pidiendo un Plan B. Hay quejas sobre el rendimiento de algunos jugadores (Bojan, Milito, Villa, Mascherano...); sobre el entrenador, que parece no saber ni entender; e incluso sobre el modelo de juego, que aparenta ser una pamema por más que haya rendido 8 títulos en dos años y la veneración universal. Los remedios que se proponen suenan interesantes: chutar más, tocar menos, chutar de lejos, no adornarse, juego directo, contragolpe... O sea, todo aquello que no forma parte del modelo de juego implantado desde hace veinte años y que hasta los benjamines aplican de memoria. Lo que se propone desde la más absoluta buena fe es un imposible: el Barça no tiene Plan B porque no puede tenerlo; porque su Plan A no admite Plan B y su estilo de juego es uno, único y unívoco.

Para tener Plan B, los jugadores nacidos en la cantera blaugrana deberían olvidar lo aprendido durante 15 años y renunciar a cuanto les ha hecho excelentes: el toque, la combinación, el balón, la intención ofensiva y tantas otras peculiaridades. El modelo de juego del Barça sólo tiene un camino y una dirección: agarrar el balón de primeras, pasearlo de banda a banda hasta marear al contrario, tocar y tocar en horizontal para apuntillar en vertical. Pocos equipos en el mundo pueden hacer todo esto y hacerlo tan bien, pero a cambio el Barça no sabe hacer otra cosa ni sus jugadores interpretar otros papeles. Son La Secta porque son futbolistas especiales, de ahí que a cualquier crack externo le cueste horrores adaptarse a ese juego tan raro que practican los de Pep, lo que en contrapartida significa que tampoco los actuales jugadores de la plantilla poseen una gran versatilidad para practicar otros estilos. Quizás individualmente puedan hacerlo, pero colectivamente ni pueden ni saben. Ni quieren.

¿Significa que no hay solución? Significa que la solución consiste en persistir en el estilo, profundizar en él y corregir errores. No en cambiar el modelo, sino en mejorarlo. Guardiola lleva mucho tiempo haciéndolo y ha aplicado variantes tácticas con notable éxito: Messi de falso nueve; Busquets entre centrales; los dos laterales subiendo la banda; etcétera. Deben corregir detalles: que Alves aprenda a centrar raso y bien; que Valdés compense con su salida en los córners la posición estática de los centrales; que la segunda línea sea más fiera y ataque al rival; que los disparos desde fuera del área no sean sólo un recurso a la desesperada; que el equipo no se conforme tras marcar un gol. Y que los rematadores se relajen y dejen atrás ese agarrotamiento que ciega sus ojos. Corregir todo esto es imprescindible, pero tocar el estilo es impensable.

lunes, octubre 04, 2010

Peleados contra sí mismos

Hoy es lunes sangriento en can Barça, donde vuelan los puñales sin importar el destinatario con tal de desahogarse. La racha de triunfos excelsos es tan prolongada que la parroquia se descoloca al menor tropiezo y como el Pep Team ya lleva varios en este inicio de temporada post-Mundial resulta lógico que este sea un día de zozobra, vista la torpeza casi estructural frente al gol, solamente comparable con el patatal en que se ha convertido la alfombra del Camp Nou, auténtico peligro para la salud pública.

Día para recordar a Eto'o y cuestionar las decisiones de Guardiola, rescatando sus malos fichajes; o evocar a Ibrahimovic, ahora que vuelve a marcar con el Milan, olvidando el suplicio de su insoportable egoísmo y ausencia; y hasta para rememorar a Larsson echando en la cara de Bojan su nueva oportunidad fallida. Es legítimo que aficionado y crítica saquen punta en las horas malas y señalen a jugadores que fallaron o al entrenador que no acierta con la tecla adecuada.

Eso está ocurriendo ahora mismo: todo el Barça falla y Guardiola no encuentra el botón del desatascador. No sólo Bojan. Tampoco Pedro, ni siquiera Messi aciertan como solían, no se cierran los partidos y hasta los defensas reparten regalitos.

Siendo cierto todo ello, y también la fantástica prestación del Madrid, brillante en grado sumo, eficaz como siempre, pero más veloz, presionante y dinámico que antaño, no lo es menos que nada ha cambiado en el Pep Team. En su estilo reside también su gran defecto. Equipo parido para tocar, asociarse y buscar la victoria a partir del balón, su modelo provoca grandes éxitos y satisfacciones, pero ha generado anticuerpos por doquier. Los rivales saben lo que le duele a este Barça y se esmeran en construir búnkeres sofisticados e inflexibles contra los que se estrellan los chicos de Pep, muy peleados consigo mismos, vencidos por la ansiedad y la precipitación; agarrotados por la angustia y algo encorsetados por el estilo.

Más allá del desahogo, habría que preguntarse si es grave, doctor, y uno tiene la sensación de que no lo es y que la solución consiste en encontrar la vacuna contra esos anticuerpos infernales que atenazan al equipo, sobre todo en los partidos que debe afrontar en el Camp Nou. Habrá que apelar de nuevo a la paciencia.

martes, septiembre 28, 2010

Alarma: les están clonando

Durante el fin de semana hice un ejercicio que consistió en analizar cuatro partidos del Barça en diferentes categorías: los mayores en Bilbao frente al Athletic (1-3); el B en casa ganando por la mínima al Numancia; el Juvenil A vapuleando al Manlleu (6-0); y el Infantil B venciendo (3-0) al Cornellà. Resultados al margen, el análisis se hace concluyente: todos juegan igual. Cambian los jugadores, su mayor o menor talento, la superioridad o no respecto del rival o la categoría, pero hay un hilo conductor insobornable: el mismo estilo de juego. Todos con un 4-3-3 de base, pero flexible a lo largo de los partidos; todos con la intención rotunda de ir a por la victoria a partir de la posesión del balón; todos con la triangulación y el toque rápido como factor diferencial, sacando el balón jugado desde la defensa, intentando evitar los pelotazos largos, extremos abiertos en las bandas, delanteros nada estáticos y muy presionantes.

Si no entras en detalles puntuales uno se queda con la sensación que ha visto el mismo partido cuatro veces pero jugado por actores de edades distintas. Niños, adolescentes y adultos interpretando una sinfonía única, tocando idénticos instrumentos y la misma partitura. Claro, unos con mayor destreza que otros, pero todos en la misma dirección. Con la misma disposición sobre el tablero, la misma intención táctica, idénticos movimientos posicionales pero piezas, lógicamente, diferentes en edad, tamaño y talento. No debe ser cierto, pero uno acaba creyendo que a las puertas de la Ciudad Deportiva hay un libro gordo donde están escritos los mandamientos de este tipo de fútbol y que cuantos se visten la camiseta blaugrana están obligados (y convencidos) a respetarlos y cumplirlos.

Pondré algunos ejemplos. No está Messi en Bilbao, pero en el Juvenil se alinea Rafa Alcántara como falso delantero centro porque los titulares (Etock o Icardi) están lesionados. ¿Y qué ocurre? Que la defensa del Manlleu se resquebraja y desordena como cuando Messi o Iniesta cumplen ese papel que desorienta al que cree que va a defender a un delantero estático. Cambias de partido y ves a Marc Bartra batir todas las líneas con una diagonal milimétrica a Nolito para que este haga diabluras entrando por banda izquierda. ¿Eran Bartra-Nolito o acaso fueron Piqué-Pedrito? Miras a los infantiles y Aleñá tira una diagonal culminada en disparo a gol que firmaría Iniesta. Ves a Espinosa en los juveniles calcar los movimientos de Sergi Roberto con el B; a Oriol Rosell sacar el balón como Piqué y al infantil Nelson Mandela imitar a ambos; a Jonathan Soriano presionar de forma oscura como Villa, exactamente igual que hace Ernesto Cornejo con los juveniles... Alarma: les están clonando.

- Publicado en Sport (28-IX-2010)

sábado, septiembre 11, 2010

Mascherano invierte en "acciones Barça"

Que Javier Mascherano se haya rebajado el sueldo comprometido con el Barça es un hecho sorprendente por lo inhabitual, pero por encima de cualquier otra consideración moral o emocional, lo que revela es una elevada inteligencia del jugador argentino. Ha recortado el salario que pactó (renunciando a un millón de euros por cada una de sus cuatro temporadas) porque ha decidido invertirlo en un activo más importante: el de su carrera profesional como futbolista. Con esos cuatro millones de euros, Mascherano ha "comprado acciones Barça". Reflejo de que tiene la cabeza bien amueblada o un buen asesor personal.

El hecho es inhabitual por dos razones fundamentales: la primera, y más importante, por el valor que le damos al dinero. Uno de los paradigmas sociales consiste en la acumulación inagotable de dinero. Y, así, idolatramos al rico, al que consideramos triunfador absoluto por más que abundan los síntomas de que esta consideración es falsa. En realidad, las mejores actuaciones humanas y algunas de sus mejores proezas no tienen al dinero por motivación, pero pretendemos mantenernos ciegos ante ello. La segunda razón es que la mayoría de futbolistas no poseen un plan de carrera, una hoja de ruta sobre su trayectoria profesional.

En su caso, Mascherano desmiente ambos factores. Demuestra que tiene trazado un rumbo concreto para conseguir la máxima excelencia como futbolista y está dispuesto a todo para cumplirlo, sea una actuación encomiable como la citada de recortarse el salario, sea una muy criticable como rebelarse frente a su anterior club. En ambos casos refleja que sabe adónde va y que en ese camino tiene claros sus hitos profesionales: Brasil, la Premier, el Barça y probablemente dos megacontratos para terminar su carrera (y entonces sí, rentabilizar la inversión actual).

Contrasta este ejemplo con el de tantos jugadores que orientan sus carreras cual veletas, sin importarles dónde recalan con tal que el cheque mensual sea jugoso. En la web ‘Spanish Leadership’, el auditor bilbaíno Jorge Zuazola conjuga a menudo una idea imprescindible: el futbolista necesita un mentor que dirija su carrera (no nos referimos al manager que negocia los contratos). Un tutor que diseñe sus ciclos vitales como jugador y le encamine en una progresión lógica. Al "comprar acciones Barça", Mascherano parece haber seguido el consejo de un mentor inteligente. También Raúl al irse al Schalke, por más que tantos parezcan no comprenderlo: Raúl vivirá una gran experiencia en la Liga más seria del mundo; sus hijos crecerán en una sociedad moderna, educada, rigurosa y trabajadora; y para cuando vuelva a Madrid, sin duda como mito, posiblemente Florentino Pérez apenas sea el recuerdo del tío Gilito. Si pensamos en algunos otros jugadores tendremos que cuestionarnos qué pintan en sus actuales clubs. Pienso en Torres, en Riera, en Güiza...

lunes, agosto 30, 2010

Perpetuum mobile

Pasa el tiempo, suben y bajan las mareas, sale el sol y se pone, crecen las lunas y continúan menguando, pasan los años y ahí seguimos, frente al mar como dice Villoro, avistando el horizonte sin que se produzcan novedades: el Barça continúa su delicioso romance con el fútbol y el Madrid su corajudo empeño por recuperar la magia perdida. Venimos de una historia por todos conocida, una historia que en un bando empieza en Cruyff, enlaza con Van Gaal y se recupera con Rijkaard para que Guardiola la perfeccione. Una historia de toque y posesión, de juego atacante pero siempre combinativo, donde el éxito nunca es fruto del golpe directo sino del cortejo y el arrumaco, buscando mimar el cuero, construir un castillo virtual, enamorar al público, respetar unas reglas de oro, las tablas sagradas del barcelonismo, la constitución culé. Del otro lado, la historia de los últimos años es la búsqueda del tiempo perdido. Un club gigantesco “à la recherche” de la identidad futbolística, zozobrando de entrenador en entrenador, fichando estrellas a puñados, rompiendo los moldes económicos, subiendo la roca de Sísifo sin comprender las debilidades propias.

Años más tarde estamos en el mismo sitio, frente al mismo mar, con los dos bandos en idéntica actitud: unos partiendo de premisas tan indiscutibles que no hay crack universal que las pueda subvertir; los otros, acumulando estrellas para encontrar la fórmula mágica. El Barça es capaz de prescindir de un futbolista fenomenal como Ibrahimovic (y de paso, quedar mundialmente en ridículo tras un fiasco financiero de primera magnitud) por el simple hecho que no aceptó las reglas del juego colectivo. Entre el vestuario y la estrella, Guardiola eligió al vestuario aunque la decisión le haya supuesto otro desgaste muy duro en lo personal tras los errores con Chygrynskiy, Hleb y Cáceres. Ha priorizado la maquinaria colectiva en vez de protegerse a sí mismo lo que debería valorarse como cabe por más que algunos ya afilen los puñales. Tampoco en eso ha cambiado el barcelonismo, segmentado en quienes cargan contra el entrenador frente a los que desean apuñalar al presidente.

Como el buscador de oro que ha encontrado las primeras pepitas, el Pep Team sigue profundizando en el filón dorado. No le basta con lo ganado, sino que ambiciona más y mejor. Los jugadores fundamentales mejoran con el paso del tiempo; los canteranos aportan aún más descaro; los nuevos llegan con ambiciones inagotables. El entrenador multiplica las variantes, perfecciona las posiciones, incrementa las alternativas. Guardiola ha roto las pizarras y puesto en práctica el gran manual de la ocupación de espacios y el dominio de la posición. Más que cualquier esquema, el Barça es magma, mezcla, fusión: el movimiento perpetuo, perpetuum mobile, la rotación incesante en ataque, la imprevisibilidad como arma decisiva. Quien se enfrente a este Barça ya no se enfrenta a una lección aprendida, sino a un libro abierto que se escribe en vivo y en directo.

En el otro bando, Mourinho ha tomado el mando, desplazando al presidente a las sombras mediáticas. Es la primera vez que ocurre en una década, pero sus efectos aún no se perciben en el equipo, que todavía no refleja la mano del fenomenal entrenador portugués. Sin nuevos cracks, pero contratando excelentes jugadores, el Mourinhato apenas ha arrancado desde el punto de vista futbolístico. De momento ha puesto las bases: entrenamiento serio, rigor táctico, organización defensiva, prioridad a los que trabajan. Buenas bases que aún no alcanzan al terreno de juego, donde el Madrid sigue entonando la misma vieja melodía, intentando recorrer a golpes el larguísimo camino emprendido en busca de la identidad perdida.

sábado, agosto 28, 2010

La fórmula cesión más compra obligada de Ibra

En la operación Barça-Ibra-Milan pendiente de concluirse es muy interesante la fórmula que se está gestionando de cesión mas compra obligada. Supone en realidad una venta diferida en el tiempo, lo que puede suponer una ventaja contable de relieve.

Desconozco si el proceso concluirá en dos años a partir de ahora o bien en cuatro años, que son los que quedan de amortización del jugador, que recordemos fue tasado contablemente en 69,5 M€, de los que se han amortizado 13,9, quedando pendientes de hacerlo 55,6, lo que coincide bastante con el primer precio en que ha sido valorado ahora (60 M€) en las negociaciones con el Milan.

Con esta fórmula de cesión más compra, el Barça podrá amortizar los 13,9 M€ durante la temporada 2010-2011 sin verse obligado a convertir dicha amortización en gasto directo de una sola vez, lo que supondría muy probablemente arrojar pérdidas en el ejercicio. Si la compra obligatoria se efectúa dentro de doce meses, en dicho supuesto la amortización pendiente del jugador (41,7 M€ en ese momento) se saldará de golpe pasando a gasto directo del ejercicio, contra el que también se computarán los ingresos que se perciban por la citada venta del jugador. Por el contrario, si el proceso de compra se establece y prolonga a lo largo de tres años y hasta 2014, anualmente se irá amortizando la parte correspondiente y anotando como ingresos los que también anualmente se perciban del Milan.

En cualquier caso, en cuanto a valor del activo adquirido en 2009, la tasación contable inicial fue de 69,5 M€, el actual es de 55,6 M€ y el valor de enajenación (sean 30, 35 o 40 M€ los que se acuerden hoy) generará unas minusvalías evidentes en la operación. Por el contrario, los próximos cuatro ejercicios se verán beneficiados por el no devengo del salario pactado con el jugador (11,48 M€ brutos anuales; casi 46 millones en total).

En referencia a Martín Cáceres, su cesión al Sevilla incluiría también una cláusula de recompra obligada dentro de un año valorada en 5 millones de euros lo que generaría ligeras plusvalías al Barça. Cáceres fue fichado hace dos cursos por 16,5 M€, habiéndose amortizado hasta la fecha 8,25 M€ por lo que dentro de doce meses quedarían pendientes de amortizar 4,125.

viernes, agosto 27, 2010

Análisis del fichaje de Mascherano por el Barça

Perfil del jugador: Javier Mascherano es mediocentro defensivo puro. 26 años, 1,75 m. de estatura. Pertenece a la categoría de los “barrenderos”.

Qué es un “barrendero”: Es una definición que damos a los mediocentros defensivos muy especializados en el corte, la contención y la destrucción del ataque rival. Denominamos “barrenderos” como metáfora de que son mediocentros dedicados a barrer con la escoba toda la zona de riesgo por delante de su defensa. El paradigma de barrendero fue Claude Makélelé.

Top 3: El podio actual de barrenderos, en mi opinión, está formado por John Obi Mikel, Javier Mascherano y Egidio Arévalo Ríos. Hay otros, quizás mejores, como el gran Michael Essien, pero no poseen el grado de especialización como para definirles exclusivamente como barrenderos. Lass Diarra, Zokora y Jean Makoun son ese mismo perfil, pero ahora mismo están algún peldaño por debajo del Top 3.

Obi Mikel fue fichado por el Chelsea hace cuatro años de forma muy polémica con un pago de 6 M€ al Lyn noruego. Desde entonces se ha hecho con la titularidad en los blues. Mascherano también ha vivido numerosas polémicas por sus traspasos: del Corinthians al West Ham y luego al Liverpool en la misma temporada: los reds pagaron 28 M€. En cuanto a Arévalo Ríos, el más bajito de los tres con sólo 1,68 m. (Obi Mikel mide 1,84 m.), ha protagonizado un Mundial excepcional con Uruguay. Estuvo fichado por el Cagliari por 3,5 M€, pero se rompieron las negociaciones y ha regresado a Peñarol.

Diferencias con Touré: Mascherano es mediocentro defensivo barrendero; Touré es volante ofensivo (y de excelente técnica). Rijkaard le reconvirtió en el Barça a mediocentro de posición. Su corpulencia le permitía hacer coberturas y cortar avances rivales sin mermar el juego de construcción y la salida de balón. Fue un experimento que salió extraordinariamente bien. Guardiola le prefería de interior, pues como mediocentro adolecía de velocidad y perdía a menudo la concentración. En el City, Touré ha regresado a la zona de volantes.

Características físicas: Mascherano posee una constitución física rocosa, con gran resistencia al esfuerzo continuado, elevada concentración mental y disposición permanente al sacrificio. Estas son, con más detalle:

Capacidad anaeróbica: Su mejor virtud. Resiste esfuerzos muy repetidos e intensos durante los noventa minutos. Un 9,5 sobre 10.
Velocidad: Su aceleración sólo es correcta; su velocidad lanzada, sin embargo, es más que notable. 7/10.
Salto: Correcto. 6/10.
Choque: Intenso en todo momento. Un centro de gravedad bajo le permite chocar sin caer y vencer la mayor parte de duelos. Maneja con maestría brazos, codos y “llaves de judo”. 9/10.
Tackle: Espléndido en esa tarea, si asume riesgos es porque domina el arte de rebanar balones. 9/10.

Características técnicas: Sus virtudes no pertenecen al ámbito técnico, sino al táctico. Lo que no logra con la técnica lo consigue con el conocimiento, la experiencia, lectura del juego y ubicación.

Posición: Sabe mantener la posición como pivote y no le atemoriza sentirse solo en la zona de riesgo. 8/10.
Pase corto: Es lo que más domina: cortar y ceder. 8/10.
Pase largo: No es su especialidad. 5/10.
Coberturas defensivas: Excelente. Los laterales pueden subir sabiendo que sus espaldas estarán cubiertas. También los centrales, pues sabe mezclarse entre ellos. En los saques de esquina a favor es el jugador que se queda en el centro del campo para evitar contraataques. 9/10.
Salida balón: Cortita y al pie. No es su especialidad. 5/10.
Rapidez toque: Es rápido para ceder en corto. No se pueden esperar maravillas técnicas de su pie. 6/10.
Creación: No hay que esperar mucho en este aspecto. 5/10.
Recuperación: Fantástico. 9/10.
Transición Ataque-Defensa: El mejor del mundo en la especialidad. Le gusta ser Gary Cooper solo ante el peligro. Corta, barre, frena y si no puede con los que contraatacn, por lo menos molesta, incomoda y retrasa su avance hasta que llega la ayuda. 10/10.
Transición Defensa-Ataque: Torpe. Le cuesta elegir la opción adecuada. No posee ese don. 5/10.


Precio: 22 M€ fijos más un variable por confirmar, en principio estimado en 3 M€. En total, 25 M€ (a confirmar). Precio en la parte alta de la horquilla establecida entre 15-18 y 22-25 M€. Como toda transacción con equipos Premier, el precio está desfasado con respecto del resto de Europa. En los tiempos actuales, precio alto.

Adaptación Barça: Mascherano no es el perfil Barça de los últimos años: primer toque, posesión, rapidez de circulación de balón, técnica excelente. Es físico, resistencia, dureza, choque y pelea. Pero tiene características que sí se exigen ahora mismo en el conjunto de Guardiola: concentración máxima en 90 minutos, carácter poderoso, hambre de títulos, ambición por ganarse un puesto.

Su perfil no mezcla con el de Busquets. El Barça seguirá jugando con un único mediocentro que, además, no es mediocentro defensivo, sino mediocentro de posición y que debe ser multiusos: mantener la posición, ofrecerse siempre, sacar el balón jugado desde la defensa, tocar rápido de primera, hacer las coberturas defensivas... Mascherano sabe cumplir varias de estas tareas, pero deberá hacer un gran esfuerzo mental, físico y técnico para descifrar el juego del Barça. Touré tardó 15 días en comprenderlo; Keita, un año; Ibra, aún no lo ha entendido. De lo que tarde en adaptarse dependerá el éxito de la operación.

En principio, llega para que esta posición esté doblada y no tener que precipitar el ascenso de Oriol Romeu. También para que Busquets no se duerma en los laureles. Masche le apretará y le hará mejor. Está previsto que alterne partidos con Busquets para “aprender” el estilo Barça. Genera otra alternativa interesante: Mascherano de mediocentro y Busquets como volante, para que Xavi, Iniesta o Keita reposen.

Compromiso: Ahora mismo está ilusionado y comprometido 100% con el proyecto Barça hasta el punto de haber forzado al límite su salida del Liverpool con la decisión poco elegante de negarse a jugar. También estuvo comprometido con los “reds” y ha acabado así. Habrá que ver qué ocurre si no consigue una cuota relevante de minutos en la temporada.

Relaciones: Gran amigo de Messi, su gran avalista, desde los JJOO de Pekín 2008. El cuerpo técnico lo ha tenido en cuenta para bien, pero también para mal por si se tuercen las cosas.

Resumen: buen jugador, gran especialista, carácter fantástico, precio alto, período de adaptación imprescindible, dudas con el estilo Barça.

* Publicado por Sport 1 (28-VIII-2010)