viernes, septiembre 29, 2006

La bandera de España


Escucho con interés las reacciones a la no convocatoria de Raúl. Una parte de las mismas respira aliviada al grito de 'ya era hora'. Otra gran parte, que parece mayoritaria, anuncia irritada que se borra de ‘la roja’ y desea la derrota de la selección en Suecia y por los siglos de los siglos. Reacción curiosa, pues da a entender que el apoyo a ‘la roja’ no estaba basado en sentimientos territoriales sino en la convocatoria de jugadores del propio club, con lo que ahora se produce un extraño hermanamiento entre aficionados situados en las antípodas unos de otros: entre los que descorchan cava porque Francia elimina a España del Mundial (aunque apoyan a España en baloncesto) y los que perjuran en estos momentos contra la selección porque no se ha convocado a uno de los suyos. Curiosos compañeros de viaje.

Pero si nos centramos sólo en lo futbolístico cabe exponer algunos comentarios. El primero, que Luis Aragonés no está dotado con la virtud de la oportunidad. Si cree que Raúl no es un jugador adecuado para la selección tuvo otros mejores momentos para no convocarle y romper su trayectoria como capitán. Pudo hacerlo tras el Mundial. Incluso antes del mismo, no llevándole. Habría recibido la comprensión general. Yo fui partidario de que estuviera entre los 23 del Mundial porque creo que posee virtudes para cohesionar el grupo. Incluso creo que podía haber sido un excelente revulsivo para los últimos minutos de los partidos, siempre que se le alineara como delantero. En la realidad, sin embargo, Luis acabó alterando todos los planes iniciales para darle cabida como titular (y no en el área, precisamente), lo que rompió el frágil equilibrio del equipo y del grupo.

El seleccionador inglés decidió apear a su capitán (Beckham) tras el Mundial para hacer un punto y aparte. Luis, peripatético en sus dimisiones ‘interruptus’, decidió seguir con Raúl. Pero, sobre todo, lejos del área. ¿Qué ha variado hoy en Raúl con respecto al Mundial o a los primeros tristes partidos de septiembre? Absolutamente nada. Su físico es el mismo o mejor; su posición en el campo, idéntica (lejos del área); su voluntad y capacidad de sacrificio están intactos. Si acaso, ha logrado marcarle dos goles al arco iris de Kiev. Goles que, por definición, no juegan en su contra. Así que no hay razón objetiva para que antes sí y ahora no. Sobre todo si consideramos que la estructura del equipo es la misma que ‘pinchó’ en el Mundial y anda descabezada en la Eurocopa. No hay ninguna revolución en marcha. Ningún acto de valentía manifiesta. No se ha convocado a Barragán, Albiol, Oubiña, Silva, Gavilán y Cani para juntarles a Iniesta, Cesc, Villa y Ramos. Siguen los mismos, empezando por un seleccionador diez veces dimitido con marcha atrás, y el único debate reside en si Morientes regresa o no y si un Luis García sustituye a otro Luis García.

Así que estamos ante un nuevo episodio del esperpento, al que se ha unido Guti 'tronituante' (sic) con esa mención a que es injusto que “la bandera de España no esté en la selección”. Esperpento en el que a quienes brindaban con cava por los males de la selección se les unen ahora madridistas furibundos que desean la derrota eterna de ‘la roja’, comandada por un seleccionador privado de argumentos y coherencia, unos medios desenfrenadamente partidistas y unos futbolistas que no juegan mucho, pero encima con este tumulto ni van a saber a qué jugar. Qué país. Por lo menos, el afectado se ha mostrado correcto, educado y discreto.

Referencias
- La bandera no está

Fotos: AP - EFE.