miércoles, octubre 20, 2010

Dadme un Busquets y moveré el mundo

Siempre hubo dudas alrededor de Sergio Busquets. Primero fue la procedencia: hijo de un portero de pantalones largos. Somos así, nos vencen los prejuicios. ¿Qué futbolista podía surgir de aquel excéntrico guardameta? Guardiola rechazó tales prejuicios y lo lanzó a la jaula de leones sin miramientos. Creía en él y así nos lo hizo saber desde el segundo día del renacimiento blaugrana. Busquets había sido convocado para los grandes desafíos, epopeya que desencadenó una larga panoplia de muecas y sonsonetes en este entorno barcelonista tan acostumbrado al colmillo retorcido. Y con el legendario Touré Yayá en la plaza titular. Menudo morlaco. Sólo a un loco podía ocurrírsele semejante “guardiolada”. Y, además, qué iba a hacer en la jaula de leones este muchacho desgarbado, con apariencia de torpe, pies cuadrados, cara de inocentón, lejos del estereotipo del gladiador. No le auguramos ningún futuro por más avales que presentara su entrenador.

Llegaron grandes actuaciones suyas, pero mantuvimos la mosca tras la oreja, no fuese un espejismo o la suerte de los novatos. Y de vez en cuando aún sonreíamos todos maliciosamente cuando el chico cometía una torpeza o perdía un balón o le daba la espalda a un rival aguerrido. Cierto: había callado casi todas las bocas, pero aún continuaba levantando algún murmullo, sobre todo ahora que Touré ya era carne de banquillo y no digamos cuando fue convocado por Del Bosque. ¡Qué atrevimiento!, sugirieron algunos, seguramente por haberle visto pocos minutos en los dos años anteriores. Más tarde fue titular en la selección, pero al primer tropiezo toda la tinta del pulpo se dirigió a su cabeza. ¡Fuera!, gritaban desde Sudáfrica aquellos otros que no querían verle en la jaula de leones, quién sabe añorando qué o a quién. Pero en su enésimo desafío, el chico de Ciutat Badía se llevó por delante al león, al tigre, al domador y al circo entero.

Campeón del mundo y de todo, este segundo Busquets aún debía luchar contra otro fantasma, el del agraviado Touré, exiliado por voluntad propia pero incrustado para siempre en el corazón barcelonista por méritos de combate. ¿Qué haremos sin Touré en los agrestes campos de batalla? Y hete ahí que se presentó Busquets en San Mamés y ni siquiera alzó la voz: 97% de pases acertados, ninguna falta cometida, sólo una recibida, golazo en el minuto 93, fresco como una rosa. Salió vivo e indemne de la jaula de los verdaderos leones y hoy ya es sin discusión la pieza sobra la que pivota el fútbol del Barça y el de la Roja. Nadie ha alcanzado semejante unanimidad, ni siquiera Messi, todavía discutido en su país.

EN LA ZONA CERO

Busquets juega en la encrucijada, allí donde se cruzan todos los caminos, en la parcela más caliente, la auténtica zona cero del fútbol. Su rol parece sencillo, pues hace fácil lo difícil, sea como aguador o guerrero, como paseante o como maleante. Subiendo balones o dibujando los senderos por donde sus colegas trazarán diabluras, este hombre de verbo escueto parece haberse doctorado en ingeniería de caminos y puentes, lo que nos lleva a exclamar: ¡Dadme un Busquets y moveré el mundo!

Sobre él se han decantado generaciones de centrocampistas especializados: unos son barrenderos puros, guerreros de la zona; otros, finos arquitectos creativos que juegan con escuadra y cartabón; algunos más, reyes de la transición rápida o del pase certero, la cobertura o la conquista de la posición. Encima de Busquets se han vertido los moldes de todos ellos hasta construir un futbolista-fusión que reúne todos los ingredientes y que posee ya un récord inédito: es el mediocentro más joven en conquistar los grandes títulos (Mundial, Champions et altri). Un simple repaso a las cuatro últimas Eurocopas o a los últimos cinco Mundiales o a las Champions de esta década nos permite observar que nunca hubo otro joven como Busquets en el eje, campeón de la Champions con 20 años y del Mundial con 21. En esta relación aparecen nombres legendarios como el trivote brasileño (Mauro Silva, Dunga, Mazinho); barrenderos insignes como Makelele, Gilberto Silva, Costinha o Gattuso; medios de posición como Hamman, Carrick o Cambiasso; guerreros como Edmilson, Van Bommel o Ambrosini; o capitanes generales como Redondo, Deschamps, Vieira y Xabi Alonso. Pero no hubo ni un solo chaval de veinte años recién salido de la marmita. Los hubo con 24 o 25, pero la mayoría habían cumplido ya su madurez futbolística cuando alcanzaron la gloria de los títulos. Varios incluso superaban la treintena. Ninguno tenía la edad de Busquets y eso no es casualidad: nadie se atrevió a dejar el timón del barco en manos de un adolescente.

Maticemos: muchos años atrás si hubo algún otro joven que llevó el timón. Albertini en el Milan, pero con un tal Rijkaard al lado; un tal Deschamps en Marsella, pero protegido por Sauzée; y otros dos que todos recordamos: Edgard Davis en el Ajax; y Pep Guardiola en el Dream Team. Pero eso es casi prehistoria del fútbol. En esta década que se acaba el pivote por antonomasia habrá sido Sergio Busquets. Y apenas acaba de empezar, con lo que incluso tendrá tiempo para corregir las deficiencias en el juego por alto que aún padece.

LA EDAD DE LOS PIVOTES

CHAMPIONS

2000: Fernando Redondo: 30 años (Campeón por 1ª vez con 26)
2001: Thomas Linke: 31 años (Hargreaves, 20 años, juega de volante)
2002: Claude Makelele: 29 años
2003: Gennaro Gattuso: 25 años (Ambrosini: 25 años)
2004: Francisco Costinha: 29 años
2005: Xabi Alonso: 24 años (Hamman: 32 años)
2006: José Edmilson: 29 años (Van Bommel: 29 años)
2007: Gennaro Gattuso: 29 años (Ambrosini: 29 años)
2008: Michael Carrick: 26 años
2009: Sergio Busquets: 20 años
2010: Esteban Cambiasso: 29 años

MUNDIAL

1994: Mauro Silva: 26 años (Dunga: 31 años / Mazinho: 28 años)
1998: Didier Deschamps : 29 años (Karembeu: 28 años / Petit: 28 años)
2002: Gilberto Silva: 25 años
2006: Gennaro Gattuso: 28 años
2010: Sergio Busquets: 21 años

EUROCOPA
1996: Thomas Strunz: 28 años (Dieter Eilts: 32 años)
2000: Didier Deschamps : 32 años (Vieira: 24 años)
2004: Theodoros Zagorakis: 32 años (Basinas: 28 años)
2008: Marcos Senna: 31 años

- Publicado en Sport (20-X-2010)