sábado, julio 23, 2011

El Barça decide frenar el traspaso de Jonathan dos Santos, tras la marcha de Oriol Romeu

El traspaso de Oriol Romeu al Chelsea puede provocar un fulminante cambio de planes en la dirección deportiva del Barça, que podría haber frenado el previsto pase de Jonathan dos Santos al Real Zaragoza. El destino del mediocentro mexicano habría cambiado de forma radical y, salvo una oferta de importe muy elevado, podría continuar una temporada más en el Barça B para ocupar la posición del “4”. A su vez, esta decisión provocaría, probablemente, que el fichaje del ecuatoriano Joel Valencia (Zaragoza) por el Juvenil A del Barça sea anulado pese a estar comprometido desde hace meses.

ILLIE & GUSTAVO.- La decisión ha sido coordinada por Eusebio Sacristán, entrenador del filial, y Andoni Zubizarreta, quienes están considerando que perder al mismo tiempo a Oriol Romeu y Jonathan dos Santos es excesivo para el equilibrio del centro del campo del Barça B. Los chicos que podrían ocupar dicha posición son Gustavo Ledes, recién ascendido del Juvenil A, e Illie Sánchez. El primero, un portugués zurdo de 18 años, ha sido indiscutible con Óscar García Junyent en el Juvenil A durante la pasada temporada, pero está apenas en la Fase 1 de formación. Illie Sánchez es un interior de perfil clásico en el Barça, aunque puede ocupar el rol del mediocentro, lo que ya hizo con Luis Enrique a finales del pasado curso. Sin embargo, la operación en un dedo del pie sufrida hace unas semanas no ha obtenido el resultado previsto y exigirá, como mínimo, otro mes de recuperación. En resumen, Eusebio prefiere no dejar el timón del equipo en manos del juvenil Gustavo en el inicio de la nueva temporada.

JONA POR VALENCIA.- El traspaso de Jonathan dos Santos al Zaragoza estaba prácticamente completado e iba a cerrarse por una cifra alrededor del millón de euros. A esa cantidad debería restarse una cantidad (posiblemente, unos 800.000 €) por la contratación de Joel Valencia (16 años), mediapunta del equipo maño que ha disputado el reciente Mundial Sub-17 con Ecuador y que iba a ir destinado al Juvenil A de Óscar García. Varios clubes han pretendido este fichaje: el Zaragoza solicita un millón de euros por Valencia, que está entrenándose ahora con el primer equipo maño. El acuerdo con el Barça era completo dadas las buenas relaciones entre ambas entidades. Recordemos que hace tres semanas Edu Oriol y Abraham Minero, procedentes del Barça B, aterrizaron en el Zaragoza. El Barça veía con buenos ojos la venta con recompra de Jonathan dos Santos pese a que, desde el punto de vista económico, era casi neutral (apenas 200.000 euros de beneficio). Por una parte, reforzaba mucho el Juvenil A con el prometedor Joel Valencia y, de otra, conseguía que Jonathan diese el salto competitivo a Primera División y podía recuperarlo en uno o dos años a coste mínimo.
 
PEP COINCIDE CON EUSEBIO.- El traspaso de Oriol Romeu ha trastocado la planificación original. Salvo que Jorge Mendes, representante de Jonathan dos Santos, consiga una suculenta oferta de otro equipo de 1ª, el mediocampista puede mantenerse en el Barça B una temporada más y Joel Valencia, probablemente, jugará en el filial del Zaragoza. Jonathan es un jugador muy valorado por el equipo técnico del Barça, que le atribuye valores tácticos muy elevados pese a la sobriedad y discreción con que se mueve el mexicano. En concreto, Pep Guardiola le tiene en alta consideración: piensa que Dos Santos es hábil, mantiene bien la posición, se coloca siempre en el lugar adecuado y es mucho más fuerte de lo que aparenta. Sus puntos débiles residen más bien en factores anímicos: que Thiago fuese elegido por el primer equipo le desmoralizó profundamente a mediados del pasado curso. Cuando Thiago, gran amigo suyo, regresó al B colaboró intensamente en recuperar a Jonathan, quien protagonizó un excelente final de temporada. El mexicano había manifestado varias veces, en privado, estas últimas semanas su deseo de seguir en el Barça B porque se considera capaz de dar el salto al primer equipo. El traspaso de Romeu puede otorgarle esa nueva oportunidad.

ROMEU & VILLAS BOAS.- El fichaje de Oriol Romeu fue anunciado ayer oficialmente por el Chelsea, pero a los pocos minutos la noticia fue descolgada de la web del club y sustituida por unas declaraciones del entrenador Villas Boas explicando las razones por las que quiere incorporar al mediocentro catalán. Ya expliqué ayer que Villas Boas ha sido decisivo en esta incorporación, pues venía siguiéndole desde el Oporto. El técnico portugués incluso ha solicitado que Romeu se incorporase de inmediato a la gira del Chelsea por Malasia aunque eso significara tener que abandonar el Mundial Sub-20 que está a punto de iniciarse en Colombia. Sin embargo, Romeu ha decidido, en buena lógica, mantenerse con la selección española hasta el final de su participación y llegar al Chelsea a la conclusión del torneo. Su debut con el equipo londinense no podrá tener lugar antes del 10 de septiembre.

PD: He recibido confirmación de que Jonathan dos Santos se queda en el Barça B. Sólo una oferta fuera de mercado cambiaría esta decisión.

Abróchense los cinturones (de nuevo)

El Barça ha empezado la temporada al revés que muchos equipos: en vez de irse a la montaña y acumular kilómetros en las piernas ha decidido entrenarse en la Ciutat Esportiva Joan Gamper y con el balón como eje de toda su preparación. Esta es una metodología habitual en el equipo blaugrana, pero nunca de modo tan acusado como en este nuevo curso recién iniciado, cuya dinámica rompe todas las pautas clásicas. Guardiola y los preparadores físicos han dado una vuelta de tuerca más en su método y prescindido del habitual trabajo de pretemporada para acercarse con mayor prontitud al ritmo-competición más propio de los meses competitivos (si bien han empezado con cargas de fuerza-resistencia). La proximidad de la Supercopa de España aconsejaba tomar una decisión al respecto y el resultado ha sido, como mínimo, inesperado: balón, trabajo técnico-táctico y partidillos con máxima intensidad. Lo contrario de la carrera continua en alta montaña. Balón raso, al pie y directos al objetivo.

Jugadores como Puyol y Xavi trabajan en una línea más tradicional, pero el resto protagoniza una tendencia muy distinta y casi diría que radical: han iniciado la temporada como la terminaron, con idéntica intensidad (aunque no en el mismo estado de forma, por supuesto). Esta percepción visual ha sido confirmada por fuentes del vestuario, que han expresado su entusiasmo por la intensidad mostrada por los jugadores a su regreso: han entrenado como si hoy disputaran la final de Champions, nos han explicado. Con idéntica intensidad, lo que ha sido bien visible en la sesión del jueves, abierta a los medios. Y con una tendencia espectacular hacia el ritmo-competición, lo que augura una rápida puesta en forma.

Sería legítimo poner en duda la sostenibilidad de semejante apuesta: ¿Perderán la forma dentro de pocos meses? La maestría demostrada por los preparadores físicos hasta la fecha parece garantía suficiente para responder de manera negativa. Estos primeros entrenamientos dejan otra conclusión inmediata: los jugadores parecen conservar el hambre de triunfos. Este es un factor esencial en los éxitos, pero al tratarse de un intangible no puede medirse con la precisión de los Gps que miden sus esfuerzos, sino que sólo pueden percibirse en los detalles. Y, en este sentido, estos primeros entrenamientos dejan tras de sí sensaciones idénticas a las de las recientes temporadas: jugadores concentrados, intensos, agresivos y muy competitivos, junto a chicos del filial con los ojos tan abiertos como quien acude a un máster. Guardiola está entusiasmado con lo que ha percibido. Está muy cerca de completar la plantilla como la quería (faltan Cesc y dos bajas) y ha confirmado la categoría de algunas nuevas perlas del filial. Está a punto de lanzar una nueva convocatoria a abrocharse los cinturones.

jueves, julio 21, 2011

Preguntas y respuestas sobre Oriol Romeu

El posible traspaso de Oriol Romeu al Chelsea ha suscitado numerosas preguntas entre los aficionados blaugrana, preguntas que intentaré responder.

VENTA CON RECOMPRA.- La operación de traspaso se ejecutaría por un precio de 5 millones de euros (según Oriol Doménech, que adelantó la noticia) y contendría una cláusula de recompra a favor del Barça dentro de dos temporadas. Aunque dicha cláusula ha provocado cierto escepticismo entre algunos aficionados, hay que considerar que el Chelsea forma parte de la red de equipos con los que la dirección deportiva del Barça ha establecido vínculos de cooperación en los últimos tiempos, por lo que cabe considerarla muy factible.

CAUSAS DEL ADIÓS.- Las causas de fondo del adiós (provisional) de Romeu son tres:

1.- Atasco en el primer equipo
2.- Ningún gesto de confianza de Guardiola
3.- Ofertas muy interesantes

ATASCO EN EL PRIMER EQUIPO.- El fichaje de Javier Mascherano la pasada temporada hacía prever que la escalera de ascenso de Oriol Romeu sería más complicada de lo previsto. Y así ha sido. Aunque jugó el primer partido del curso (Supercopa de España) ya no volvió a aparecer dada la titularidad indiscutida de Busquets y la gran eficacia demostrada por Mascherano. La procedencia de Andreu Fontàs como mediocentro de origen hace inviable su acceso al Camp Nou de manera inminente.

GESTOS DE GUARDIOLA.- En el primer tercio de la temporada quedó patente que Romeu no está entre los elegidos por Guardiola. En tanto Thiago, Fontàs, Bartra, Montoya y Sergi Roberto estaban señalados en rojo, Romeu dejó de contar para el entrenador. Aunque Guardiola nunca lo ha manifestado en público, al jugador le quedó claro cuando incluso Jonathan dos Santos fue preferido de manera indiscutible. No ayudó a ello el mal inicio de temporada que padeció Romeu, un chico muy inteligente y muy futbolero, de los que perciben de inmediato los códigos no verbales del fútbol. Sin demasiadas palabras, ya hace meses que sabe que su ascenso al primer equipo es más que complicado.

OFERTAS INTERESANTES.- La del Chelsea no es la primera oferta que recibe el Barça por el jugador. En diciembre, el Sporting de Gijón estuvo a punto de hacerse con sus servicios en préstamo, pero la rotura del menisco sufrida el pasado 2 de enero impidió la cesión. En estas últimas semanas, dos equipos españoles y el Sporting de Portugal se habían mostrado muy interesados en Romeu, que tenía muy claro no continuar otra temporada en el Barça B. Hay que tener en cuenta que el salario medio que percibe un futbolista del filial es de 70.000 euros anuales aunque hay varios que alcanzan los 200.000. Cualquier oferta de un Primera español, y ya no digamos un equipo de la Premier League, multiplicará por mucho estas cifras.

EL PROBLEMA DEL BARÇA B.- En el libro “Senda de Campeones”, Andoni Zubizarreta señaló con mucha antelación uno de los problemas que iba a tener que gestionar este verano: “Se nos está acumulando mucho talento. Uno de nuestros trabajos este curso es convencer a los que están en el B, no a todos, pero sí a muchos, de que estén en el B un año más en Segunda División, porque van a tener oportunidades. (…) Estos chicos van a tener propuestas (…) y les van a ofrecer mucho dinero. (…) También deberemos mirar jugadores que por edad o posición conviene cederlos. (…) Ahí habrá gestiones que realizar. Por lo que está saliendo, está claro que a todos los chicos no los podemos meter ya en el primer equipo”.

PERFIL DE ROMEU.- Oriol Romeu es un mediocentro de posición, de carácter claramente defensivo, poco habitual en la cantera del Barça. Hasta el Europeo Sub-19 del pasado verano, su perfil apuntaba parecido al de Sergio Busquets, pero en estos doce meses se han decantado bastantes aristas. Ha perdido velocidad y jerarquía en la distribución del juego y mejorado sus carencias defensivas hasta el punto que terminó la Liga de 2ª jugando como central. No es nada descartable que pueda combinar en el futuro ambas posiciones. Sin embargo, no posee la capacidad de dividir el juego que caracteriza a Busquets.

EL CHELSEA LE QUIERE Y... LE NECESITA.- Hace un año, el Chelsea contaba con tres mediocentros indiscutibles: Michael Essien, John Obi Mikel y Nemanja Matic. Essien volvió a lesionarse la rodilla de gravedad a principios de julio y estará medio curso, como mínimo, ausente del equipo. Y Nemanja Matic, serbio de 23 años, fue traspasado al Benfica en la operación David Luiz. En el curso pasado, Matic jugó cedido en el Vitesse holandés: es un mediocentro zurdo, con mucha presencia física, muy técnico, de excelente desplazamiento de balón, pero lento, individualista y de lateralidad muy acusada. Es posible que sea titular en el Benfica en un doble pivote, pero su carrera ya está fuera del Chelsea. Así que Villas Boas ha recurrido a Romeu, aunque a fecha de hoy imagino que el rol titular de mediocentro de posición recaerá en el nigeriano más que en el catalán. Pero el aval del entrenador portugués es muy importante y no puede descartarse una sorpresa a lo largo de la temporada si Romeu se adapta al fútbol inglés, lo que parece más que probable dadas sus características. (PD: Me recuerda un amigo que Ramires también es de la partida. Cierto. Más competencia).

EL PRECIO.- Si se confirman las condiciones adelantadas por El Mundo Deportivo, el resultado es excelente para el Barça: cinco millones de euros es una magnífica tasación por el jugador aunque será importante contrastarlo con el valor que se fije a la opción de recompra. Las tres causas que he citado al principio (atasco, Guardiola y ofertas) hacían inviable la continuidad de Romeu en el B, donde su posición será cubierta por Gustavo Ledes e Illie Sánchez aunque otros dos jugadores (Martí Riverola y Oriol Rosell) también podrían ocuparla ocasionalmente.

MÁS BAJAS.- Descontado Romeu, la plantilla del Barça B se compone a día de hoy de 27 jugadores, una vez han salido Benja, Edu Oriol, Nolito, Abraham y Víctor Vázquez. Jugadores como Jonathan Dos Santos (Zaragoza), Saúl Berjón y Jonathan Soriano (Borussia Moenchengladbach si no se queda en el primer equipo) estarían, asimismo, en la rampa de salida, del mismo modo que se baraja la posible cesión de uno de los laterales ascendidos del Juvenil A. Está confirmada también la llegada de un fichaje nuevo para el ataque. Esas tres o cuatro salidas más una incorporación cerrarían la plantilla en 24-26 hombres.

LOS ASCENSORISTAS.- Un último factor a tener en cuenta es la utilización de jugadores en el nivel superior. Así, Guardiola cuenta esta próxima temporada con Sergi Roberto, Montoya y Bartra, que culminarán su Fase 3 de formación. Y Eusebio podrá contar con los juveniles más curtidos, como Edu Campabadal, Miguel Ángel Sáinz, Ernesto Cornejo e incluso Jean Marie Dongou para las necesidades del filial, de igual forma que Óscar García Junyent podrá seguir utilizando puntualmente a Deulofeu y Rafinha en el Juvenil A si lo precisa.

ACTUALIZACIÓN: El único fleco pendiente entre barça y Chelsea reside en el importe de la cláusula de recompra. El Chelsea ofrece 5 millones por Romeu y quiere una cláusula de recompra de 10 millones. El Barça pretende rebajarla a 8 millones.

martes, julio 19, 2011

El peligro de la preparación física

Futbolistas sudorosos jadean tras correr varios kilómetros. Otros compañeros sufren levantando barras metálicas. Algunos más realizan sprints violentos bajo la mirada atenta de entrenadores cronómetro en mano. Es la pretemporada. La hora de los disparates. Una etapa que marca diferencias entre quienes dominan el arte de mejorar progresivamente la condición física de los jugadores y quienes se limitan a entrenarles del mismo modo que ellos fueron entrenados cuando eran futbolistas en activo. Los primeros conseguirán grandes rendimientos; los segundos, encabezar el ranking de bajas.

¿Por qué existe esta diferencia? Básicamente porque hay mucho entrenador que aplica métodos de preparación que no concuerdan con las necesidades del fútbol ni la realidad física de sus jugadores. Pondré tres ejemplos: tras seis semanas de vacaciones, el primer entrenamiento de un equipo galés de primer nivel fue... un test de velocidad. Su delantero centro se rompió los isquiotibiales. Segundo ejemplo: el Ajax de Frank de Boer ha arrancado programando cargas de entrenamiento muy fuertes. Como resultado, Jan Vertonghen y Siem de Jong ya se han lesionado para dos-tres semanas. Tercer ejemplo: después de cinco días consecutivos corriendo montaña arriba y montaña abajo, a Connor Ripley le dictaron la siguiente sesión de carreras cronometradas: 800 metros - 600 - 400 - 200 / 200 - 400 - 600 - 800 m. Es decir, una pirámide invertida de series. ¿Dónde está el problema? Principalmente, en que Connor Ripley es el... ¡guardameta del Middlesbroguh! ¿Qué hace un portero con semejante entrenamiento, salvo agotarse física y mentalmente?

Pongo estos tres ejemplos para explicar que, muchas veces, en vez de ayudar, los preparadores físicos perjudican a sus futbolistas. En un deporte en el que se efectúan 150 aceleraciones cortas en 90 minutos, ¿qué sentido tiene la carrera continua durante una hora? Para un guardameta que necesita reflejos, potencia e intensidad, ¿qué lógica poseen las series de 800 metros? Todo ello es fruto de dos problemas: el desconocimiento y la pereza. Desconocimiento porque hay mucho preparador que no hace más que aplicar entrenamientos de otros deportes, como si fuesen calcos. Pereza porque se mantienen métodos de trabajo por simple tradición: ya que a mi me entrenaron así, les haré entrenar igual.

No puede sorprender que equipos holandeses que han dedicado la pretemporada a la carrera continua por la montaña acumulen lesionados, ni que la mayoría de clubes de la Premier sufran de 6 a 10 lesiones entre septiembre y noviembre como promedio. Tenemos casos opuestos, por fortuna: Carlos Corberán en el Villarreal, Rui Faría en el Madrid, Seirul.lo y Buenaventura en el Barça... Gente que sabe de esto.

- Publicado en Sport (19-VII-2011)

lunes, julio 18, 2011

El Barça incorpora 80 jugadores a su cantera

El Barça incorporará 80 nuevos jugadores a su cantera para la próxima temporada y limitará a 20 el número de jugadores que componen la plantilla de cada equipo, con la excepción del Barça B, que será más amplia. Al mismo tiempo, se han dado ya 85 bajas en el conjunto de los 16 equipos que forman el fútbol formativo, uno más que la temporada pasada, al haberse creado un Benjamín D. El total de jugadores que trabajarán en la Ciutat Esportiva Joan Gamper será de 253, distribuidos entre el Barça B y el PreBenjamín, a las órdenes de 33 entrenadores y segundos entrenadores.

La estructura general del fútbol formativo blaugrana se mantiene muy similar a la del curso pasado, con el único cambio relevante de la reducción de plantillas. En algunos equipos se habían llegado a acumular hasta 25 jugadores, lo que convertía su gestión en muy complicada, tratándose de una etapa en la que todos los componentes del conjunto han de participar de los partidos en términos similares. Para evitar este desequilibrio se ha implantado la “norma de los 20” para el curso que viene, con la intención de que ninguna plantilla de fútbol-11 disponga de menos de 19 jugadores ni de más de 21.

Como es lógico, el número de incorporaciones mantiene una cierta progresión piramidal: 22 jugadores llegarán para la categoría Benjamín; 14 a la Alevín; 14 a la Infantil; 10 a la Cadete; y 11 a la Juvenil, además de las incorporaciones en ambos extremos de esta pirámide: cinco jugadores para el PreBenjamín y una cifra aún incierta en el Barça B, probablemente limitada a tres o cuatro futbolistas: Cristian Lobato (extremo izquierdo con posibilidades de jugar de lateral), Kiko Femenía (capaz de ocupar todo el carril derecho), un delantero centro y quizás otra pieza más.

59 CATALANES

Por posiciones, las incorporaciones muestran que llegan 9 porteros, 16 defensas, 30 centrocampistas y 25 delanteros, si bien varias de estas cifras serán muy matizables, pues los roles de juego en el Barça difieren bastante de otros equipos y lo que, en origen, puede considerarse un centrocampista acostumbra a convertirse en un defensa cuando viste de blaugrana; y son muchos los extremos que son reconvertidos en laterales. Por procedencias, la mayoría llega de forma abrumadora de clubes catalanes: un total de 59 incorporaciones, procedentes de 32 clubes distintos del territorio catalán. En el ámbito español, 15 jugadores llegarán al Barça provenientes de once clubes distintos, destacando la incorporación de cinco futbolistas de la zona levantina y cuatro sevillanos. En cuanto a extranjeros, son seis los chicos que vestirán la camiseta blaugrana: dos coreanos, un holandés, un portugués, un estadounidense y un japonés.

Los clubes catalanes donde más jugadores ha captado el Barça son: Espanyol (7), Cornellà (6, aunque dos estaban cedidos), Mataró (4), Damm (3) y Calella (3). El 75% de los jugadores catalanes que llegan, lo hace para jugar en las categorías más pequeñas: entre PreBenjamín (nacidos en 2004) y el Infantil B (1999). A partir de dicha edad (12-13 años) y hasta el Barça B, la distribución es muy distinta: 14 catalanes, 15 del resto de España y 4 extranjeros. Esta circunstancia es habitual en el fútbol formativo: el primer círculo de captación en edades menores siempre es Catalunya; el segundo se centra en el resto de España, pero sólo a partir de una edad mínima; y el tercer círculo, el mundial, únicamente se emplea para casos muy puntuales, dada su complejidad logística. El coste de todas estas incorporaciones no ha sido desvelado por el club, pero en los casos más sobresalientes se han abonado hasta 100.000 euros en concepto de derechos de formación por alguno de los juveniles que se contratan.

Se observa en el trabajo de captación de los 21 scouters que el Barça tiene repartido por toda España un detalle muy relevante: la búsqueda de jugadores de perfil muy específico que superen el nivel técnico de los jugadores a los que se da de baja. En este sentido se advierte de forma muy palmaria la incorporación de futbolistas de gran categoría que completarán equipos ya muy rodados en las edades superiores (juveniles y cadetes). Guardametas como los juveniles Miguel Bañuz, José Aurelio Suárez o el cadete Guillermo Lara vienen a cubrir algunos huecos sensibles en la portería. En defensa destaca la llegada del central cadete Rodrigo Tarín, de un perfil similar al de Alberto Botía. Como mediocentros se cree firmemente en el leridano Joel Huertas y también en el cadete Albert Torras, del Espanyol. En posiciones ofensivas, todavía por definir, hay tres jugadores de mucha categoría: Miguel Ángel Sainz-Maza, interior del Racing por quien pujaba el Manchester City, ya incorporado al Juvenil A; el ecuatoriano Joel Valencia (Zaragoza), en demarcación similar, pendiente de confirmación; y el sportinguista Juan Mera, de muy difícil contratación. El City ya consiguió el pase de Denis Suárez, del Celta, pretendido para el Juvenil A; y el Málaga ha frenado la llegada de Brahim Abdelkader, aunque el Barça sigue teniendo la firma de su padre en vigor.

SEIS EXTRANJEROS

Los seis jugadores extranjeros que llegan al club pertenecen a cinco nacionalidades diferentes. Con 10 años se incorpora el delantero japonés Takefusa Kubo, que no vivirá en La Masia, sino en domicilio particular con su madre. Kubo estuvo a prueba a mediados de abril en la Ciutat Esportiva y convenció a los técnicos, al igual que el mediocentro Ben Lederman, de 11 años, el primer estadounidense que se suma al Barça. Dos coreanos nacidos en 1998 y apellidados Jang y Lee se incorporarán al Infantil A. Ambos fueron avistados en partidos de la selección coreana y definitivamente aceptados tras la Copa Danone disputada en Sudáfrica. Un portugués y un holandés cierran la nómina de extranjeros: en este caso, ambos llegarían para completar el Infantil B, pero sus contrataciones tienen flecos por culminar.

La continuidad de los tres entrenadores de la última fase previa al Barça B (Óscar García y Sergi Barjuán en juveniles y García Pimienta en Cadete A) garantiza la progresión en la formación futbolística de los elegidos y la preparación para el profesionalismo. Son tres entrenadores exigentes que la próxima temporada dispondrán de mejores plantillas y más coherentes, además de reducidas en número a esos citados 20 jugadores.

85 BAJAS

En el sentido opuesto, 85 futbolistas han causado baja o están a punto de hacerlo. Algunos son sobradamente conocidos. Del Barça B, Víctor Vázquez, Nolito, Edu Oriol, Abraham, Benja y, probablemente, otros cinco más, alguno de ellos traspasado con opción de recompra. Del Juvenil A, los porteros citados más los medios Pepe Palau (Villarreal C) y Jordi Masó y el delantero Etock (Chelsea, aún por confirmar). Del Juvenil B sale una decena de jugadores, tres de ellos al Espanyol, aunque el Barça se ha negado a confirmar oficialmente ninguna de las bajas producidas en todo el fútbol formativo. Del Cadete A es muy conocida la marcha de Toral y Bellerín al Arsenal y de Pol García Tena a la Juve, así como las de Belana y Navarro al Espanyol y la de Mara al Málaga. En total, serán 85 los futbolistas que abandonan la cantera blaugrana, siendo el Espanyol quien más se beneficia de ello (entre 8 y 10 jugadores). Cuatro jugadores de la Fundación Eto’o han recibido la baja del club. En el caso del juvenil Gael Etock, está muy cerca de lograrse su pase al Chelsea. En el de los más jóvenes (Adamu, Cámara y Mandela) su marcha obedece a nuevos criterios con respecto a los chicos procedentes de Camerún. En los casos de Nelson Mandela (Infantil B) y Aboubakar Cámara (Alevín A), sus bajas han suscitado una importante controversia dentro del club a causa de su temprana edad y los interrogantes de su retorno a Camerún.

Con todo ello, la plantilla del Barça B se cerrará en unos 25 jugadores; las de los equipos juveniles, cadetes e infantiles, en 20 cada una; y las de alevines, benjamines y prebenjamines, en un promedio de 12 niños por equipo. En total, serán 253 jugadores a disposición del Barça para seguir creciendo, a fuego lento, en La Masia y la Ciutat Esportiva.

domingo, julio 17, 2011

El Barça radiografió 4.763 jugadores la pasada temporada

Los ojeadores del Barça analizaron la temporada pasada un total de 4.763 jugadores comprendidos entre 7 y 23 años, susceptibles de ser incorporados a los equipos de la cantera blaugrana. La cifra es gigantesca. Los 21 scouters que posee el club para las categorías inferiores, más tres responsables de zona y la coordinación de Pep Boada, acudieron a 5.254 partidos disputados en la geografía española, recorriendo 351.237 kilómetros durante los cerca de diez meses que duró el proceso. Bajo todo tipo de inclemencias metereológicas, estos 21 observadores cumplieron una misión fundamental: encontrar los jugadores más adecuados para el estilo del Barça, chicos capaces de comprender el lenguaje futbolístico que se enseña en La Masia.

El proceso que siguen estos buscadores de pepitas de oro es muy interesante. Hay que reconocer, no obstante, que cuentan con una ventaja decisiva: lo que buscan está muy bien definido y acotado por el propio estilo de juego blaugrana. Hacen falta futbolistas muy concretos y específicos, con talento técnico, inteligencia táctica y capacidad de adaptación al estilo. Los roles están perfectamente diseñados y los ojeadores van en su busca sin titubear. Intentan pasar desapercibidos en los campos a los que acuden y captar aquellos detalles que completarán el perfil de los jugadores que interesan: por ejemplo, el comportamiento de los padres, que puede ser indicativo de conflictos posteriores. Desde el anonimato, estos scouters radiografían sus objetivos con precisión de cirujano. Les he visto en acción y doy fe. Además, resulta muy revelador ver que ellos se dedican a unos objetivos que casi nunca coinciden con lo que atrae la atención del público: mientras los aficionados se concentran en un goleador, ellos están pendientes de un lateral zurdo que parece pasar desapercibido. Esos son sus objetivos.

Durante la temporada pasada, los 21 scouters blaugrana detectaron 943 jugadores con potencial, susceptibles de ser analizados por su talento y condiciones técnicas y emocionales. La primera criba, por tanto, significó pasar de 4.763 a 943, pero no se detuvo ahí sino que prosiguió de manera constante. Cada mes, la secretaría técnica del Barça recibió un informe de cada uno de los ojeadores con el seguimiento detallado de sus objetivos, que fue reduciéndose hasta quedar en 221 jugadores considerados de "nivel Barça". Esta bolsa de candidatos, nacidos entre 1987 y 2003, ha sido la que los scouters ha propuesto al club para que los entrenadores de base hicieran, a su vez, un seguimiento detallado de los que, finalmente, serán incorporados para reforzar la cantera. Obtener las perlas es un trabajo oscuro y silencioso, profundamente agotador, pero decisivo para el futuro.

viernes, julio 15, 2011

El Mundial femenino ha roto los audímetros

El Mundial de Alemania marcará un antes y un después para el fútbol femenino. Apenas se trata de la sexta edición, pero el evento germano ha roto todas las barreras: la principal, la de la oscuridad. Los cinco Mundiales anteriores transcurrieron en sordina, ocultos salvo para los muy avezados o los estadounidenses. Disputado dos veces en China (1991 y 2007), otras dos consecutivas en Estados Unidos (1999 y 2003) y una en Suecia (1995), componen unos antecedentes de progresión constante, pero dentro de parámetros modestos. La edición actual ha roto todos los moldes: audiencia televisiva, espectadores en los estadios, nivel de juego, talento de las futbolistas, igualdad competitiva… Se mire por donde se mire, este Mundial ya es histórico.

Un apartado relevante es el de las audiencias de televisión. Hasta la fecha, los dos récords conocidos eran los siguientes:

-         En Alemania: la final del Mundial 2003 (Alemania venció a Suecia) tuvo 10 millones de espectadores, con un share del 35% (cadena ARD, en abierto)
-         En Estados Unidos: la final de 1999 (Estados Unidos-China), disputada en Pasadera, promedió 17,9 millones (cadena ABC, en abierto) y tuvo un pico de 40 millones en los penalties

Esta vez, en Alemania la plusmarca se batió ampliamente ya en el partido inaugural que enfrentó a la selección local con Canadá: más de 14 millones de espectadores (58% de share) vieron el triunfo germano. La audiencia duplicó la alcanzada el mismo día por el Gran Premio de Fórmula 1 disputado en Valencia y ganado por el alemán Sebastian Vettel. El mismo partido fue presenciado por 684.000 espectadores canadienses en un canal de cable, siendo el mejor registro de la historia en Canadá, superior al alcanzado por la mayoría de partidos de la selección masculina. Asimismo, dicho encuentro fue visto casi por un millón de espectadores en Estados Unidos vía la cadena ESPN.

El siguiente enfrentamiento alemán (contra Nigeria) incluso mejoró los datos en la cadena ARD: 16,4 millones de espectadores como promedio, récord absoluto para un partido de fútbol femenino fuera de Estados Unidos o China (de la que no se poseen datos) y un pico puntual de 19,1 millones (64% de share). Para situar la cifra en su auténtica dimensión recordemos que la final del Mundial masculino (España-Holanda) del año pasado fue vista por 18,9 millones de alemanes y que el Alemania-Serbia alcanzó un 48% de share, diez puntos menos que las mujeres. Ralf Sholt, director de programación de la cadena ARD, calificó las cifras de audiencia como "fantásticas” y "una locura". Incluso en partidos donde no jugaba la selección anfitriona, también se han dado datos excepcionales: el Francia-Canadá fue visto por 4,6 millones de alemanes, quinto programa más visto del día.

En Estados Unidos, las cifras son mucho más modestas que en Alemania a causa de la modalidad de transmisión, dado que no se emite en abierto. La cadena ESPN transmite por cable, lo que reduce su capacidad de penetración en el mercado televisivo. Los partidos son emitidos por ESPN o ESPN2 y en HD, así como por ESPN3 vía internet, habiendo cubierto íntegramente todos los encuentros del Mundial. El récord absoluto en esta modalidad por cable corresponde a las semifinales EEUU-Brasil de 1999, con una audiencia de 4.924.000 espectadores. Pero aquél Mundial se disputó en Estados Unidos, en tanto ahora tiene lugar en horario europeo. Pese a ello, el EEUU-Brasil del pasado domingo (cuartos de final), resuelto en dramáticos penalties, alcanzó casi los cuatro millones de espectadores (3,89) y, según me explica Fernando Palomo (@Palomo_Espn), comentarista senior de la cadena, el promedio de rating de los partidos en el actual Mundial supera cualquier evento anterior de fútbol femenino, pese al brillante palmarés de la selección de las barras y estrellas.

¡Y qué decir de Francia! Su mítica semifinal contra Estados Unidos reunió el miércoles a 3.264.000 espectadores (16,7 % de share) en la cadena TNT, récord absoluto en el país vecino, al que debería sumarse el todavía no conocido porcentaje de espectadores que lo presenciaron por Eurosport. Y ya que hablamos de Eurosport, felicitémonos por la excelente cobertura realizada por esta cadena en España, donde ha transmitido todos los encuentros (la mayoría de ellos, en directo), y obtenido unos resultados excepcionales: mejores audiencias que el Mundial Sub-17 masculino recién concluido e incluso superando los datos del Tour. El número de espectadores ha quintuplicado el promedio general de la cadena, lo que da idea del fervor con que se ha seguido el Mundial en nuestro país.

miércoles, julio 13, 2011

El Gago de Boca, el daltonismo de Batista

Batista tiene un botón verde y un botón rojo. El verde es el de la creación propia y el rojo, el de la destrucción ajena. Para pulsar el verde empezó utilizando a Cambiasso y Banega, con el resultado de que nadie logró emplear el botón y tuvo que bajar Messi a intentar resolver el entuerto, sin éxito, por cierto. La afición le pedía que fueran Pastore y Biglia quienes pulsaran el botón, pero Batista optó por lo más inesperado: Fernando Gago, casi un exfutbolista, titular en un único partido de Liga en la última temporada e incorporado a la plantilla de la Copa América para pasmo y sorpresa de propios y extraños.

¿Gago? ¿Qué Gago? ¿El del Madrid? Las tres preguntas tenían su lógica. Contra ella, Batista le encomendó el botón verde y Gago volvió a ser el de Boca, aquél 5 que maravillaba por su lucidez y facilidad en el transporte del balón. Salió de Boca, llegó al Madrid en diciembre de 2006 y desapareció para el fútbol, engullido por razones que no vienen al caso. Gago, cuatro años y medio a la sombra, resurge de pronto como dueño del botón verde. Mérito de Batista, sea por visión o por casualidad, pero mérito suyo. Y del jugador, que parece no haber desfallecido tras este lustro en negro.

Por la misma época, diciembre de 2006, Leo Messi jugaba en la banda derecha del Barça que entrenaba Frank Rijkaard. Desde allí partía con su peculiar slalom para destrozar defensas ajenas, como en aquel gol ya mítico ante el Getafe que recordó milimétricamente al de Maradona frente a Inglaterra. Tras aquello llegaron malos tiempos para el Barça hasta que Guardiola refundó el equipo y reconvirtió a Messi: le apartó de la banda y le mandó a falsear el 9 para sublimar al equipo y el estilo. Frente a Costa Rica, rival modesto sin duda, Messi revivió en hora y media esos cuatro años: empezó en la banda, slalomeó con peligro, se fue centrando para asociarse en la circulación y acabó de falso 9 rompiendo el espinazo rival. Toda su vevolución como futbolista, resumida en 90 minutos. Su mejor aportación fue repartir caramelos. Agarró el zurrón de Iniesta y regaló asistencias al Kun e Higuaín. El Pipa, excelente delantero, fue mandando los caramelos a la alcantarilla uno tras otro, sin siquiera desenvolverlos. El Kun, en cambio, apretó el botón rojo sin piedad, demostrando la afrenta que supuso sus ausencias en los dos partidos iniciales.

Así que Gago pulsa el botón verde, Kun el rojo y Messi reparte caramelos. Un mundo feliz, si no fuese porque en medio de todo ello Batista dejó cierta sensación de padecer daltonismo.

martes, julio 12, 2011

Niñatos mequetrefes

Unos chavales que no han empatado ni siquiera contra ellos mismos simulan graves lesiones sobre el legendario césped del Estadio Azteca. No han cumplido 17 años, pero ya ruedan sobre la hierba como si les hubiera partido un rayo. Están ganando un partido poco trascendente, la final de consolación (*) del Mundial Sub 17, y copian todas las patéticas triquiñuelas de los mayores, las mismas que tantas veces son aplaudidas, en tantos escenarios, en aras del triunfo sin importar los medios empleados. A esas triquiñuelas las llaman pillería e incluso dicen que los jugadores que las perpetran (y los hay en todos los equipos) son los "listos". Personalmente, veo más listos a Xavi, Iniesta o Messi, tres jugadores que reciben golpe tras golpe sin inmutarse apenas: están pensando en la siguiente jugada y no en el lamento, la queja o el teatro.

A la misma hora que esos niñatos sin pelo en pecho perpetran melonadas sobre el Azteca, otros aspirantes a deportistas disputan la final de los 100 metros lisos del Mundial juvenil en Lille. El espectáculo es esperpéntico. Salvo un par de corredores, el resto compite por ser el más idiota del mundo. Cada cual interpreta un rosario de sandeces ante la cámara, señalando el cielo, su pecho, haciendo muecas, garabatos infantiloides o cien gestos simplemente estúpidos. Uno se interroga si, además de controles antidoping, sería conveniente hacerles un test sobre su coeficiente intelectual.

Claro, toda esta panoplia de gestitos, sonrisitas y tonterías no las han aprendido en ninguna escuela, sino de sus mayores, de las estrellas que pueblan los estadios y que, en ocasiones, se distinguen más por esa parafernalia que por sus registros. Muchos amigos dicen que los deportistas no deben ser ejemplo para los críos porque para eso ya están los padres y las escuelas. Y estoy de acuerdo. El problema radica en que familias y educadores poseen hoy escasa ascendencia sobre sus hijos, más proclives a fijarse en referentes televisivos o mediáticos. En esos cantamañanas que deambulan por las pantallas sin nada que hacer ni decir, salvo insultarse a mansalva. O esos deportistas que se han convertido a sí mismos en personajes circenses. Ya imagino que diréis que Usain Bolt es la gran excepción porque es el más grande en las pistas y también el mayor payaso de todos. Es cierto y lo lamento. Su talento es gigantesco y, sin embargo, parte de su legado puede advertirse en esa pista de Lille, donde seis mozalbetes imitan lo peor del jamaicano.

De acuerdo: soy un romántico. Aún creo que los deportistas, por encima de todo, deben ser ejemplares porque el mundo necesita menos estrellas y más ejemplos. Semejantes niñatos del fútbol y el atletismo me reafirman en mis anticuadas ideas.


(*): La final de consolación enfrenta a los perdedores de las semifinales y dirime el 3º y 4º puesto. Lo aclaro para todos esos lectores que no han comprendido que no estoy hablando de la brillante selección mexicana que ha ganado el Mundial Sub-17. 

domingo, julio 10, 2011

Emergencia: llamen a un futbolista

 Andaba todo revuelto y sin sentido alguno. Chile era el caos. Ninguna pieza parecía encajar sobre el césped de Santa Fé. Vidal no iba, Isla estaba como ausente, Alexis petardeaba. Y marcó Uruguay. Borghi ya no pudo esconder el fútbol por más tiempo. Sin Mati Fernández había decidido reformatear su equipo y blindarlo contra los peligros de Suárez y Forlán. Pero de tanto blindarlo consiguió anestesiarlo. Chile era un sucedáneo de sí mismo y lo fue hasta que sonó el despertador del gol en contra y hubo que llamar al fútbol.

Al futbolista. El fútbol es de los futbolistas y no de los corsés. La táctica ha de ser un instrumento y no un fin. Un instrumento al servicio de los que saben crear, sea cual sea el estilo elegido. Así que Borghi miró al banquillo y vio a un futbolista: un tal Jorge Valdivia. El “mago” Valdivia.

Salió, agarró el balón y dio sentido al caos. Quienes hayan leído “Senda de Campeones” saben de qué hablo: la Paradoja de las Judías Secas (judías secas, alubias, fríjoles, tanto da). Todo está desordenado, pero alguien mueve suavemente el plato y las judías se ordenan a la perfección. Eso hizo Valdivia. Agitó el plato y ordenó el caos. Reapareció Isla, resurgió el mejor Alexis, Chile encontró el sentido del juego y de las cosas. Un simple futbolista. Un bicho raro. Valdivia.

sábado, julio 09, 2011

No son los huevos, sino el idioma

Por fin, Batista abandonó la quimera y decidió jugar a lo que puede. Al menos, esta es la noticia a día de hoy: Argentina ya no intentará seguir jugando como el Barça. Un soplo de sentido común. No se puede jugar a lo que no se puede jugar y, además, es imposible. No puedes aprender un idioma en dos semanas, ni siquiera con inventos milagrosos o inmersiones intensivas. Y la selección argentina no posee las condiciones necesarias para practicar el idioma que juega el Barça. Posee otras grandes virtudes y tiene unos mimbres excelentes, pero carece de los fundamentos que construyen el edificio sobre el que se asienta el equipo blaugrana.

Se dice, con mucha rapidez, que a Messi le faltan Xavi e Iniesta. Sin duda. Pero sobre todo lo que echa en falta son las dos décadas que Xavi lleva mamando este estilo o los 15 años que Iniesta acumula ya en La Masia. Maestros sabios les inculcaron lo que es el juego de posición, cómo generar superioridades, de qué manera alcanzar el ‘hombre libre’ sobre el campo y cuándo conviene manejar el “toco y me voy” y cuándo conviene el “toco y me quedo”. Ahora, ha llegado el Checho Batista y ha pretendido que, en dos semanas, su muchachada se saltase décadas enteras de aprendizaje. Que Cambiasso, Lavezzi, Banega y demás entrasen por una puerta del vestuario hablando una lengua y saliesen por la otra siendo ‘Barçablantes’. Perdone, pero no, eso no es así. No se puede aprender en quince días lo que algunos tardaron quince años.

Después, la culpa fue de los huevos. Otro infantilismo: el eterno recurso de la testosterona. Cuando no se comprende un fenómeno, el aficionado al fútbol (y el periodismo) recurre a los huevos. Pero no es la testosterona, sino la estupidez o la inconsciencia. No puedes imitar lo inimitable, a menos que poseas y pongas los medios para hacerlo. Y el tiempo. Pero Batista ni tiene los medios ni el tiempo para vestirse de Barça. Bienvenida sea su rectificación, si es que finalmente se cumple. Argentina debe jugar a lo que puede jugar: probablemente, con un estilo directo y de menor elaboración, más parecido al que Mourinho implantó con éxito en el Chelsea, el Inter o el Madrid. Que jueguen a lo que saben y pueden y que Messi, el Kun más Di María o Higuaín culminen cerca del área. Si no puedes hablar el idioma que te gusta, por lo menos habla el que mamaste en la cuna.

Queda un asunto pendiente: Messi no es inocente del todo. Si a uno le gusta mucho que le organicen todo un equipo a su alrededor para poder lucirse y rendir al máximo, a cambio debe aceptar y asumir que esa dependencia tiene su contraparte y sus responsabilidades: entre ellas, la de encajar y aceptar la parte mayor de la crítica, del mismo modo que se acaparan los máximos elogios durante el éxito.

martes, julio 05, 2011

Una pirámide truncada

Pablo Sarabia, traspasado al Getafe. Mensaje profundo: la cantera madridista es una pirámide truncada que termina en el piso anterior al Bernabéu. La estructura de ascensores de Valdebebas funciona con toda corrección hasta que, una vez en el Castilla, el ascensorista se detiene y los chicos se quedan ahí, en el penúltimo piso, en la base de esa pirámide truncada. Esta idea recorre Valdebebas desde que Vicente del Bosque fue despedido. No es problema de un entrenador concreto, se llame Capello, Pellegrini, López Caro o Mourinho. Es un problema institucional tan arraigado que cualquier canterano es consciente que su futuro, una vez despuntado en el Castilla, está fuera del club. Los jugadores también tienen su parte alícuota de responsabilidad en semejante éxodo: en cuanto cumplen 18 años, huelen un Audi a cargo del club y la prensa local les cita un par de veces, pasan el encargo a sus representantes para encontrar una oferta suculenta lejos del Bernabéu.

La derrota en los play-off de ascenso a Segunda frente al Alcoyano supuso la sentencia para varios de los componentes del Castilla: Sarabia se ha ido al Getafe; Juan Carlos se irá al Zaragoza; Juanan se fue al Fortuna Dusseldorf; y en la rampa de salida figuran Nacho, Mateos, Fran Rico, Juanfran y varios más. Sólo Morata, con su reciente renovación, ha dado el mensaje opuesto. Pero, al margen de lo que ocurra con la camada actual, la dinámica es perversa: el club no cree en los canteranos como recurso estable a medio plazo y los canteranos apenas confían en la voluntad del club que les ha formado. La marcha de Del Bosque y la desintegración del Castilla-2005 fueron dos catástrofes de consecuencias inimaginables. En aquel equipo jugaban nada menos que Adán, Arbeloa, Filipe Luis, Javi García, Borja Valero, De la Red, Jurado, Soldado, Barral y Negredo. Pocos meses más tarde se unieron Granero y Mata. La inmensa mayoría de ellos no juega en el Bernabéu.

La parte positiva de la historia es la facilidad con que los canteranos madridistas consiguen alcanzar la Primera División en otros clubs. Una de las causas, al margen de su calidad indiscutible, es que en Valdebebas no se enseña un idioma futbolístico tan cerrado como ocurre en el Barça. Podríamos decir que los chicos madridistas aprenden varias lenguas, aunque superficialmente, mientras los barcelonistas hacen una inmersión profunda en un único idioma de juego, el que se practica en el Camp Nou. Mejor para sublimar el estilo, pero más difícil si has de ganarte la vida fuera del Barça. De ahí que el Castilla encuentre fácil acomodo para sus excedentes (con Getafe como destino preferido) y el Barça se desespere buscando algún equipo de perfil parecido al que ceder a sus chicos.

- Publicado en Sport (5-VII-2011)

domingo, julio 03, 2011

El día de la marmota argentina

“Jugamos como el Barça”. En mala hora pronunció esa frase el Checho Batista (29 de Junio de 2011). “Ganar al estilo de Argentina, que es muy parecido al que practica el Barcelona”, añadió. El seleccionador argentino no parece haber entendido nada del juego de posición. No basta con decir que quieres jugar como un equipo determinado. Para conseguirlo necesitas amalgamar cuatro factores de los que la selección argentina no dispone en abundancia: una idea de juego, mimbres acordes, trabajo intensivo y tiempo para madurar los frutos. La albiceleste duda sobre la idea; flaquea en los mimbres; escasea en trabajo (como toda selección) y, sencillamente, hace tiempo que agotó  el tiempo. Complicado resolver semejante ecuación.

El Barça no es Messi: es un idioma futbolístico. Practica el juego de posición y lo envuelve de mil detalles y factores que se aprenden desde pequeños en La Masia. Al conjunto de todo ello es a lo que denominamos Idioma Barça. La selección argentina no cumple casi ninguno de los preceptos de este idioma: la anarquía es su norma; el desorden posicional, su actitud; y la ausencia de un sentido de juego, su dolencia. Los jugadores de Batista poseen movilidad nula, no ofrecen soluciones para el pase del compañero y parecen desconocer las exigencias del juego de posición y las ventajas de la asociación. Estos son algunos de sus graves defectos. Hay más, pero con estos basta para comprender porqué su propuesta de palabra es imposible en la realidad.

El juego del Barça tiene una esencia fundamental y varios principios inquebrantables. La esencia es que sus mejores defensas son los delanteros, protagonistas de la presión adelantada; y sus mejores creadores residen atrás, pues son los defensas. Entre los principios inquebrantables destaco los siguientes:

1.- Los dos centrales juegan muy abiertos y muy adelantados, lo que exige que uno de ellos sea “corrector” (Puyol, Abidal, Mascherano…)
2.- La salida de balón es básica y está encomendada a los centrales. Sólo en caso de sufrir presión muy potente, el responsable pasa a ser el mediocentro de posición
3.- Los dos laterales juegan de medio campo hacia arriba, con obligación de respetar una cierta asimetría: el de una banda está para romper (subiendo como un extremo) y el de la otra, para apoyar (como un volante extra)
4.- Sólo puede haber un mediocentro de posición (Busquets), el único “4” del equipo (en Argentina es el “5”). Se encarga de coberturas y ayudas
5.- Los dos volantes tienen por objetivo asociarse constantemente en cualquier zona del campo para generar superioridades (“hombre libre”)
6.- Messi no ejerce únicamente de “falso 9”, sino de pieza que complementa cualquier acción, sin importar la zona, pero siempre en campo rival. Él inicia, se asocia, combina y, en muchas ocasiones, también culmina. Antes conducía en persona el balón; ahora, se ha logrado que otros se lo transporten más a menudo para él
7.- Los delanteros cumplen dos misiones básicas y una colateral. Las básicas son abrir el campo en la dirección idónea según defienda el rival y presionar hasta la extenuación la salida de balón contrario (profundidad y amplitud). Colateralmente, también están para culminar las jugadas

Los anteriores son unos pocos principios fundamentales. Hay tantos que darían para escribir un libro. ¿Cumple con ellos la selección argentina? La respuesta genérica no es positiva. El debate periodístico y entre la afición se centra en los nombres: que si Pastore, que si Banega, que si el Kun, que si Di María. Pero el problema esencial no está en los nombres, que también, sino en la elección del idioma de juego. En la misma entrevista del diario Sport, le preguntaban a Batista si la clave reside en tener a compañeros que entiendan a Messi y el seleccionador respondió: “Sí, que hablen el mismo idioma, que es lo que me gusta a mi también”. Quizás sin intuirlo, Batista estaba explicando las raíces del problema: no hablan el mismo idioma de Messi y nadie parece darse cuenta (excepto Azkargorta y varios notables periodistas españoles y argentinos). No hablan el mismo idioma. Messi habla uno muy peculiar y sus compañeros, siendo excelentes futbolistas muchos de ellos, practican otra lengua futbolística. Por más gente que acumulen al lado de Messi, si desconocen su idioma no hay entendimiento posible.

No seré tan necio de proponer cuál es la solución a un mal que ya dura años y años. No hay una solución mágica. Sin duda se deben cambiar algunos futbolistas de los que jugaron ante Bolivia. Ese centro de la defensa, esos tres “5” apelotonados en medio del campo, esos extremos ineficaces… Por descontado, suena mil veces mejor Mascherano de central corrector, Cambiasso de único mediocentro, Pastore como socio de Messi o el Kun y Di María delante. Pero, insisto, no son los nombres: es el idioma de juego. Por idea, por mimbres, por ausencia de trabajo y por falta de tiempo, Argentina no puede jugar como el Barça. No se puede aprender en quince días un idioma que necesita años para su conocimiento. Debería abandonar esa quimera y centrarse en algo mucho más razonable: con los grandes futbolistas de que dispone, señor Batista, juegue a algo coherente con dichos mimbres.

sábado, julio 02, 2011

La gestión de los 4.000 minutos

El fútbol moderno no se puede analizar con pautas caducadas. En el fútbol moderno no es viable fijar un equipo titular si cada 72 horas juegas un partido. Dejó dicho Cruyff que un entrenador no maneja once jugadores por partido, sino catorce, y lo dijo hace ya década y media. Hoy deberíamos actualizar ese pensamiento y explicar que un entrenador administra minutos/jugador para cubrir los dos partidos semanales. Los primeros en comprenderlo fueron los buenos preparadores físicos, que rompieron corsés provenientes del atletismo y milimetraron la condición física en función del calendario exacto. El Barça es hoy un equipo de alta sofisticación en el reparto de esfuerzos, hasta el punto que los datos de control del esfuerzo arroja coincidencias que no pueden atribuirse a casualidades: cada jugador cumple a final de temporada, salvo accidente, un número planificado de esfuerzos, cargas y minutos de juego.

La planificación de la plantilla para el próximo curso se medirá con estos parámetros: 65 partidos en el supuesto más favorable; 57 en uno más negativo. Eso significa que los 10 jugadores de campo deberán cubrir un máximo de 58.500 minutos o un mínimo de 51.300. Para conseguirlo, Guardiola necesita disponer de 14 a 16 jugadores de prestaciones similares a fin de que la exigencia total de cada uno no supere en exceso los 4.000 minutos (cifra que esta temporada han rebasado Messi, Piqué, Iniesta, Villa, Alves y Xavi), listón que simboliza el sobreesfuerzo y la caída del rendimiento. Los dos fichajes que están al caer no son para cambiar el `once de gala', ni para tapar a este o aquél chico, ni para sentar a uno u otro, sino para evitar superar en demasía el listón de los 4.000 minutos. Para que con Cesc, Alexis, Thiago, Fontàs y ese `tapado' que, presumiblemente, llegará, sea factible una gestión adecuada y eficiente de la auténtica paliza competitiva que les espera.

Otra pauta caducada es la de fichar jugadores 'contra' la voluntad de su club. La prensa sigue alimentado esa falacia, pero lo que manda hoy es la cooperación entre directores técnicos que gestionan recursos humanos con visión de medio plazo: Ayer, el Udinese contrató a Danilo Larangeira, central brasileño de 27 años. Nada relevante. Le contrató porque venderá a su central francés Medhi Benatia a la Roma de Luis Enrique. Esto ya apunta alguna relación con el Barça. Pero es que Danilo procede del Palmeiras, el equipo al que el Barça está a punto de ceder a su central Henrique. Claro, eso ya sí encaja del todo. Tu contratas a Danilo, yo ayudo al Palmeiras a cubrir el hueco con un central que poseo y no utilizo; la Roma se beneficia con el defensa del Udinese y, a cambio, cerramos un buen trato por Bojan. Y tú, Udinese, simplemente tienes que cerrar el círculo con quien ya sabes. 

- Publicado en Sport (2-VII-2011


PD: Más sobre Udinese. Ayer no sólo fichó a Danilo Larangeira, central del Palmeiras. También a dos centrocampistas jóvenes: Abdoul Walid Sissoko (hermano pequeño de Momo, de la Juve) y Thierry Doubai. Y, sobre todo, recuperó a Diego Fabbrini, en co-propiedad con el Empoli. Fabbrini, 20 años, apunta directamente a ser el sustituto de Alexis Sánchez: su juego nace en la banda, posee un 1 vs 1 excelente, gran cambio de ritmo y es capaz de adaptarse a casi todas las posiciones decisivas: extremo izquierdo, en el Empoli; mediapunta en la selección. Sólo le falta mejorar su compromiso defensivo, como ocurría con Alexis hasta la temporada pasada.

Con los cuatro fichajes, que serán presentados este lunes, más el previsible del uruguayo Facundo Píriz, el Udinese cubre sus tres bajas sensibles: la de Alexis (Barça) arriba, la de Benatia (Roma) atrás y la de Inler (Juventus o Napoli) en el centro. Ninguna de esas tres bajas ha sido oficializada, pero el club italiano ya les ha buscado sustituto.

jueves, junio 30, 2011

10 momentos de la cantera del Barça 2011

En el programa “Tu Dirás” de RAC1 del pasado martes (28 de junio), Joan Maria Pou pidió una selección de los 10 momentos más relevantes del fútbol base del Barça en la temporada recién terminada. Y ésta es la selección:

1.- La competitividad extrema del Barça B, con Luis Enrique al frente. Mejor filial de la historia, concluyendo tercero en el campeonato, con el máximo goleador de la Liga (Jonathan Soriano) y desarrollando un fútbol de elevada plasticidad y efectividad a partir de una plantilla muy joven.

2.- La “erupción volcánica” de las grandes promesas. Thiago, Bartra, Sergi Roberto, Montoya derribando las puertas del Camp Nou. Deulofeu, Espinosa, Rafinha, Sergi Gómez, haciendo lo mismo en el Miniestadi. Se esperaba un gran paso adelante de todos ellos, pero ha sido una zancada de gigante.

3.- En contrapartida, el atasco monumental que se está creando en todas las categorías. Se acumula el talento y no caben todos, lo que exigirá una gestión selectiva y desconocida hasta la fecha. Cesiones a equipos de perfil semejante, ventas muy bien estudiadas con opción de recompra, ascensos milimetrados de los chicos. En fin, una gestión muy fina del atasco. Darwinismo.

4.- El triplete del Juvenil A, hecho histórico sólo conseguido una vez con anterioridad. El equipo de Óscar García Junyent ha disputado 40 partidos y sólo ha perdido dos (ante el Espanyol en Liga catalana y ante el Athletic en Copa del Rey). Ha marcado 111 goles y encajado 37, con exhibiciones de juego como en la final de la Copa de Campeones frente al Real Madrid. El grueso de este equipo asciende al Barça B.

5.- La decisión de profesionalizar a todos los entrenadores del fútbol formativo, adoptada en Julio de 2010, se ha revelado exitosa. Antes se dedicaban a tiempo parcial; ahora, a tiempo completo. Los técnicos pueden, de este modo, preparar minuciosamente los entrenamientos, planes de trabajo y partidos. La medida ha dado sus frutos, que se perciben sobremanera en la mejora de entrenadores como Óscar, Sergi Barjuán o García Pimienta.

6.- La relevancia de los estudios en la formación integral del futbolista. No se aparta a ningún jugador por sacar malas notas, pero se ha incrementado la trascendencia que los formadores dan al esfuerzo escolar. Se muestra como ejemplar la realidad del Barça B, con 11 futbolistas cursando carreras universitarias (tres de ellos estudian Dirección y Administración de Empresas) más otros dos juveniles en la misma situación.

7.- La gestión formativa para encauzar la carrera de algunos jugadores muy prometedores, pero de carácter díscolo o egoísta. Jugadores que aspiraban a “Ronaldinhear” y han sido convencidos de que es más rentable y efectivo “Iniestear”.

8.- La marcha de tres cadetes muy prometedores al extranjero. Jon Miquel Toral y Héctor Bellerín al Arsenal; y Pol García Tena a la Juventus. Tres pilares del excelente Cadete A que no han podido ser retenidos por razones normativas, aunque en algún caso es probable que se podía haber gestionado de distinto modo.

9.- El adiós de Albert Benaiges, uno de los grandes maestros de La Masia, artesano que transmitía la tradición oral que implantaron Laureano Ruiz y Johan Cruyff. Coordinador de la cantera hasta 2010, con el cambio presidencial fue relegado a la FCBEscola y ha terminado aceptado una gran oferta del Al Wasl dubaití. Una pérdida importante.

y 10.- El cierre de la vieja Masia y la inauguración de la nueva. La forma de gestionar la cantera de hace cinco años no tendrá nada que ver con el modo que habrá que emplear dentro de cinco. Se abren nuevos retos en dicha gestión y el Barça tiene que afrontarlos con decisión e inteligencia. El cambio de residencia simboliza los nuevos tiempos que se avecinan. Brillantes, decisivos y complejos.

martes, junio 28, 2011

Óscar y Posse

Los dos mejores equipos españoles de la categoría juvenil son Barça y Espanyol, con notable diferencia sobre el resto. No es baladí. Es la primera categoría profesional y la que preludia el salto definitivo a los filiales, el trampolín para acceder al primer equipo. Ni Barça ni Espanyol tienen equipo C, de manera voluntaria, lo que me parece un gran acierto, pues elevan el listón de la exigencia a sus jugadores juveniles: los que apuntan alto ascienden al filial; los que no son considerados así por las secretarías técnicas, emprenden otros rumbos. Cuatro juveniles del Barça (Unzúe, Castarnado, Palau y Masó) recibieron ayer la baja, veinticuatro horas después de proclamarse campeones de Copa.

Los juveniles no pueden perderse en zonas intermedias: o van para arriba o, simplemente, no llegan, puro darwinismo futbolístico. Como digo, los dos mejores equipos del año han sido Barça y Espanyol. Terminaron empatados a puntos (71) el campeonato catalán y sólo les separó la diferencia de goles en su enfrentamiento particular: cada equipo ganó a domicilio, pero el Barça lo hizo por 0-3 y el Espanyol, por 1-2. Incluso el Espanyol obtuvo una victoria más en el total (22 contra 21) aunque sumó tres derrotas en 30 partidos. La igualdad llevó a ambos conjuntos a enfrentarse de nuevo en la final de Copa del Rey, con victoria blaugrana (2-0). Entre ambas competiciones, el conjunto de Òscar Garcia Junyent conquistó la Copa de Campeones ante el Real Madrid, con memorable exhibición de Rafinha. Así, pues, este Barça del triplete juvenil ha disputado 40 partidos entre las tres competiciones y sólo ha perdido dos, el de Liga ante el Espanyol y uno de Copa frente al Athletic de Bilbao, con un balance de 111 goles a favor y únicamente 37 en contra. Por su parte, el Espanyol de Martín Posse, ha jugado 37 encuentros, ganando 26 y perdiendo únicamente cinco, dos de ellos ante el Barça, con sólo 29 goles en contra, de lo que tiene gran mérito la enjundia de su guardameta Edgar Badía.

Estos dos grandes equipos nutrirán el próximo curso a los filiales. Al Barça B de Eusebio subirán jugadores como Rafinha, Sergi Gómez, Espinosa, Deulofeu, Dalmau y, probablemente, Balliu y Gustavo. Al Espanyol B de Raúl Longhi ascenderán futbolistas como Badía, Carlos Clerc, Gabriel López, Thievy o Pirulo. Pero hay algo que choca: después de una temporada excepcional en el Juvenil, ni Òscar Garcia en el Barça ni Martín Posse en el Espanyol han sido ascendidos a sus filiales, cuyos banquillos estaban vacantes. Posse, incluso, fue invitado a abandonar el Espanyol pese al apoyo incondicional de sus jugadores y a las promesas previas. En cuanto a Òscar, tras haber sido `in pectore' el candidato idóneo para el B, fue descabalgado del Mini en una decisión desconcertante y a día de hoy ni siquiera se ha iniciado la negociación para su continuidad. Alguien juega con fuego.

lunes, junio 27, 2011

Ritorna Vincitor!

Querido Bojan: 

No vas a cualquier parte. Sales del Camp Nou, que es el Olimpo de los dioses, pero vas al Olímpico, nada menos. Donde los dioses moran. A Roma, ciudad abierta, capital de todos los mundos, centro de tantos universos. Al Stadio que consagró al hombre blanco más rápido de la historia (Pietro Mennea), a la gacela negra (Wilma Rudolph) o a la mujer que más alto saltó (Stefka Kostadinova). A los héroes olímpicos de 1960: aquel Armin Hary que corría los 100 metros en 10” sobre ceniza; los Peter Snell y Herb Elliott que dominaron el mediofondo para las antípodas; el segundo episodio del cuádruple oro del discóbolo Al Oerter...

Vestirás la camiseta que honraron Falcao y Toninho Cerezo. Palabras mayores. Falcao y Cerezo. No sólo no habías nacido: tus padres ni siquiera se conocían cuando Falcao y Toninho Cerezo ya eran reyes del fútbol universal. El rubio y el moreno, los guardaespaldas de Sócrates en el Brasil centelleante del Mundial de España, dos adelantados a su tiempo. Recuerda sus nombres, no ocurra como con Quini: Paulo Roberto Falcao y Toninho Cerezo, los Rómulo y Remo de tu futuro club. Guardiola te hablará de ellos. Pep sabe lo que significa esa camiseta: la vistió. Por poco tiempo, pues se lo impidió el fútbol de hierro de Fabio Capello, pero suficiente como para empaparse de la historia romanista, saber de Prohaska y Ancelotti, de Cafú y Batistuta, de Zeman y Mazzone. Y, claro, de Francesco Totti, el escudo del club. Más que un jugador y más que un símbolo. Piensa en el Puyol del Barça o en el Raúl de Madrid. Algo parecido es Totti. Con otro carácter, pero con la misma trascendencia. No te arrugues ante él, pero respétale profundamente. Es un capitán digno de admiración.

Historia, Bojan, historia. Viajas al centro de la historia. Del fútbol, del deporte, del mundo. Manel Estiarte puede contarte lo que significa el Foro Itálico, con su piscina legendaria y esas pistas de tenis que tanto han encumbrado a Rafa Nadal; con ese CONI que, un buen día, decidió ir a por todas en la lucha contra el dopaje. Ya conoces el Stadio: ganaste ahí tu primera Champions, aunque la viviste en el banquillo, como esta segunda, tan reciente. Conocerás escenarios imperiales, como aquel Arco de Constantino bajo el que Abebe Bikila ganó descalzo la Maratón olímpica; o como el Coliseo donde se forjaron los gladiadores invencibles, padres precursores de los defensas italianos a los que te enfrentarás.

Porque no será fácil, pequeño Bojan. Viajas al centro del universo, pero también al infierno. A un fútbol complicado y lleno de espinas. Ya sabes que es de sabios coger las rosas sin clavarse las espinas. Te espera un camino repleto de ellas. Defensas espartanos con casco y espada; juego metalúrgico sin escuadras ni cartabones; fanatismo enloquecido en las gradas; aspereza en las áreas. No será fácil, Bojan, triunfar ahí. Porque, para poder regresar, hay que triunfar. No bastará con sobrevivir, ni puedes fiarlo todo al apoyo de Luis Enrique. Bastante ardua es su propia aventura. Te apoyará, sin duda, pero tendrás que ganarte los galones por ti mismo. No será fácil, pero puedes lograrlo. Te vas siendo todavía un niño. Lucha, aprende, trabaja, sufre y regresa convertido en hombre. Que los buenos vientos te acompañen. Ritorna Vincitor!

- Publicado en Sport (25-VI-2011)

martes, junio 21, 2011

Saber ganar, saber perder

El deporte de competición es ganar. Pero es algo más. Si solo importase ganar se abolirían los límites. Sin embargo, los límites existen por y para algo. Se limita el consumo de sustancias que mejoran el rendimiento; el uso de instrumentos que podrían incrementar las prestaciones; o el empleo de la violencia. Se modulan los comportamientos. En definitiva, el deporte de alta competición construye unas reglas comunes que permiten su desarrollo razonable dentro de una comunidad de intereses. Pero no basta con las reglas. Importan también los medios y las formas. Aunque todo deportista quiere ganar y su obligación consiste en ello, el camino que elige para alcanzar la victoria es muy relevante.

Los alevines del Sevilla han dado un buen ejemplo con la decisión de entregar la copa del torneo de Iruagi a los chicos del Espanyol, pese a haberles ganado en los penaltis. El entrenador sevillista, Ernesto Chao, consideró que los catalanes habían jugado mejor, se lo transmitió a sus chavales y estos acordaron ceder el trofeo a sus rivales. Claro, eso no es deporte de alta competición y casi ni de competición. Pero es un ejemplo. El deporte actual no necesita más estrellas, sino más ejemplos. Este mismo año, el equipo juvenil del Barça que entrena Sergi Barjuán se dejó marcar un gol en el último segundo para borrar un malentendido previo, lo que provocó un empate que puso en riesgo su triunfo liguero. La cantera del Espanyol protagonizó un caso similar. Hay buenos ejemplos en el fútbol formativo, pero no abundan ni se trasladan al mundo de la alta competición.

Hemos visto estos días otros casos totalmente opuestos. Al entrenador del Oporto infantil insultar gravemente al árbitro en el torneo de León, desquiciarse, enajenarse casi, y a renglón seguido su defensa central arremeter violentamente contra un futbolista rival, en este caso del Barça, con riesgo de gravísima lesión. Y también la descomunal tangana entre aficionados de Elche y jugadores del Granada, con ambos entrenadores enfrentados vilmente, y a los futbolistas felices por el ascenso a Primera proferir insultos y cánticos obscenos contra los ilicitanos. Pero no en el fragor de la batalla, sino al día siguiente, cuando ya deberían haberse calmado.

Hay buenos ejemplos, pero se multiplican los malos. Las gradas vociferan e insultan a renacuajos de 14 años. Los chicos copian modales de futbolistas mayores, hacen callar al público, exigen al árbitro que muestre tarjetas al rival, simulan agresiones, festejan como energúmenos sin sentido, se suman a cánticos groseros o absurdos o malolientes. No inventan nada: sólo imitan a sus mayores, sean ídolos, sean familiares. Da igual la categoría, la edad o el sexo. Asistir a un partido de fútbol de cualquier nivel es un espectáculo abochornante. Es lo que tenemos, sí. Es la educación que nos damos. Pero es una degradante actuación que embrutece al deporte. Yo sigo pensando que se compite para ganar, pero todos deberíamos ser algo más educados para reducir este bochorno que nos sepulta. No es culpa de uno o de otro, sino de todos. Todos deberíamos ser Ernesto Chao o Sergi Barjuán o tantos otros ejemplos. Ellos son los auténticos héroes y no los que, a veces, entronizamos, a menudo ídolos de pacotilla. 

lunes, junio 20, 2011

La receta de la Coca Cola blaugrana

Hay un ático y hay un sótano. Entre ambos, varios pisos intermedios y un ascensor que los une. El sótano cultiva las semillas plantadas, que van tomando forma en los pisos intermedios y florecen en el ático. Eso es el Barça actual. El resultado de una idea lanzada hace casi cuarenta años por un cántabro llamado Laureano Ruiz, que llegó al Barça para parchear las debilidades del equipo juvenil y acabó revolucionando toda la cantera. En la puerta de la secretaría técnica colgaba el siguiente cartel: “Si vienes a ofrecerme un juvenil que mida menos de 1,80 m. no hace falta que entres”. Laureano Ruiz arrancó el cartel, convocó a chicos con talento y buena técnica, sin importarle su estatura, implantó los rondos, descartó la carrera continua y colocó el balón en el centro de todas las miradas. El legado de Laureano fue mucho más importante que sus constantes victorias: dejó sembradas las semillas de un modelo de juego. 

Quince años después llegó Johan Cruyff y, con el agua de Rinus Michels, regó las semillas con voluntad inquebrantable. Abundó en los conceptos y mandó una orden tajante a todos los pisos intermedios: “Hay que dominar el balón”. Esa fue la idea que ilumina y rige el fútbol del Barça. El balón, centro del universo. La idea moldeó un sistema (3-4-3) y a partir de ahí se estableció un método común de trabajo: todos los equipos inferiores se movían igual, jugaban el mismo juego y acabaron construyendo un auténtico idioma futbolístico. La Masia se convirtió en escuela de formación. Allí se educaba a los aspirantes a futbolistas. Formación integral en tres vías: futbolística, intelectual y moral. Educación en valores como humildad, esfuerzo y constancia. El idioma se enseña desde muy pequeños, empezando por la pizarra, con frases concretas y alcanzando hasta la más mínima de las onomatopeyas. Todos los maestros y entrenadores hacen hincapié en un hecho: además de la metodología global, el secreto está en los detalles. Dedicar muchas horas a los pequeños detalles, como la colocación del cuerpo antes de recibir un pase. 

El chaval de 20 años que está a punto de debutar en el Pep Team se habrá entrenado unos 2.500 días desde que entró a formar parte de La Masia, desglosados del siguiente modo: 1.000 horas de aprendizaje técnico; otras mil a juegos de conservación y rondos; 1.750 horas al juego de posición y movimientos tácticos; unas 1.250 a partidillos de entrenamiento; y unas 600 a competición. En total, 5.600 horas de aprendizaje. Así se comprende que, de Xavi a Thiago, de Iniesta a Sergi Roberto, todos jueguen de memoria. Guardiola llama a un juvenil y sólo tiene que decirle tres palabras: “Juegas de cuatro”. Y el chaval ya conoce todo lo que eso significa: lo aprendió desde niño en las pizarras del club. La Masia es bastante más que una residencia: es la escuela donde se forman los campeones. Ahora mismo, esa escuela garantiza el suministro de jugadores de talento para el primer equipo en los próximos 10-15 años. El auténtico fondo de armario del Barça, la receta de la Coca Cola blaugrana. 

- Publicado en Marca (20-VI-2011)

sábado, junio 18, 2011

El ascensorista

Hace unos días, el periodista Xavi Torres detallaba en este periódico la interesante conferencia de Alberto Giráldez en el congreso sobre fútbol organizado por el INEF de Catalunya y el Espanyol. Giráldez es el director de formación de la cantera del Real Madrid y concluyó su exposición con una célebre frase de Monchi, director técnico del Sevilla: “El mejor entrenador para la cantera es el entrenador del primer equipo”. Giráldez es un experto en la formación, un hombre docto en la materia, concienzudo y serio. Si presentó la frase de Monchi como cierre de su conferencia fue porque cree firmemente en ello, lo que me da pie para dibujar algunos trazos de esta figura: la del 'ascensorista' de la cantera. Sin ascensorista apenas sirve de nada el trabajo en la base.

Por lo general, esa figura es el entrenador del primer equipo, como señala Giráldez, pero no es imprescindible que sea así. O, mejor dicho, no es inevitable. En el Villarreal, el auténtico ascensorista es Fernando Roig, el presidente, guionista de una hoja de ruta impecable. En el Athletic, la tradición de alinear vascos. En el Espanyol hay dos ascensoristas: Pocchettino y la necesidad económica de vender jugadores para tapar agujeros, lo que exige la llegada inmediata de sustitutos, todos ellos procedentes de la cantera. En el Barça actual, el ascensorista mayor es Pep Guardiola, como en otra época lo fueron Johan Cruyff o Louis Van Gaal (que ascendió a los cuatro capitanes de hoy, Puyol, Xavi, Valdés e Iniesta). Esa buena estructura de peldaños ha permitido generar ascensos sin provocar graves daños ni dificultades. Guardiola llamaba a los chicos de Luis Enrique, éste convocaba a los juveniles de Óscar García, que a su vez contaba con los chavales de Sergi Barjuán, quien dirige hoy al equipo juvenil en el Mundialito de clubes alineando a seis cadetes del conjunto de García Pimienta. Pero siendo esencial el papel del ascensorista mayor (Guardiola) y sus coayudantes, en el caso del Barça habría que sumar otro ascensorista importante: la afición.

Hoy, la afición está con la cantera, del mismo modo que en otras épocas estuvo de espaldas a ella. El aficionado apoya a los canteranos de La Masia en su camino hacia el Camp Nou y desea que lleguen nuevas hornadas para acompañar a los grandes campeones. La combinación es fantástica y casi idílica: entrenador y afición, comulgando con las mismas ideas y objetivos. Salvo por un detalle que no se debe obviar: no se puede correr más que el tiempo y cualquier canterano (Messi al margen) debe cocinarse a fuego lento para que, cuando salte al Camp Nou, esté en su punto. Ni antes ni después. Hemos visto ya demasiados fiascos precoces como para seguir exigiendo nuevas precipitaciones. 

miércoles, junio 15, 2011

Presentación de "Senda de Campeones"

Este jueves 16 de junio presento el libro "Senda de Campeones - De La Masia al Camp Nou", versión castellana de "El Camí dels Campions". Será una rueda de prensa que haremos a las 11,30 h. en la librería Blanquerna (calle Alcalá, 44) de Madrid. Está abierta al público en general, que será bienvenido.

El acto lo presentará el gran periodista Julio César Iglesias, inventor en su día del término "Quinta del Buitre". 

martes, junio 14, 2011

Las encuestas las carga el diablo

Gobernar a golpe de encuestas reconforta al gobernante porque le conecta emocionalmente con la opinión popular. Las encuestas reflejan una foto de los estados de ánimo generales y quien manda tiende a fijarse en ellas porque puede ayudarle a tomar decisiones difíciles o proclives a la polémica. Pero las encuestas, por más rotundas que parezcan, no tienen por qué coincidir con la mejor decisión. Si Joan Laporta hubiese elegido al sucesor de Frank Rijkaard mediante este sistema, Pep Guardiola jamás se habría sentado en el banquillo del Camp Nou, pues no debemos olvidar que todas las encuestas de aquellas semanas, publicadas en medios de comunicación de toda índole y orientación, arrojaban un veredicto demoledor: no a Guardiola con más del 80% de votos populares negativos. Un porcentaje estruendoso que Laporta desoyó. Y acertó. Probablemente, sin imaginar nunca que su acierto sería tan mayúsculo. De haber gobernado en función de las encuestas es muy probable que en vez de diez títulos consecutivos, el Barça exhibiera hoy un entrenador lanzando porqués al mundo.

Recuerdo este hecho porque estamos, nuevamente, en tiempos de encuestas populares. Votos afirmativos a un jugador, negativos a la salida de otro y multitudinarios hacia nombres que ilusionan a la afición. Perdonen que lance una jarra de agua fría a semejantes consultas populares: si después de ganar diez títulos casi del tirón hay que ilusionarse con un par de nombres propios, aviada está la afición blaugrana. Lo comprendo como método de mantener chorreantes los caudales mediáticos, pero no entraría en ninguna lógica de gestión. Para seguir creciendo y ganando, el Pep Team necesita algunos retoques que le garanticen competitividad, variedad y riqueza de alternativas. Cada aficionado y cada periodista tendrá sus favoritos en esta especulación tan apasionante como estéril. Así, hay quien solo desea acumular delanteros estelares mientras otra parte de la afición se decanta por incorporar un hombre por línea y la mayoría no quiere desprenderse de Thiago, declarado intransferible por intenet sin reparar en aquellas palabras de Tito Vilanova: “Las prisas en un jugador de 19 años son malas. Siempre recuerdo que Andrés Iniesta no ha sido titular de verdad hasta los 23 años y ha tenido que adaptarse a todo tipo de posiciones y situaciones: que si por la derecha, que si por la izquierda, que si ahora juego, que si ahora no juego. El ejemplo de Iniesta es muy importante para los demás: si tenéis la suerte de llegar donde llegó Andrés y él no consiguió ser titular de entrada, ¿por qué pensáis que vosotros tenéis que serlo con menos de veinte años?”. La opinión de los técnicos es más importante que todas las encuestas mundiales. 

domingo, junio 12, 2011

Los que estiran la lona

Si tuviera que elegir un símbolo del triunfo barcelonista en Wembley ante el Manchester United, Juanma Lillo no tendría dudas: ese símbolo se llamaría Pedro. Lo contó hace pocos días en la primera edición del Congrés del fútbol que organizaron el INEF de Catalunya y el Espanyol. Ante cientos de entrenadores y estudiantes, Lillo dijo que lo más memorable de esa final de Champions fue “ver a Pedro sujetarse en la izquierda con todo el ego desplazado lejos de sí mismo y sin querer tocar el balón, sabiendo que así se ayuda más al equipo, sin tocar el balón, que alguien que lo toca mucho. Pedro es el facilitador”. Este calificativo me hizo recordar a Laureano Ruiz, que dice siempre que Pedro es “el ventilador”.

Juanma Lillo ejemplifica con Pedro y su voluntad de no tocar el balón una realidad táctica que hace diferente al Barça y en la que me permito incluir a Villa. En el esquema táctico de Guardiola, ambos son piezas básicas porque son quienes estiran el equipo como si se tratara de la lona con la que se cubre la pista de Wimbledon cuando llueve. En este caso, Pedro y Villa son los encargados de estirar la lona para cubrir el máximo posible de césped. En Wembley, Pedro lo hizo a lo ancho (en banda izquierda) y Villa en profundidad (por el centro). Pedro tiraba de la lona hacia un extremo, quedándose ahí, no sólo sujetando a su lateral (y otorgándole toda la libertad de espacios a Iniesta) sino haciendo exageradamente ancho a su equipo, tensando la lona y, con ello, quebrando al Manchester. A su vez, Villa hizo lo mismo en vertical, desde el eje de los centrales rivales y hasta mediada la banda derecha. Sus movimientos generaron otra tensión añadida a la lona, sometida al empuje formidable de dos fuerzas imbatibles: la que la estiraba hacia la izquierda y la que lo hacía hacia el centro.

Esa lona tensa y estirada signficaba un rival descuartizado. Eran dos anclas que impedían al Manchester moverse con soltura y, al mismo tiempo, regalaban kilómetros cuadrados de espacio vacío a los tres artistas del medio campo: Xavi, Messi e Iniesta. Cuando Pedro y Villa estiran la lona, la Santísima Trinidad compone sinfonías deliciosas sobre el césped. Por esta razón, Lillo califica a Pedro como “el facilitador”, pues su sacrificio permanente facilita la vida futbolística a los escultores de prodigios. Y si Laureano Ruiz le tilda de “el ventilador” es porque el extremo canario es quien lanza todo el viento contra el rostro de los rivales.

Me ha parecido interesante, en estos días en que sólo se habla de millones de euros, recordar que una de las claves del gran éxito residió en dos jugadores que sabían que ayudaban más a su equipo sin tocar el balón y desplazando el ego lejos de sí mismos.

- Publicado en Sport (11-VI-2011)