Rijkaard es hombre de pocos cambios. Ni de esquema, ni de jugadores, aunque acostumbra a sorprendernos en los ‘partidos grandes’: Van Bommel en la final de la Champions; tres defensas en Stamford Bridge cuando tocaba remontar; los ‘tres pequeños’ en el Bernabéu. A saber la novedad que estará rumiando para mañana. Pero sorpresa al margen, no creo que modifique sustancialmente las pautas de juego del equipo.
Así que imagino a Zambrotta y Gio de laterales; Motta en el mediocentro; Giuly, abierto en banda derecha y Deco e Iniesta en la elaboración, donde deben imprimir una elevada velocidad al balón, principal arma que puede desballestar al Werder Bremen. Una alineación de este estilo reduce las posibilidades de introducir cambios de relumbrón, pues la artillería estará en el campo y no en el banquillo, pero Rijkaard dispondría de hasta cuatro alternativas tácticas sobradamente probadas.
Dos alternativas para el supuesto de tener que marcar en la fase final:
- 1.- Ezquerro en banda izquierda y Ronaldinho a la media punta en lugar del mediocentro
- 2.- Belletti en el lateral diestro y Zambrotta al izquierdo
- 3.- Xavi para crear superioridad en el medio y esconder el balón, con Iniesta en la banda de Giuly (4-4-2)
- 4.- Oleguer en el lateral diestro para tapar al presumible tercer delantero alemán y Zambrotta a la izquierda
La eficacia de Capello
Para analizar al Madrid de Capello empleamos términos como ‘aburre a las ovejas’ (Jesús López, socio número 2.723 del Madrid), decimos que no nos gusta o consideramos que juega un fútbol de Segunda división lleno 'de suspense' (“La Quinta del Buitre"). Pero en todos los casos nos referimos bien a gustos estéticos, bien a si el proyecto futbolístico es acorde con la historia del club.
Intentemos analizar el juego del Madrid de acuerdo con la propuesta de Capello:
1.- Seriedad defensiva: 15 goles encajados en 18 partidos (Liga y Champions). Los mismos que el Barça, equipo eminentemente ofensivo. Y una infinidad de ocasiones concedidas, con Casillas erigido en el mejor del equipo. Capítulo suspendido.
2.- Contragolpe veloz: El Madrid ha renunciado a la elaboración y el toque en beneficio del contragolpe, donde se está mostrando demoledor, tanto en velocidad como en despliegue de elementos y eficacia.
3.- Eficacia en el remate: Contundente como nadie. Con ratios del 60% por partido. Pocos remates, muchos goles (2 por partido). Apisonadora.
4.- Resultados: Tres derrotas en 18 partidos, sin problemas en Champions, a un punto del líder en Liga. Espléndido.
Y, sin embargo, el Bernabéu pita en el descanso de ayer, los socios se quejan y todo el mundo habla de equipo menor. ¿La plasticidad por encima de la eficacia?
Orbaiz, el 17º cruzado
Entre los cinco principales factores de riesgo en las roturas de ligamentos cruzados, hay que recordar dos de ellas si queremos referirnos a la última víctima: Pablo Orbaiz, lesionado sin intervención ajena sobre el círculo central del Bernabéu:
- 2.- Lesiones mal curadas y recuperaciones precipitadas
- 4.- Sobreentrenamiento por moda y cambios de entrenadores
La pasada semana, el Athletic cambió de entrenador y el nuevo técnico (Mané) quiso “imprimir su carácter” desde el primer día, según cuentan muy gozosos los periodistas bilbaínos, felices por reproducir lo que gritaban los aficionados desde la verja del campo de entrenamiento: “Venga Mané. Mano dura. Que tienes mucho niñato”. Al término de la primera sesión, Iraola y Expósito reconocieron que Mané “nos ha pedido entrenamientos muy intensos. Tiene mucha experiencia y sabe que la intensidad es muy importante”.
Volvamos a Orbaiz: una rodilla delicada; una fuerte lesión muscular; una seria distensión ligamentosa en la misma rodilla; una escasa recuperación; un elevado estrés psicológico; y un incremento desaforado de la intensidad del entrenamiento. El resultado lo conocimos ayer, cuando cayó fulminado sobre el césped del Bernabéu.
Referencias
- El Madrid, con suspense
- La 'caja negra' de los cruzados
- Mané imprime su carácter
Fotos: AP - Real Madrid.com - El Correo digital.