jueves, enero 11, 2007

Adiós a 'los galácticos'


Figo, Zidane, Beckham... Tres de ‘los galácticos’ ya han dicho adiós, a la espera de que Ronaldo sea reubicado en Arabia o Italia mientras Raúl incrementa los kilómetros inútiles que recorre por partido. La galaxia se extingue. Fue un bello sueño para el madridismo y no sólo un sueño. La galaxia dio títulos, aunque menos que las expectativas creadas, y repartió grandes placeres visuales en noches de buen fútbol. Hubo un momento, a finales de 2003, cuando en la pradera del Bernabéu se juntaron Ronaldo, Zidane, Figo, Beckham y Raúl y parecían cinco jinetes imbatibles. Florentino juntó todas las estrellas posibles, aunque les dejó las espaldas desnudas cuando despachó sin miramientos a Del Bosque, Hierro y Makelele.

Cinco jinetes, sí, pero con un agujero negro detrás. Fútbol hermoso durante algunos meses y caída en picado a partir de entonces. El mejor fútbol de los cinco ya había pasado, pero cuando se juntaron hicieron diabluras aunque no las culminaron. La galaxia en su máxima expresión fue un huracán... que no se movió del sitio pues no hubo ningún título que celebrar. Tres años largos más tarde, el goteo continúa: primero Figo con empujón incluido; más tarde Florentino, creador del concepto, engullido por sus propias criaturas; después, Zidane, dignidad espléndida. Ahora Beckham, exfutbolista reconvertido en icono marketiniano. Ronaldo ya hace las maletas, bien para regresar a Milan, bien para reencontrarse con Figo en Arabia. Los ‘galácticos’ ya sólo son un sueño que acabó en pesadilla.

Y ahora, los jóvenes


El muerto al hoyo. Llega la hora de la opción joven. Capello saldrá contra el Betis con la única opción que le queda frente a una afición a la que ha decepcionado: con Diarra, Gago, Higuaín, Robinho, Ramos y posiblemente De la Red. Veremos qué tal sale el invento de cambiar de caballo en mitad del río. Es un invento que necesita paciencia y coraje. Calderón no parece tener paciencia y está por confirmar que Capello aún conserve el coraje. Si los tienen, el Madrid debería optar por el medio plazo más que por la urgencia desmedida y apostar por un equipo con capacidad de crecimiento. Por ejemplo, éste: Casillas – Cicinho, Ramos, Cannavaro, Marcelo – Diarra, Gago, De la Red, Robinho – Higuaín, Mata. Sin más fichajes millonarios, sin más comisiones ocultas (¿también hay un “Chusín, el precio lo pongo yo” en el Madrid?), sin galaxias ni promesas triplicadas de visitar la Cibeles. Pero con fútbol y capacidad de crecimiento. Aunque para eso harían falta paciencia y coraje.

Fotos: Getty - As.com.

Larsson y Piqué


A Henrik Larsson y Gerard Piqué les separan 16 años y les une el Manchester (también el Barça, pero porque ambos se fueron). Los dos pertenecen ahora al United, el delantero con contrato temporal y el defensa, a largo plazo con depósito temporal en el Zaragoza. Larsson ha debutado con la camiseta roja marcando un gol 'abrelatas' en la Cup y Piqué se está haciendo con un puesto en el equipo titular aunque sea estrenándose como mediocentro frente al líder. Veinte años después, Ferguson continúa teniendo buen ojo para los fichajes.

Larsson sigue moviéndose con agilidad e inteligencia. Pero hace bastante más. Para quienes hablamos constantemente de la necesidad de automatizar los mecanismos de un equipo, Larsson nos da una colleja en cada partido. Parece como si toda la vida hubiese jugado en Old Trafford y que Rooney y Cristiano Ronaldo fuesen sus viejos compañeros de escuela. Y lo mismo le ocurrió a su llegada al Barça o al Celtic. Este hombre tiene un don, al margen de su olfato goleador. Posee el don de comprender instantáneamente el juego del equipo en que se incrusta como pieza nueva y uno se queda con la impresión de que ahí hay gato encerrado: que Larsson lleva toda la vida jugando en ese nuevo equipo.

Lo que posee Piqué es un físico fenomenal. Todo lo demás aún tiene que aprenderlo, pero Ferguson es el maestro apropiado. Le contrató muy jovencito y le ha enseñado todos los fundamentos. Conocí a Piqué este verano, en Poznan, durante la Eurocopa Sub-19 que ganó la selección española y me impresionó su físico y la sensación de que tiene un gran margen de progresión técnica. El Manchester le ha depositado en un club excelente, que mima el balón, donde otros maestros le están enseñando el arte de defender y la lucha semanal por una plaza de honor. El ‘invento’ de situarle como mediocentro frente al Sevilla fue un atrevimiento que salió correctamente y del que puede extraer buenas lecciones, aunque me da mayor consistencia como central, adonde regresó anoche contra el Málaga en la Copa. Este domingo probablemente será lateral diestro en el Bernabéu y continuará su aprendizaje acelerado, a la espera de volver pronto a Old Trafford, pero esta vez ya como pareja de Rio Ferdinand.

Turquesa como color




Sólo he conseguido una fuente y, por tanto, no puedo decir que sea una información contrastada y fiable. La fuente es interna de Nike y asegura que la segunda equipación del Barça la próxima temporada será azul turquesa, evolución del amarillo fosforito y del naranja actual. Sería un nuevo paso en la explotación comercial de la camiseta, faceta en la que Nike obtiene excelentes resultados. Al igual que sus predecesoras, la primera impresión siempre es chocante, pero uno se acaba acostumbrando a todo. Marta me ha echado una mano interpretando cómo sería la camiseta, con y sin Unicef.

Fotos: Getty.

miércoles, enero 10, 2007

El dardo en la palabra


Parecía una simple faena de aliño más, pero Capello ha destilado durante toda su rueda de prensa de este mediodía una enorme mala uva contra buena parte de sus jugadores. Si uno se limita a leer las declaraciones quizás parecen suaves, pero si uno las escucha todo cambia. He querido seguirlo en directo para apreciar las pausas, la entonación. Cada palabra ha sido un dardo, rememorando a Lázaro Carreter. Como esa apreciación al ritmo de trabajo de Ronaldo: “Ronaldo entrena como siempre... regular”. Leído no parece nada. Pero la forma en que lo ha pronunciado ha sido demoledora. Como la aseveración de que no ve a sus jugadores luchar por la camiseta, ni por recuperar los valores del Madrid.

No le falta razón en la mayoría de puyas que ha lanzado, pero no sé
si es lo más adecuado, ahora que está en mitad de la travesía. De momento ha decidido jugar mañana sin ‘vacas sagradas’ y apoyarse en Sergio Ramos, Diarra, Gago, Robinho, Higuaín y Van Nistelrooy. En Valdebebas, algunos afilan los puñales...

Fin de trayecto para Luis García


Confirmada la rotura del ligamento cruzado de Luis García. Fin de temporada para el delantero barcelonés. Otro más. El Liverpool pierde una piedra preciosa de su rombo, un comodín para cualquier posición del ataque, versátil por ambas bandas y buen rematador.


Kepa, Luque y Alcides


Más temprano que tarde parecen comprenderse las razones de la llegada de Kerzhakov al Sevilla, pues Kepa está cerca de abandonar al líder de la Liga española para recalar en un club extranjero, probablemente el Charlton inglés. En paralelo, Albert Luque hace las maletas virtuales para abandonar Newcastle (dos temporadas fracasando) camino del PSV Eindhoven, donde se encontraría con el joven defensa Alcides, recién incorporado desde el Benfica aunque es propiedad del Chelsea. La llegada de Alcides se interpreta como el posible recambio del poderoso Álex cara a la próxima temporada ante un más que probable traspaso del central brasileño. ¿A España?

Referencias
- Capello, al habla

Fotos: Real Madrid.com- Liverpool.com - EFE.

martes, enero 09, 2007

El plan de Ronaldinho y Deco


El pasado 2 de enero publiqué el post sobre las excesivas vacaciones concedidas por Rijkaard a la plantilla del Barça. El amigo Daniel (Arias) pidió con insistencia cuál sería el plan de preparación que deberían seguir Ronaldinho y Deco para recuperar, aunque fuese mínimamente, un estado físico adecuado para afrontar la recta final de la temporada. Copio hoy la respuesta que preparé ese día:
Ronaldinho-Deco: Lo ideal sería entrenamiento intenso sin partidos durante un período razonable (dos-tres semanas, con tres dobles sesiones semanales). Pero eso es inviable a causa de la falta de fechas. Por tanto, una planificación cíclica. Es decir, planificar que jugarán un partido semanal únicamente.

Ejemplo:

Lunes
: Doble sesión

Martes
: Sesión única

Miércoles
: Doble sesión

Jueves
: Sesión única

Viernes
: Sesión única

Sábado
: Partido

Domingo
: Descanso activo


Durante cinco semanas, este ritmo. En las tres primeras, acumulación de trabajo de fuerza y
resistencia. En las dos siguientes, velocidad y mantenimiento de fuerza.

Por supuesto, lo importante no es la concreción exacta del plan, sino el concepto de que la pareja (y el equipo también) necesita semanas de trabajo intenso. O, dicho de otro modo, en un mes de enero repleto de partidos, Ronaldinho y Deco precisan muchos más entrenamientos que partidos. Así que su no convocatoria para el partido contra el Alavés, combinado con la doble sesión prevista para hoy, ni suena a castigo ni a descanso, sino a corrección de rumbo.

Están locos estos vikingos...



Ya conocéis por la prensa que la primera medida adoptada por Calderón, Mijatovic y Capello para resolver los problemas deportivos del Madrid ha sido prohibir la entrada de los periodistas a los entrenamientos. ¡ Cuánta inteligencia emocional ! A partir de ahí se ha encendido la mecha y Madrid ha sido Troya. La prensa ya no tira con bala, sino con lanzallamas. A estas horas, arde Madrid, metáfora que me permito tras leer en “As” las ocho bajas de la 'lista negra' de Capello, escuchar en “Radio Marca” el demoledor ataque monotemático al navío blanco y completar la jornada en el blog de Ramón Trecet con la filtración del futuro de 12 jugadores madridistas a los que se les muestra la puerta, lo que es dinamita pura para el camino.

Aquella vieja idea de 'limpiar los establos', rechazada en verano, cuando era imprescindible, ha sido resucitada ahora, en medio de la travesía, en el momento más inapropiado, cuando en cada esquina de Valdebebas aflora un puñal amenazante, cuando ya nadie cree en nadie salvo en su cuenta corriente. Nunca pensé que el Barça de Gaspart caería tan bajo como lo hizo, pero jamás imaginé que el Madrid superaría aquella proeza...

Trágico Liverpool, bestial Baptista



Segunda paliza consecutiva del Arsenal al Liverpool en el santuario de Anfield. El sábado se enfrentaron los titulares en la FA Cup y ganó Wenger por 1-3 de la mano de Rosicky y Henry. Anoche, exhibición goleadora de los suplentes en la Carling Cup y nuevo triunfo de Wenger por 3-6 (más un montón de ocasiones por ambas partes). Noche fenomenal de Aliadière y espectacular exhibición de Baptista con cuatro goles (más un penalti fallado). El Liverpool ha encajado nueve tantos en cuatro días frente al mismo equipo, pero lo trágico para Benítez no es eso, sino las graves lesiones consecutivas de Mark González y Luis García. A primera vista, ligamentos cruzados para ambos. Demoledor.

Referencias
- Los 12 del patíbulo
- La lista negra
- La catarsis que nunca llega

Fotos: AFP - Marca - As- EFE - Getty.

lunes, enero 08, 2007

El mejor equipo del mundo


¿Mejor equipo el Sevilla que el Barça en 2006? Personalmente, pienso que el doblete Champions-Liga es superior al doblete UEFA-Supercopa, pero en realidad, ¿qué significa el concepto ‘mejor’? Cualquier estadística es susceptible de ser interpretada al gusto, manipulada en función de intereses o leída con parcialidad. La estadística según la cual el Sevilla ha sido el mejor equipo del mundo en 2006 es una de esas que admite interpretaciones subjetivas, no por los merecimientos del equipo sevillano para estar arriba, que son enormes, sino por esas apariciones sorprendentes de Steaua, Milan o Spartak en la zona noble. Pero es la misma discusión que se puede plantear sobre si Rijkaard es 'mejor entrenador' que Mourinho o Juande, lo que, indudablemente, va a gustos. Más allá de las estadísticas, lo que no admite discusión es que el Sevilla está en lo más alto.

Los aficionados barcelonistas discreparan probablemente de que la Federación de Estadísticos (IFFHS) le otorgue este título al Sevilla, como los sevillistas (especialmente su presidente) no coincidirán en la elección de Rijkaard por delante de Juande Ramos. Pero no puede dudarse de que el Sevilla es ahora un equipo monstruoso, por más que yo mismo mantenga interrogantes sobre si sabrá administrar su futuro. El Sevilla es un equipo construido con tiento: una cantera bien estructurada, mucho olfato en el seguimiento de las promesas internacionales, dinero bien invertido, ventas muy rentables de jugadores y recambio permanente de piezas con mucha planificación previa. Ayer mismo, Johan Cruyff apuntaba en su columna de “La Vanguardia” que el reciente fichaje de Kerzhakov sugiere el probable traspaso en junio de uno de los cuatro delanteros que iniciaron la temporada, muy posiblemente Kanouté, cuyo valor económico en el próximo mercado de verano superaría la frontera de los 25 millones.

Un equipo capaz de afrontar sin pestañear las sucesivas salidas de Reyes, Baptista y Sergio Ramos no es ninguna broma. Capaz de encadenar UEFA, Supercopa y el liderato de la Liga española no es una casualidad. Ahora que ha llegado a lo más alto, independientemente que a cada cual le parezca el mejor del mundo o no, el Sevilla ya no puede ‘esconderse’ más bajo el manto de la falsa humildad. Ahora está obligado a ir a por todas: a por la Liga y la UEFA. A honrar diariamente esa posición noble que la estadística le otorga. Y tiene fútbol para lograrlo.

Fotos: EFE - Marca - Getty.

Capello se derrite


A Capello le he respetado siempre por su coherencia. Entrenador con características muy rotundas: estilo defensivo; disciplina en el trabajo; poco riesgo en sus planteamientos. Su estilo nunca me ha emocionado, pero ha merecido todo mi respeto precisamente por la coherencia de la que hablo. Pero transcurrido medio año desde su regreso al Madrid advierto demasiados vaivenes y cambios de criterio, algo desconcertante en este hombre. Citaré sólo algunos:
  • 1.- Helguera, sin dorsal y despreciado a entrenar con los juveniles, para acabar siendo clave en la defensa
  • 2.- Pavón, intransferible por necesario, para no jugar ni los ‘minutos basura’
  • 3.- Woodgate, cedido a Inglaterra y a continuación el club se moviliza buscando desesperadamente un central
  • 4.- Raúl Bravo, imprescindible, polivalente, sustituto de Cicinho en el lateral derecho... para acabar repudiado
  • 5.- Robinho, transferible desde el primer día, alineado por casualidad, salvador en la Champions, titular indiscutible y nuevamente repudiado
  • 6.- Un central marcador como Cannavaro es ubicado demasiadas veces como central líbero, lo que acrecienta su naufragio
  • 7.- El mediocentro defensivo más poderoso de Europa (Diarra), por el que se paga una fortuna, reside en el banquillo
  • 8.- Garantizó que domaría a Cassano, en lo que ha fracasado radicalmente
  • 9.- Cuando Raúl recupera el olfato de gol decide alejarle del área, donde ejerce de corredor de fondo
  • 10.- Para sustituir al zurdo Roberto Carlos emplea al diestro Sergio Ramos...
Comprendo que en un equipo no hay verdades inmutables y comparto que la flexibilidad es una virtud, pero advierto que, contra lo que pensaba, Capello está teniendo un criterio excesivamente voluble y variable. Variable hasta el desconcierto. No se trata de que su equipo juegue bonito o feo, ofensivo o defensivo. Ahora mismo, el Madrid no juega a lo que pretendía. Si el objetivo de Capello era estructurar sólidamente a su equipo para que no le crearan ocasiones de gol, sin importarle la plasticidad del juego, el fracaso está siendo sonoro: al Madrid le crean una docena de ocasiones de gol en cada partido. Esa es una cifra aceptable si tu estilo es ofensivo (un 4-3-3), si te lanzas siempre al ataque y dejas desguarnecida tu defensa apenas protegida por un único mediocentro. Pero si tu estilo es tener siempre seis hombres por detrás del balón, si renuncias al toque y optas por los desplazamientos largos para no quedarte desnudo atrás, entonces esa cantidad de ocasiones que te crean suena a barbaridad.

¿A qué obedecen estas decisiones constantemente cambiantes de Capello? ¿Está a disgusto con la plantilla que tiene? ¿Se siente superado por las críticas y los altibajos del equipo? A Capello se le empieza a ver distinto del que ganó la Liga hace diez años. Blando, triste, conformado, errático, derritiéndose por momentos. ¿Se siente impotente frente a los vicios incrustados en ese vestuario? En breve saldremos de dudas.

Fotos: Reuters - EFE - AFP.

domingo, enero 07, 2007

Getafe, donde se escapan las ligas


Hace tiempo que el Barça no juega un fútbol colectivo. Sí lo hace de forma individual y casi siempre con maestría y genialidad. Posee unas individualidades fantásticas, capaces de hacer diabluras. Pero la seña de identidad de este equipo campeón fue su capacidad de creación colectiva, su juego asociativo: presión muy arriba, líneas juntísimas, reacción desbordante ante la pérdida de cualquier balón y un hambre inmensa de hacerse un hueco en la historia del fútbol. Sobre estas bases se edificó un conjunto fabuloso que asombró al mundo durante dos años.

A partir de ahí llegaron los problemas. El mayor error de todo campeón es dormirse en los laureles, dejarse llevar por la placidez de los elogios infinitos. Saciado de títulos y de halagos, el Barça se dejó ir. Desde la conquista de la Champions, las virtudes colectivas menguaron aunque las habilidades individuales continúan vigentes. El juego asociativo se ha reducido a la mínima expresión, como si el vestuario hubiera decidido reservarlo en cuentagotas para algunas grandes ocasiones. Se ha perdido una final por un acto de soberbia; otra, por una escasa condición física; y, en general, el público sigue a la espera de que reaparezcan las virtudes colectivas, a la vista de lo cual todo se fía al genio individual, error grave en un deporte de equipo.

El Barça ya no sale a ganar los partidos, sino a verlas venir, como si le costase espabilar, como si jugar al fútbol ya no fuese algo agradable y ameno, sino una obligación profesional. Como si los títulos le pertenecieran de oficio y no hubiese que sudar a diario, en todos los campos y en todos los aspectos. Como si las vacaciones y el festejo fuesen eternos. Por supuesto, cuando quiere, cuando se ve exigido hasta la agonía, cuando se pone las pilas, el Barça regresa a su fútbol, pero casi siempre de la mano de los individuos y no del colectivo. Y así vemos que en el campo donde se ganan las ligas, en Getafe, estadio ajeno a cualquier glamour, gélido, desapacible y gris, al Barça apenas le ha alcanzado para un inmerecido empate. En el mismo estadio gris donde ganó en los dos últimos partidos de las dos últimas ligas. Uns simbología muy significativa.

Fotos: AFP - AP.

Un Sevilla en gran forma ha perdido la mitad de sus desplazamientos


A primera vista, el Sevilla lo tiene todo para pelear seriamente por el título de Liga. Es un equipo de porte físico fenomenal, capaz de asustar con su sola presencia. Posee los automatismos mecanizados de los equipos que juegan de memoria, con una elevada capacidad asociativa, convencidos de que el juego colectivo es la mejor de sus armas, por encima de cualquier individualidad. Tiene un espíritu feroz, indesmayable, pues jamás baja los brazos por duro que sea el rival o la tarea. Decía Victor Fernández anoche que jugar contra el Sevilla se hace muy largo y así es. Además, posee una gran seriedad táctica y alternativas estratégicas notables por si las cosas pintan mal. Así que no es líder por casualidad ni omisión de sus contrarios, sino por la acumulación de talento en todas las facetas. Reconozco mi embeleso por el conjunto andaluz. Y, sin embargo, el Sevilla que empieza 2007 perdiendo en Zaragoza deja las dos mismas dudas de los últimos meses: ¿resistirá físicamente? ¿soportará la presión psicológica del liderato?

De momento sorprende que el líder de la Liga española haya perdido la mitad de sus partidos como visitante: ha caído frente al Atleti, Barça, Espanyol y Zaragoza y empatado en Santander. Cuatro derrotas y un empate en nueve partidos. Muchas derrotas para quien posee tanta superioridad física, técnica y táctica. Mal síntoma. Es cierto que las sufridas en el Calderón y el Camp Nou tuvieron polémica añadida, pero no es menos cierto que cada vez que el Sevilla ha podido acceder al liderato o consolidarse en él, se ha derretido en su propio caldo. Así que el Sevilla deja dudas por donde pasa. No sobre su juego, que es hermoso, eléctrico y vertical. Tampoco sobre su estado de forma, uno de los mejores de Europa. Ni sobre la sensación de hallarnos frente a un colectivo anudado por conexiones sólidas. Ni frente a unas individualidades (Alves, Kanouté...) de un cuajo extraordinario.

Las dudas pertenecen al terreno de la resistencia y la fortaleza psíquica. Y esa otra que ya he citado: ¿puede ganar la Liga un equipo de balance impecable en casa, pero que pierde la mitad de sus partidos como visitante?

Fotos: EFE.

viernes, enero 05, 2007

El interrogante Gago


Las causas por las que un fichaje fracasa son múltiples y variadas, pero quiero señalar de entrada, antes de fijar el punto clave, tres factores que considero importantes: el precio pagado; el nuevo hábitat al que adaptarse; y las urgencias del equipo que ficha.

El precio fijado en la contratación es un baremo sobre lo que puede esperarse del futbolista incorporado. Cuando un equipo paga 45 millones de euros por un delantero el mensaje que emite es que ha contratado a un monstruo rematador. Cuando un equipo paga 26 millones por un mediocentro de corte defensivo le está diciendo a su afición que no volverá a sufrir un bombardeo en su área. Cuando dos clubes se empantanan en una negociación de largo recorrido, con tiras y aflojas y cien mil declaraciones, cualquiera comprende que están porfiando por un diamante. El precio pagado y la dureza en la negociación son los creadores de expectativas elevadas y cuanto más elevadas son, más peso recae sobre los hombros del nuevo jugador. Más fácil es la decepción.

El nuevo hábitat también resulta esencial. Adaptarse al nuevo país o a la nueva ciudad. Vestuario nuevo, otros compañeros, un entorno distinto. Factores todos ellos que modifican el ritmo cotidiano al que estaba acostumbrado el futbolista. Un jugador que vive en un pequeño pueblo, de pronto aparece en el gigantesco Londres. Otro acostumbrado a pequeños reportajes en el diario local resulta ahora el foco de los principales medios nacionales. Un fichaje significa trastocar los hábitos diarios, todas las costumbres, tu ciudad, tu país, el idioma. Hay quien jamás se adapta y el fútbol que le ha hecho famoso desaparece de sus botas (de su cerebro, en realidad) para decepción de quienes le contrataron.

En tercer lugar, las urgencias del equipo que ficha. El equipo tiene un agujero negro en alguna posición y cree que el recién fichado será el nuevo Mesías que liquidará el problema. Ni siquiera importa si ese futbolista no juega en esa demarcación. Nadie le dará relevancia a semejante ‘detalle’. Lo importante es que el nuevo fichaje viene a tapar el agujero negro. Pero la realidad se impone. Las urgencias son fruto de graves errores anteriores. Son la resultante de una cadena de decisiones equivocadas, que un solo jugador no puede, de forma urgente, reparar. Con lo que el nuevo fichaje se transforma rápidamente en un nuevo error que retroalimenta la desesperación y amplía el agujero.

Hay otras razones para el fracaso de un fichaje: la ojeriza de los medios de comunicación; la poca profesionalidad de algún jugador, echado a perder por dormirse en los laureles; el repentino cambio del entrenador que propuso el fichaje, sustituido siempre por otro de estilo radicalmente opuesto; una lesión inoportuna... Pero por encima de todos ellos y de los tres principales factores que he citado al principio, creo que existe una causa prioritaria que explica el fracaso de bastantes jugadores al cambiar de equipo: no son los adecuados para el estilo de juego de su nuevo equipo.


Pueden ser excelentes futbolistas, pero inadecuados al esquema del equipo. Pienso en Fernando Gago. Dejo al margen el precio pagado, la tensión con la cantera (De la Red), la presión creada para convertirle en el nuevo Fernando Redondo o las expectativas de que será él quien devuelva el buen fútbol al Madrid. Dejemos estas razones al margen y analicemos exclusivamente si su perfil es el adecuado o no. Gago es un mediocentro con personalidad para ser el único pivote de su equipo. No es un jugador defensivo en el sentido clásico: no barre y corta al rival. Si acaso, roba balones por su buena colocación (salvando las grandes distancias físicas, un poco como hace Iniesta cuando roba una pelota, por posición corporal). Gago juega con la portería rival entre ceja y ceja. Orientado hacia delante, no le gusta conducir demasiado el balón a base de sobarlo, sino moviéndolo al primer toque. Adelante a un mediapunta, que le devuelve de primera y nuevo pase hacia delante.

¿Es eso lo que necesita el Madrid del doble pivote y la jaula defensiva? Podría ser eso, pero exigiría renunciar a determinados corsés (6 hombres por detrás del balón, por ejemplo) y plantear los partidos con mucho más riesgo. ¿Renunciará Capello a su estilo y empezará a arriesgar? Sin duda, no. Por tanto, será Gago quien deba adaptar su estilo al de Capello. Es decir, se ha fichado un jugador cuya primera misión quizás sea modificar su estilo personal de juego. Y no es una adaptación sencilla. Para empezar deberá compartir el pivote con Emerson. Eso puede ser un problema, pero no un gran problema. El brasileño barrerá cuanto pueda y cederá en corto al argentino. Pero ahí empezarán las dificultades. ¿Con quien combina de primeras Gago, más allá de Guti? Los mediapuntas del Madrid (Raúl, Beckham, Reyes, Robinho) están acostumbrados a la conducción, no al juego rápido de primer toque. Van Nistelrooy tampoco es un especialista en el fútbol de paredes veloces (Ronaldo, bastante más). ¿Con quién se asociará al primer toque, rápido y orientado?

Por supuesto, no sé si la adaptación de Gago al Madrid será exitosa o no. Pero sí estoy convencido que, más allá de todas las causas preferidas por los medios, el verdadero meollo de esa adaptación va a ser exclusivamente futbolístico. Es un jugador espléndido, pero ¿es un jugador para el estilo de Capello? Tengo serias dudas al respecto.

Fotos: Real Madrid.com - Getty - AP.

jueves, enero 04, 2007

Las dudas que deja el Chelsea


En mayo pasado, pocos días después de que el Barça ganara la Champions 2006, expresé mi opinión de que el Chelsea era máximo favorito para ganar la edición de 2007. Tres razones fundamentaban aquella opinión: una gran profundidad de plantilla; media docena de buenos fichajes; y un hambre desmedida por hacerse con el título. Por supuesto, estas razones son necesarias, pero no suficientes, y no garantizan ninguna viabilidad al pronóstico. El Chelsea puede caer en octavos frente al Oporto o más adelante contra cualquiera de los grandes equipos en liza: Olympique, los ingleses, Milan, Bayern, Inter, incluso Barça si la carambola les vuelve a emparejar... Para curarme en salud ante tan destemplado y tempranero pronóstico escribí también que el Chelsea tenía por delante “un endiablado jardín que cruzar...”. Llegados a este punto, ¿continúa siendo favorito el Chelsea para alcanzar Atenas? Creo que sí, pero mientras cruza este jardín las dudas se han multiplicado.

La profundidad de la plantilla ha quedado dinamitada por una sucesión de incidentes que ha roto la columna vertebral del equipo. Primero, la lesión de larga duración de Joe Cole. Más tarde, la durísima pérdida del guardameta Petr Cech (más la de Cuddicini en paralelo). A continuación, las intermitentes lesiones de Robben y las dolencias de John Terry, finalmente resueltas en intervención quirúrgica. Parecía imposible, pero de pronto en Stamford Bridge han resurgido durante semanas los fantasmas de Gallas, Gudjohnsen, Damien Duff y Hernán Crespo mientras Mourinho se planteaba incluso emplear al ‘multiusos’ Drogba como defensa central, en una ‘boutade’ de gran calibre. ¿Plantilla profunda o plantilla numerosa, pero de nivel muy desigual?

Los fichajes tampoco han salido bien. Fichar siempre es un riesgo y la efectividad absoluta no existe. Pero en el caso del Chelsea se acumulan los desaciertos: Mutu, Verón, Parker, Glen Johnson, Smertin, Jarosik, Kezman, Maniche, Wright-Phillips y este año las inmensas dudas sobre el rendimiento de Shevchenko y Kalou e incluso Ballack y Boulahrouz. Excelentes jugadores, pero quizás inadaptados, excesivamente presionados o con demasiadas expectativas a su alrededor. Lo cierto es que el Chelsea continúa siendo la fortaleza de Terry, la escoba de Makelele, la fuerza de Essien, el talento de Lampard y el remate de Drogba. Como el año pasado. Y como el anterior (sin Essien).

El hambre desmedida por la Champions quizás está perjudicando la conquista de la Premier. Acostumbrado las dos últimas temporadas a arrasar en Inglaterra, Mourinho quizás creyó que todo seguiría igual: que podría ronronear en su liga, hacer probaturas, ensayos y rotaciones mientras Drogba y Lampard lanzaban sus cañonazos y sumaban puntos de tres en tres, como en años anteriores. Mourinho tenía fundamentos para pensar así: fueron dos años seguidos en que se paseó en descapotable por los campos de la Premier. El Chelsea jugaba al paso y sentenciaba al galope: saque de esquina, lanzamiento de falta o remate genial. Un gol y de regreso a Stamford con el zurrón lleno.

Mourinho creyó que esto seguiría igual y podría dedicar la Premier a ensayar las alternativas para la Champions. Buscó dominar más los partidos y conseguir mayor posesión de balón. Probó un 4-2-2-2 para incluir a Ballack y Shevchenko y no se apuró ante el fracaso reiterado de ese 'embudo'. Pero surgió un Manchester estelar y también muchos rivales que dejaron de temerle al equipo azul, se le subieron a las barbas, empezaron a tambalear el esquema de Mourinho, que ahora está probando todas las opciones posibles: con extremos, sin ellos, con Drogba solo en punta... mientras se añora a los que se fueron y se cuestiona a los fichados y el entrenador portugués advierte que la Premier ya no es un paseo, sino una escalada en la que deberá gastar mucha energía pese a un calendario favorable.

¿Todavía favorito para la Champions? Sí, pero con varias dudas sembradas por el jardín.

Referencias
- Favorito de la Champions 2007
- 502 millones de inversión
- Los intocables de Mourinho
- Un calendario favorable en Premier

Fotos: Getty - Chelseafc.com.

martes, enero 02, 2007

Las vacaciones (increíbles) de Mr. Rijkaard


Casi dos semanas de vacaciones en mitad de una temporada deportiva es una broma de consecuencias imprevisibles, si no fuese porque hablamos de deporte de alto nivel. En este caso, el de las inverosímiles vacaciones navideñas de la plantilla del Barça, estamos ante otra barbaridad de gran calibre, similar a la ejecutada en agosto cuando desde el club se acordó no efectuar entrenamiento serio de pretemporada. Me explico:

En cualquier actividad deportiva de nivel medio-alto existe lo que denominamos ‘período de transición’. Se trata del período de tiempo necesario para que el deportista se recupere por completo de la actividad competitiva. Un período en que desconectar física y mentalmente, practicar ejercicios diferentes a los habituales y abandonar cualquier atisbo de competición. En la mayoría de deportes, este período se hace coincidir con las vacaciones generales. En fútbol, hablamos de las cuatro a cinco semanas entre finales de junio y principios de agosto. Al regreso del ‘período de transición’ vuelven los entrenamientos: primero, con un ‘período preparatorio general’ (lo que vulgarmente denominamos pretemporada), más tarde el ‘preparatorio específico’ y en paralelo, el inicio de las competiciones.

Desde agosto, la temporada futbolística debe considerarse un todo completo, con ciclos especiales dedicados a la preparación de alguna cualidad física (y técnica) y otros con menor carga de trabajo. Por lo general, en los últimos años se introduce un ciclo de entrenamiento intensivo entre diciembre y enero para mejorar la condición física general y afrontar con garantías la recta final de la temporada (el Barça lo hizo el año pasado; el Milan lo está haciendo ahora mismo en Malta). Se trata de 'cargar de gasolina' el automóvil para recorrer el último tramo.

Lo que ningún entrenador en su sano juicio planifica es un período vacacional de 12 días en mitad de la temporada, como ha ordenado Rijkaard. Por supuesto, comprendo que el estrés psíquico y fisiológico de los jugadores barcelonistas era elevado y necesitaban una descomprensión. Pero lo que han hecho es una barbaridad desde el punto de vista de la preparación. En realidad, otra barbaridad más. No trabajaron en agosto, cuando resulta imprescindible construir los cimientos del edificio. Tampoco en septiembre ni octubre, acuciados por los compromisos. En la crisis de noviembre, cuando todo el mundo señaló el patético estado físico de la plantilla, se maquilló el asunto con el llamado ‘Plan específico de trabajo’ que consistió (menuda broma) exactamente en dos tardes de entrenamiento para Ronaldinho, Deco, Thuram, Zambrotta e Iniesta. Eran aquellos momentos en que explicamos que Ronaldinho había entrenado apenas 30 días en tres meses, lo que se percibía en todos y cada uno de sus movimientos físicos (no en los técnicos, lógicamente).

¿Diciembre? Creímos que la preparación se intensificaría en algún momento, pero resultó que compromisos de todo tipo lo impidieron una vez más. En todo el mes de diciembre, Ronaldinho jugó cuatro partidos, viajó tres días y se entrenó sólo dos. Dos días de entrenamiento en un mes. Y hablamos de un jugador que apenas ha trabajado físicamente desde hace meses. Al igual que Deco. Ni la fuerza ni la resistencia, las dos cualidades físicas esenciales sobre las que se edifica cualquier esfuerzo. Por esa razón Ronaldinho no se va de ningún defensa. Por supuesto, ejecuta mágicamente las faltas, consigue goles decisivos y posee un carisma fabuloso. Pero es incapaz de vencer en un sprint a ningún defensa mediano.

Sin fuerza no hay velocidad. Raúl Albiol corre los 30 metros en 3 segundos y 90 centésimas. Ronaldinho, con más kilos esta temporada y menor fuerza, difícilmente desciende de los 4 segundos y 20 centésimas. Treinta centésimas de diferencia en treinta metros: Albiol le saca dos metros largos. Coloquen a otro defensa más lento (Boulahrouz, Ceará, Valera...) y como mucho Ronaldinho conseguirá empatar con él en velocidad. Añadan el problema de la resistencia: si no se trabaja esa cualidad no se es capaz de repetir esfuerzos. O se repiten al principio de un partido, pero no al final. Ahí queda reflejado Deco.

Las vacaciones les habrán sentado de maravilla y todos se sentirán ahora mucho mejor. Pero es un estado físico falso. Un estado de gran frescura, en el que se puede lograr una grandísima prestación en el primer partido, incluso en el segundo y el tercero. Pero que pasará una enorme factura en los siguientes esfuerzos. El Barça cometió un grave error de planificación al prescindir de pretemporada y lo multiplicó al trabajar poco entre septiembre y diciembre. Pero con estas vacaciones inapropiadas por su duración, Rijkaard ha perpetrado una aberración impropia de su experiencia. Ha dejado sin oxígeno a un equipo que boqueaba por falta de cimientos. Sin gasolina a la entrada del desierto. Sin avituallamiento, justo cuando empieza el marathon de partidos. A menos que en ese vestuario manden otras prioridades, lo que no es descartable...

Referencias
- La peligrosa pretemporada del Barça
- Ronaldinho ha entrenado 30 días en tres meses
- A dar vueltas por el patio

Fotos: FC Barcelona.com - Sport - Marca - El Mundo Deportivo.

lunes, enero 01, 2007

Algunos hombres buenos


2006 nos ha dejado la imparable ascensión de gente como Drogba, Eto’o, Cristiano Ronaldo, Iniesta, Dani Alves, Essien, Villa o Kanouté. Junto a otros ‘cracks’ de reconocida garantía, ellos interpretarán 2007, pero se les unirán otros hombres de calidad. No sé quienes serán, pero sí querría empezar 2007 citando siete nombres que pueden iniciar el despegue hacia el reconocimiento internacional.

  • Nélson
  • Richards
  • Pepe
  • De Rossi
  • Anderson
  • Lennon
  • Amauri

Nélson Marcos

Estamos frente a un nuevo Daniel Alves en potencia. Titular indiscutible en el lateral derecho del Benfica, Nélson es un tipo de apariencia frágil, no muy alto (1,71 m.) y sin unas cualidades físicas portentosas hasta que echa a correr y entonces todo cambia. Sus contragolpes son espectaculares, por no hablar del inmenso golazo logrado en Old Trafford ante el Manchester. A sus 23 años, tiene contrato con el club lisboeta hasta 2010 y una tasación superior a los 20 millones aunque apenas costó uno y medio cuando dejó el Boavista por el Benfica. Quien le contrate tiene lateral diestro para años.

Micah Richards


Una fuerza de la naturaleza: 18 años, lateral derecho del Manchester City (todavía, a día de hoy), apenas un año como profesional y ya pretendido por Chelsea y compañía. El defensa más joven en defender la camiseta de la selección inglesa. Metro ochenta de músculo y capacidad cardiovascular. Para colmo, sabe jugar como central e incluso se ha alineado esta temporada como mediocentro. ¿Se parece a alguien? Sí, tiene la misma fiebre atacante que Emmanuel Eboué.

Pepe Ferreira


Képler Laveran Lima Ferreira, alias Pepe. Heredero directo de las virtudes (y defectos) de los mejores centrales brasileños del momento: Cris (Olympique), Álex (PSV) y Luisao (Benfica). Como ellos, alto, longilíneo, calvo, ágil, buen cabeceador, excelente posición, espíritu ofensivo. Pepe triunfa en el Oporto desde hace tres años, aunque sólo cumple 23. Se nacionaliza portugués y está llamando a la puerta de los grandes. Habría que atender la llamada porque Pepe encarna el futuro defensivo.

Daniele de Rossi


Estamos ante un mediocentro puro forjado en la cantera de la Roma, club del que no se ha movido más que para ir al Mundial, donde se creó una imagen de hombre duro por su codazo al americano McBride. Pero es mucho más que un rudo fajador curtido en los vericuetos del rocoso calcio. Es un hombre con criterio para cortar, secar y peinar. Un barrendero en mayúsculas. Un físico excelente de sólo 23 años y mucha ambición. Una perla que no durará mucho tiempo más en el Olímpico romano.

Anderson Oliveira


Otra perla del Oporto: Anderson Luis Abreu de Oliveira, 18 años, una zurda espléndida metida en un corpachón dispuesto a resistir las embestidas de los defensas rivales. Parte de la mediapunta para internarse por banda izquierda. Necesita un pulidor, alguien que haga con él lo que Queiroz está logrando con Cristiano Ronaldo: convertir su talento individualista en una catapulta para su equipo. Lesionado durante tres meses, volverá pronto para afrontar la batalla europea contra el Chelsea de Mourinho.

Aaron Lennon

Un puñal en la banda derecha del Tottenham. 19 años apenas y sólo 1,65 m. de estatura, pero una velocidad endiablada, buen toque, mejor centro y excelente dribling, esa virtud en vías de extinción. Imaginad a Giuly, pero con diez años menos y mucho desparpajo en el cerebro. En un fútbol de cuerpos potentes, Lennon parece un alma desvalida e ingrávida hasta que se cose el balón en los pies y la arma.

Amauri Carvalho de Oliveira


Lesionado durante tres largos meses, Amauri no podrá seguir sumando goles para el Palermo, pero en este inicio de temporada ya ha convocado a los grandes clubes europeos para un traspaso inevitable. Con 26 años, el delantero brasileño en proceso de nacionalización italiana, ha madurado hasta su mejor nivel y puede ser uno de los fichajes más importantes del próximo verano: el hombre que debe seguir la senda de Drogba y Eto’o en la máxima eficacia goleadora.

Por supuesto hay muchos más nombres y todos tendréis alguno en la recámara. Y alguno de estos siete, sin duda, se quedará por el camino. Lesiones, mala gestión profesional, poca dedicación o quizás falta de acierto en elegir su nuevo destino hará que alguno de ellos no llegue y sí lo hagan otros, quizás menos dotados. Pero es indudable que estamos ante siete grandes promesas.

Fotos: Benfica - Reuters.