viernes, abril 06, 2007

Basta con perder un segundo la concentración…


Talento, energía, posicionamiento, estrategia, coraje, condición física, creatividad… son características que citamos constantemente al analizar partidos y jugadores. Pero a veces olvidamos una virtud muy importante, trascendental, casi imposible de sostener al máximo nivel durante hora y media: la concentración. Anoche vimos las consecuencias trágicas de pequeños lapsus en la concentración de un equipo. Pequeños momentos de desconexión, lagunas mentales en el proceso conectivo de un conjunto, saldados casi todos ellos con resultados fatales.



En el Bay Arena de Leverkusen, el Bayer lo ha comprobado a los sesenta segundos de partido cuando en el primer saque de esquina no ha impedido el remate franco de Cuéllar y la eliminatoria ya ha quedado marcada. Osasuna no es un equipo brillante, pero posee unos muy buenos fundamentos entre sus líneas y ha mantenido la concentración en un campo difícil y un rival teóricamente superior. Los chavalines del doble pivote (Ion Erice y Raúl García, 20 años por cabeza) han funcionado como un reloj en el centro del campo, solventando desajustes defensivos y abriendo a sus dos buenos extremos (Juanfran y David López) mientras la pareja de arriba (Soldado-Milosevic) se bastaban para fijar la defensa local.

Faena de alta profesionalidad de los navarros, que se han paseado todo el primer tiempo, pero han dado tres pasos atrás tras el descanso, coincidiendo con que Voronin se ha descolgado a la media punta desequilibrando todo el esquema osasunista. En un plis plas, el Bayer ha encerrado a quien dominaba el partido y el central Juan ha podido igualarlo, pero han bastado muy pocos minutos para sentenciar los cuartos.

Primero, Valdo ha suplido al lesionado Juanfran, cambio replicado por el técnico local retirando a su lateral diestro (Gonzalo Castro) y pasando a jugar con tres defensas. Un suicidio. A buenos peloteros no se les pueden poner tan fáciles oportunidades. Entre Valdo, Milosevic, David López y Webó se han hartado de dar pases al hueco y en dos minutos han apuntillado al Bayer (0-3) e incluso se han quedado muy cortos, con lo que Osasuna ya es virtual semifinalista, a la espera de Sevilla o Tottenham.



Porque no está claro, a causa del 2-1 del Sánchez Pizjuán, que el campeón pueda aspirar a la reedición. Como en Leverkusen, también en Sevilla el equipo local ha salido sin la concentración exigida por este nivel competitivo y al minuto y medio ya remaba en contra por el gol de Robbie Keane. Después ha aparecido el frenético Sevilla, el de la energía inmensa, la gran velocidad por bandas, la cabeza felina de Kanouté y los buenos movimientos de Kerzhakov y ha remontado la partida.

Ha sido como una final anticipada porque ahí peleaban dos grandes conjuntos: incansable el Sevilla, afilado el Tottenham, rápido Lennon, poderoso Keane, peligroso Berbatov, pero sobre todo espléndido Zokora, mediocentro de físico imponente. La vuelta en White Hart Lane garantiza espectáculo porque el cuadro londinense ha dejado una impresión de potencia descomunal y el Sevilla ya sabemos cómo las gasta, así que estamos ante otra hora y media de excepción en la que el menor despiste de concentración decidirá quién disputa la plaza de finalista contra Osasuna.



En Montjuïc también ha aparecido la desconcentración. Ha sido a la hora de partido, cuando el Espanyol dominaba plácidamente el marcador por 3-0 (Tamudo, Riera, Pandiani, décimo tanto del pichichi europeo) aunque en el centro del campo había síntomas de hemorragia a causa del oficio de Rui Costa, cambio decisivo a los 36 minutos de partido. Rui Costa y también Miccoli han roto la estabilidad del centro del campo perico y en dos minutos de desconcentración local, mientras se festejaba por adelantado, el Benfica ha sumado un par de tantos y congelado la sonrisa de un equipo que ya se veía en semfiinales, undécimo partido invicto en Copa de la UEFA, pero que ahora deberá sudar sangre en Lisboa si quiere llegar a Glasgow para quitarse una espina histórica.

Y curiosamente, en el partido de los equipos ofensivos (AZ-Werder Bremen) no se ha marcado ni un solo gol aunque se ha vivido un momento único: el árbitro portugués Olegário Benquerença ha expulsado al lateral islandés Steinsson del AZ a doce minutos del final, pero tras consultar con su asistente y comprobar que se había equivocado le ha readmitido en el campo. Fantástico…

Fotos: EFE - AP - AFP - RCD Espanyol.

jueves, abril 05, 2007

Una noche de todos los colores


Promesa de gran noche en la Copa de la UEFA, con el campeón retado por un Tottenham con una baja de peso (Ledley King en el centro de la defensa) y el Sánchez Pizjuán reviviendo sus momentos mágicos. Juande Ramos saldrá con lo mejorcito de la casa: Palop, Dani Alves, Poulsen y Kanouté, columna vertebral. En los ingleses, Chimbonda hará pareja con Dawson en el centro de la defensa y esperamos con expectación el rendimiento del mediocentro Zokora en un partido de alto riesgo para él, así como el comportamiento de Aaron Lennon y Berbatov.

Sevilla: Palop – Dani Alves, Javi Navarro, Escudé, David Castedo - Poulsen, Renato, Navas, Adriano - Kerzhakov, Kanouté

Tottenham: Robinson - Stalteri, Chimbonda, Dawson, Young Pyo - Zokora, Jenas, Lennon, Tainio - Robbie Keane, Berbatov




En Montjuïc, el Espanyol se encomienda al espíritu de 1988, cuando machacó al Milan de Sacchi, para pelear contra un mito europeo: el Benfica de Simao, verdugo de Manchester y Liverpool la pasada temporada en Champions, remontando posiciones en la actual Superliga portuguesa, con Nélson, Karagounis, Simao y Miccoli como armas intimidatorios. Valverde saldrá con ese 4-2-3-1 que tan buen resultado le está dando en Europa, donde marcha invicto.

Espanyol: Gorka - Zabaleta, Torrejón, Jarque, Chica - Moisés Hurtado, De la Peña - Rufete, Luis García, Riera - Tamudo

Benfica: Quim - Nélson, Anderson, Moreira, Léo - Petit, Ka
ragounis, Joao Coimbra, Simao - Nuno Gomes, Derlei



Osasuna llega a Lerverkusen pasando rondas a trancas y barrancas, pero pasando. Se encuentra a un Bayer lejos del que rozó el gran triplete en 2002, pero que cuenta con algunos hombres poderosos: el guardameta Adler, futuro portero de la selección; el hispano Gonzalo Castro, apenas 19 años y ya internacional con la Mannschaft; el central Juan; el capitán Bernd Schneider, en plena forma; y los peligrosos Barbarez y Voronin. Partido duro y complicado de dos equipos con más solidez que talento, con Ziganda apostando nada menos que por Ion Erice Domínguez (en la foto), un chavalín de 20 años del Promesas, como mediocentro titular al lado del ‘veterano’ Raúl García, también 20 años.

Bayer Leverkusen: Adler - Gonzalo Castro, Haggui, Juan, Babic - Rolfes, Schneider, Barbarez, Barnetta – Voronin, Kiessling

Osasuna: Ricardo - Izquierdo, Cruchaga, Cuéllar, Corrales – Ion Erice, Raúl García, Juanfran, David López - Soldado, Milosevic




Por el contrario, en Alkmaar se enfrentan dos de los conjuntos más ofensivos del continente: Louis Van Gaal contra Thomas Schaaf, dos técnicos sin complejos ni miedos, amantes del riesgo y el juego ofensivo, dispuestos a encajar los goles que sea siempre que su equipo marque uno más que el rival. Partido para espíritus abiertos.

AZ Alkmaar: Waterman - Steinsson, Jaliens, Donk, De Cler - De Zeeuw, Dembélé, Jenner, Martens - Arveladze, Koevermans

Werder Bremen: Wiese - Fritz, Mertesacker, Naldo, Wome - Frings, Vranjes, Owomoyela, Diego - Klose, Almeida


Y con el rabillo del ojo habrá que estar atento a Cúcuta (Colombia) donde River se juega a vida o muerte su pase a la siguiente ronda de la Copa Libertadores. Los millonarios argentinos se enfrentan al Caracas venezolano, pero lo hacen en tierras colombianas por cierre del estadio caraqueño. Una derrota dejaría KO a River aunque el Caracas sufrió ayer una tremenda sanción por parte de la Conmebol, que apartó a cuatro de sus titulares. Tras el batacazo de Boca ayer en Perú contra el Cienciano (3-0), el fútbol argentino contiene la respiración.

Fotos: Getty - RCD Espanyol.com - Deportes de Navarra - El Universal.

Mourinho se equivoca y Silva se doctora


Poca brillantez, pero muchísima competitividad. Para afrontar el partido de los pequeños detalles, Mourinho ha planteado un cambio táctico importante y Quique ha replicado con un posicionamiento previsible, pero superior. El cambio de Mourinho ha sido plantar a Obi Mikel de mediocentro en lugar de Makelele (que no estaba lesionado) y escoltarle con Lampard y Ballack para que Salomon Kalou pudiera ejercer de tercer delantero en un retorno al viejo 4-3-3 de otros tiempos. O sea, Kalou en el rol que tan bien ejecutaba Joe Cole el año pasado.

Pero el invento no ha funcionado, en gran parte por ese 4-2-3-1 dibujado por Quique, alumno precoz, con Albiol acompañando al capitán Albelda (ocho faltas entre ambos) en el doble pivote, Joaquín y Vicente (nuevamente roto) trabajando en la contención y también en la apertura por bandas y Silva de enganche libre por detrás de Villa. La defensa blue se ha comido a Villa, como esperábamos, pero a cambio Obi Mikel ha dejado vivo a Silva, que se ha enseñoreado cuanto ha querido, regalando un pase de gol a Villa, fallando otro a bocajarro y ensartando a Cech de un trallazo parabólico impecable. Donde Messi empezó a forjar su leyenda, Silva se ha doctorado.

Hasta aquí el decepcionante plan de Mourinho, cuyo Chelsea anda atascado toda la temporada, digiriendo mal las pesadas incorporaciones de Ballack y Shevchenko, y también la superioridad de un Valencia muy italiano, que no ha apuntillado, lo que era garantía de sufrimiento en la reanudación. Y la segunda parte ha sido, en efecto, francamente muy italiana, con seis valencianistas (más portero) sin abandonar nunca su campo y Drogba recibiendo balones por arriba y por abajo (trigésimo gol suyo esta temporada) a través de ese juego tan directo que gusta en Stamford. Última media hora de mucho oficio: el londinense, en plan séptimo de caballería, ya sin mediocentro defensivo, con Joe Cole y Wright-Phillips desmelenados sobre el campo; el valenciano, muralla doble con ocho y hasta diez jugadores repeliendo cuanto les alcanzaba. Juego en el área del lento Cañizares, pero con poco peligro verdadero, aunque ya sabemos que el Chelsea es el equipo capaz de convertir cualquier melón en un gol a favor.

Como ha dicho Mourinho al acabar, en declaraciones tan humildes y modestas que me han sorprendido, este Chelsea no da para más ni para un mejor juego, aunque sus biorritmos competitivos son tan extremos que sigo viéndole capaz de cualquier proeza. Hace bien el Valencia en mostrarse cauto ante la vuelta, no en vano los blues han marcado en todos los partidos de esta Champions (salvo en el intrascendente de Bremen), sin importarles jugar en casa o fuera. Así que el empate no es un mal resultado para nadie, pero tampoco excelso para los valencianistas, pues finalmente la única conclusión es que Stamford Bridge, por una vez, ni ha sentenciado ni siquiera ha sido concluyente para conocer el rival del Liverpool en semis.



Y en el Olímpico, la Roma ha cumplido mis previsiones (por una vez). Carrick y Scholes no han soportado la presión de los cinco centrocampistas romanistas y el Manchester United se ha convertido en una sombra del líder inglés. Alguna pirueta brillante de Cristiano Ronaldo, autor de un slalom excelso en el gol visitante, y un control frío y preciso de Rooney como único bagaje. El resto, agua.

La Roma es mucha Roma como pudo comprobar el Olympique en Lyon. Se planta en el campo como quien no quiere la cosa, con el escobero de De Rossi por detrás y un ritmo tranquilo, pero que acaba arrollando al rival. Mancini y Taddei, con sus regates y cambios de ritmo trepidantes, han mareado a la frágil defensa mancuniana hasta convertirla en un coladero por donde Totti y Vucinic se han hartado de golpear. Si algo le ha faltado al equipo de Spalletti es convencimiento en sus propias posibilidades, incluso cuando Scholes se ha autoexpulsado, pues ha podido desmantelar al ManU y le ha dejado escapar vivo hasta la decisión de Old Trafford, donde sigo viendo a los italianos con un peldaño de ventaja, aunque esa caldera promete ser un infierno.

Fotos: AP - Getty.

miércoles, abril 04, 2007

La batalla de los clones


El equipo más sólido de Inglaterra, aunque no es el líder, contra el equipo más sólido de España, que tampoco es líder en su campeonato. Chelsea y Valencia, dos paradigmas del juego colectivo, se enfrentan en Stamford Bridge con el Liverpool esperando ahí al fondo, ya en las semifinales. Son dos caras del mismo espejo. No exactamente dos equipos idénticos, pero sí muy parecidos desde su concepto fundamental: equipos creados para encajar pocos goles, para llevar la contraria, para esperar agazapados y aguijonear sin piedad. Un punto más agresivo el Chelsea, un peldaño más creativo el Valencia al apostar por Joaquín y Vicente en las bandas.

Con su habitual buena capacidad analítica, Quique ha diseccionado a priori el enfrentamiento: "Será un partido muy de medio campo, muy físico. A los dos equipos nos cuesta menos minimizar a rivales que juegan diferente a nosotros, como el Barça. Cuando nos enfrentamos a conjuntos parecidos a nosotros, como es el caso, nos cuesta más y se decide todo por mínimos detalles". Impecable explicación. Valencia y Chelsea juegan mejor contra conjuntos que quieren el balón para sobarlo y construir, pero se atascan cuando enfrente tienen un clon. Así que estaremos atentos al mínimo detalle, que seguramente resultará decisivo, como esa decisión sorprendente de Mourinho de dejar a Makelele en el banco y darle la escoba a John Obi Mikel para que Kalou haga el papel en el centro del campo que antes interpretaba Joe Cole: contención e incorporación al ataque.

Chelsea: Cech - Diarra, Terry, Carvalho, Ashley Cole - Obi Mikel, Lampard, Ballack, Kalou - Drogba, Shevchenko


Valencia: Cañizares - Miguel, Ayala, Moretti, Del Horno - Albiol, Albelda, Joaquín, Vicente – Silva, Villa

Sin sus puñales veloces (Robben lesionado, Joe Cole recuperándose en el banquillo), Mourinho ha cambiado su clásico 4-4-2 en rombo y lo transforma en un sistema más elástico, del que ya veremos el resultado que obtiene. De entrada me parece algo chocante dejarse a Makelele fuera del titular (Essien está lesionado) y lanzarse contra el Valencia a partir del jovencito Obi Mikel y esperando que Kalou lea bien el ritmo del partido. Mucho riesgo para un entrenador acostumbrado a lo contrario.

Quique vuelve a probar con Albiol en el mediocentro (posición en la que le hizo triunfar en el Getafe) acompañando a Albelda, pero también juega su gran baza: abrir el fútbol por las bandas de Stamford, con Joaquín y Vicente más el enganche de Silva. Noche dura para Villa ante un centro de la defensa blue muy poderoso, pero también para Ayala y Moretti, que se las verán con el gran Drogba.



Roma: Doni - Cassetti, Mexes, Chivu, Panucci - De Rossi, Taddei, Wilhelmsson, Perrotta, Mancini - Totti

Manchester United: Van der Sar - O'Shea, Ferdinand, Brown, Heinze - Carrick, Scholes, Cristiano Ronaldo, Giggs - Solskjaer, Rooney

La lesion de Tonetto lleva nuevamente a Panucci al lateral izquierdo, donde jugó correctamente frente al Milan, con la diferencia que esta noche tendrá enfrente a un tal Cristiano Ronaldo… Por lo demás, Spalletti mantiene el esquema que le ha llevado brillantemente a cuartos, ese 4-5-1 (en realidad, 4-1-4-1, con De Rossi de barrendero) flexible, elástico y mucho más ofensivo de lo que aparenta. En el ManU, la baja de Vidic deja el puesto de central en manos de Wes Brown en tanto que el mediocentro John O’Shea, chico para todo, suple la ausencia de Gary Neville en el lateral diestro, también por lesión, y plantea serios interrogantes en la defensa mancuniana. Prueba de fuego trascendental para Carrick y Scholes, que han vivido una temporada plácida en Premier pero hoy estarán bajo la presión de un centro del campo potentísimo: cinco tanques contra ellos dos, ayudados por Giggs y Cristiano Ronaldo. Peligroso. Contra lo que tanta gente pronostica, sigo viendo una Roma muy peligrosa, perfectamente capaz de acabar con los diablos rojos, que a falta de Larsson echan mano de Solskjaer.

Fotos: Getty.

Benítez ya espera en semifinales a Mourinho o Quique


Pocos cuartos de final de Champions habrán resultado tan placenteros para un equipo como la sesión de baño y masaje que se dio anoche el Liverpool en Eindhoven (0-3), donde el PSV y los reds parecían equipos de categorías distintas. Benítez ya está en semifinales, otro año más, aunque nunca con la placidez y facilidad de la actual edición. Su fútbol metalúrgico acapara críticas, pero resulta fiable y sólido en una competición de eliminatorias extremas como demuestra su brillante historial. Frente a un PSV remendado arriba, abajo y en el centro (sin Koné, Álex ni Afellay y perdiendo a Farfán y Méndez durante el partido), el Liverpool se ha plantado con su 4-4-2 elástico y ha sembrado de minas el campo.

Mascherano ha debutado en Champions con más libertad de la que goza habitualmente porque Xabi Alonso ha guardado bien la posición central, en tanto la banda izquierda quedaba reforzada por el eje Fabio Aurelio-Riise y Gerrard se beneficiaba de la mansedumbre de los medios holandeses. Ha bastado una combinación Mascherano-Finnan para que el centro del lateral fuese cabeceado a gol por Gerrard y adiós al partido, que ha pasado a ser un paseo militar para los ingleses, que lo han apuntillado a través de sus pegadores: Riise desde fuera del área, Crouch por alto.

Benítez se ha permitido el lujo de forzar la tarjeta de suspensión de Kuyt, que llegará limpio a semis, prácticamente como todo el Liverpool, un equipo que no enamora por su creatividad, pero que cumple escrupulosamente todas las reglas sagradas del fútbol: defiende con seriedad, se planta acertadamente en el medio y golpea implacable en el área rival. Cuartofinalista de Champions en 2003 y campeón de la UEFA en 2004 con el Valencia, campeón de Champions en 2005, semifinalista como mínimo en 2007, a la espera de verse las caras con Mourinho (en la revancha de las semis de 2005) o Quique, éste es Benítez, especialista en esa cosa llamada fútbol europeo.



En San Siro, Milan y Bayern han jugado un partido que parecía de otro siglo, pero emotivo y de una competitividad extrema (2-2). Fútbol anciano el del Milan, envejecido a base de seguir siempre el mismo guión, repitiendo idéntica jugada: Kaká engancha con Gilardino en busca de una pared larga en el vértice del área, enganche que casi nunca se produce, bien por torpeza del delantero, bien por ventaja del defensa. Poco más ofrece el Milan, como no sea que juega con siete hombres, más Dida, siempre por detrás del balón en busca de esa jugada que Kaká acaba sacándose de la chistera. Pero Kaká es cada vez menos el futbolista desequilibrante y decisivo que tanto prometía, quizás porque arrastra la fatiga mundialista o porque el calcio le ha fundido los plomos. Así que el Milan anda encomendado al talento de Pirlo, principio y final de este equipo con mucho oficio y poca alma.

Y eso que enfrente ha tenido un Bayern muy parecido al que cayó en el Bernabéu, pero sin el coraje bravucón de Van Bommel, suplido en la eficacia rematadora por Van Buyten. Un Bayern con todas las virtudes germánicas (la lucha hasta el último segundo, jamás darse por vencido), pero sin más cualidades futbolísticas que el pelotazo largo o el disparo lejano. Sólo la entrada conjunta de Pizarro y Lell ha dinamizado a un conjunto monótono y previsible tanto en lo bueno como en lo malo, pero que ha embotellado a los locales, agotados a la hora de partido, y sacado petróleo de San Siro con lo que le bastará empatar a nada para regresar al terreno azaroso de las semifinales, confirmando lo que sabíamos: el Madrid dejó escapar una gran oportunidad.

Fotos: EFE - AP - AFP - Getty.

martes, abril 03, 2007

Koeman, de nuevo en el camino de Benítez


Regresa la Champions tras un mes infinito y lo hace con un Milan-Bayern que tiene similitudes con un choque de viejos trenes y un PSV-Liverpool que promete revancha.

Milan: Dida - Oddo, Nesta, Maldini, Jankulovski - Pirlo, Gattuso, Ambrosini - Seedorf, Kaká - Gilardino


Partido 102 de Maldini en Champions en San Siro, con un Milan que vuelve a salir con un único punta, dejando a Kaká y Seedorf como enganches por delante de su línea de tres centrocampistas (4-3-2-1). Clásico esquema de Ancelotti esta temporada en Champions, aunque conservador al máximo.

Bayern: Rensing - Sagnol, Lucio, Van Buyten, Lahm – Ottl, Hargreaves, Salihamidzic, Schweinsteiger - Makaay, Podolski

Bajas por sanción de Kahn y Van Bommel, el motor del Bayern, que aparece en Milán con el esquema que le está dando buenos réditos al viejo Hitzfeld.

En Eindhoven, reencuentro entre Koeman y Benítez, que ya jugaron la fase de grupos (0-0 en Endhoven; 2-0 en Anfield) y también el año pasado cuando el técnico holandés digiría un Benfica que echó al campeón en su propio feudo. El PSV está en cuadro, pues a las bajas de Álex y Arouna Koné se une ahora la del joven Afellay, lo que obliga a Koeman a salir con un equipo lleno de remiendos, con el mediocentro Simons jugando de central.

PSV: Gomes - Krompkamp, Simons, Da Costa, Salcido - Méndez, Vayrynen, Cocu, Culina - Tardelli, Farfán

Liverpool: Reina - Finnan, Carragher, Agger, Fabio Aurelio – Mascherano, Xabi Alonso, Gerrard, Riise - Kuyt, Crouch

En el Liverpool, baja por sanción de Sissoko, lo que propicia el debut en Champions de Javier Mascherano el día en que Carragher juega su partido número 50 de Champions. Doble refuerzo en banda izquierda, con Fabio Aurelio en el puesto de lateral y Riise como interior zurdo y posición flotante de Mascherano, que ha dejado inicialmente el pivote central a Xabi Alonso.

Fotos: Getty.

Una política de fichajes para el Madrid


Hay una teoría no muy extendida que sostiene que el Barça de los triunfos siempre se ha construido alrededor de grandes entrenadores (Helenio Herrera, Michels, Cruyff, Van Gaal, Rijkaard…), en tanto el Madrid de los éxitos lo hacía a partir de excepcionales jugadores (Di Stéfano, Amancio y los ye yés, Butragueño, Raúl…). No he profundizado suficiente en dicha teoría para certificar su validez, pero si non é vero é ben trovato y viene al pelo para el diseño de una posible política de fichajes madridistas cara al próximo curso, que paso a enumerar.

La primera premisa de dicha política es señalar plazos, objetivos y el nombre de un entrenador, por lo que sonaría del siguiente modo: Schuster es el nuevo entrenador de un proyecto que se extiende a lo largo de tres años, cuyos primeros resultados exitosos se pretenden obtener en la segunda temporada, y que busca retornar al Madrid a la senda del fútbol atractivo y ofensivo, primando la creatividad y la construcción de juego excelente y liberando el talento de los jugadores. Esta definición alejaría del Bernabéu a grandes entrenadores como Benítez o Mourinho de gran peso mediático, pero a cambio llegaría Schuster, que recibiría el encargo de limpiar el pésimo regusto dejado por Capello.

Como sistema básico, el Madrid emplearía el 4-4-2, con la alternativa 4-2-3-1 en partidos muy complejos y el 4-3-3 en partidos sencillos en el Bernabéu. En el Castilla, Michel recibiría instrucciones para emplear los mismos sistemas. Antes de que Schuster pisara los campos de Valdebebas, la directiva madridista daría las bajas correspondientes a los jugadores que deberían abandonar el club, que serían estos:

  • Diego López (traspasado por 2 millones)
  • Salgado (0,5)
  • Helguera (1)
  • Cannavaro (8)
  • Roberto Carlos (0)
  • Pavón (0,5)
  • Guti (5)
  • Emerson (5)
  • Robinho (15)
  • Cassano (5)
  • Beckham (0)
  • Reyes (devolución al Arsenal)
  • Baptista (12, fichado por el Arsenal)
  • Raúl Bravo (0)

En total se recaudarían 54 millones por la marcha de estos 14 jugadores. Quedaría el interrogante de Raúl, ese corcho que siempre flota, cuya ficha resultaría prohibitiva para cualquier otro equipo visto su rendimiento y con el que probablemente habría de alcanzarse el siguiente pacto para una última temporada: será titular en 8 partidos sencillos y disputará la última media hora de otros 15, más aquellos de Champions que estén resueltos, pero siempre y en todo momento como delantero y dentro del área rival. Al año siguiente, homenaje y despedida. Dos jugadores de la plantilla actual irían cedidos para su plena adaptación al fútbol español: Gago y Marcelo.

De la plantilla actual continuarían ocho jugadores: Casillas, Sergio Ramos, Cicinho, Mejía, Torres, Diarra, Higuaín y Van Nistelrooy. Del Castilla serían definitivamente ascendidos dos canterazos (Adán y De la Red) en vista de que Juanma Mata parece estar ya comprometido con el Valencia. De entre los jugadores cedidos sería repescado Soldado y se ejercería la cláusula de recompra (3 millones) por el extremo Juanfran (Osasuna), entre cinco y siete veces más barato que Ribéry. Igualmente, se completaría el fichaje del central Sergio Sánchez (5 millones), actualmente cedido por el Espanyol al Castilla. Estos trece futbolistas se completarían con nueve fichajes hasta reunir a 22 jugadores que formarían el núcleo básico del equipo. Los nueve fichajes serían estos:



Christoph Metzelder, 26 años, 1,93 de estatura, defensa central del Borussia Dortmund y titular de la selección alemana en la final del Mundial 2002 y en el tercer puesto de 2006. Hace tres años fue operado dos veces de una lesión en el tendón de Aquiles, de la que se ha repuesto por completo. Llega gratis y evoca las mejores virtudes defensivas del fútbol alemán: sobrio, oscuro, templado, poderoso.

Pepe (Képler Laveran Lima Ferreira), 24 años, 1,87, central del Oporto desde hace tres temporadas cuando sustituyó a Ricardo Carvalho tras la marcha de Mourinho al Chelsea y la llegada de Victor Fernández al campeón europeo. En breve será comunitario y tiene las virtudes opuestas a Metzelder: efervescente, rápido, rematador, emotivo. Precio: 25 millones. Su alternativa es Ezequiel Garay, 20 años, 1,86, central del Rácing desde enero de 2006, fichado del Newell's Old Boys por dos millones y medio, arrebatado a River, siete goles esta temporada, promesa mayúscula como central. Como Zigic, Garay está condenado a dejar muchos millones en las arcas del Rácing.

Eric Abidal, 27 años, 1,80 de estatura, lateral zurdo del Olympique de Lyon y de la selección francesa con la que jugó la última final mundialista. Lleva seis años en el máximo nivel (Monaco, Lille, OL) y va a dar el salto a España sí o sí. Es rápido, fuerte y hábil, aunque no lo suficiente como para hacer olvidar a Roberto Carlos. Precio: 15 millones. Su fichaje es necesario porque Marcelo no está maduro y necesita uno o dos años de adaptación seria. La alternativa a Abidal sería el mexicano Carlos Salcido, 27 años, polivalente en todas las posiciones de la actual defensa del PSV y cuyo precio sería similar al de Abidal.



Xabi Alonso, 25 años, 1,83, mediocentro en el Liverpool, donde cumple su tercer año y ya ha ganado Champions, Supercopa europea y Copa inglesa. Fichado por 18 millones ahora cuesta un mínimo de 25, pero es un jugador sobre el que se puede edificar todo un equipo. Se fue de San Sebastián con la Real subcampeona y ahí terminó el sueño donostiarra (aunque no sólo por eso). En el Liverpool es un ídolo y posee una visión panorámica del juego difícilmente igualable.

Lucho González, 26 años, 1,85 de estatura, volante y capitán del Oporto, al que llegó en la etapa post-Mourinho procedente de River. Es un centrocampista completo que no ha logrado descollar con su selección, pero que en Portugal ha ampliado sus características: ya no sólo crea y construye, sino que defiende con acierto y remata con dureza. Aunque físicamente no se parece a él, tiene similitudes con Deco en cuanto a polivalencia, pero su mejor prestación la obtiene como interior ofensivo. Precio: 15 millones (si se ficha en paquete con Pepe).

Raúl García, 20 años, 1,83, otro todocampista. Hace un año, el Madrid le quería como mediocentro defensivo, pero Raúl García no es un mediocentro barrendero, sino un interior completísimo, de disparo certero, excelente toque y capacidad ofensiva, unido a un buen aprendizaje defensivo que le convierte en un decatleta del centro del campo. Su cláusula de rescisión (ya corregida) en Osasuna es de 22 millones.



Arjen Robben, 23 años, 1,81, fantástico carrilero zurdo, que tanto puede jugar como extremo puro que hacerlo a partir de posiciones en el centro del campo, pues su velocidad y resistencia son elevadas. Posee un regate fenomenal, en ocasiones excesivo. Llegó al Chelsea hace tres temporadas procedente del vivero del PSV y su precio actual es de 23,5 millones. Un menisco le tendrá apartado las próximas cinco semanas. Fue una de las tres promesas incumplidas de Calderón en la campaña electoral madridista.

Peter Lovenkrands, 27 años, 1,81 de estatura, extremo izquierdo del Schalke 04, actual líder de la Bundesliga, adonde llegó gratis el pasado verano tras seis buenas temporadas en el Glasgow Rangers. Este danés ocupa toda la banda izquierda del campo y tanto puede jugar en ataque estático como al contragolpe puro. En el Schalke ha adquirido un punto de madurez exquisito. Su precio rondaría los 12 millones.

Klaas Jan Huntelaar, 23 años, 1,86, delantero centro del Ajax, con quien lleva 19 goles en 28 partidos de la actual liga. Es la mejor promesa del fútbol holandés y ya el pasado año fue pichichi de la Eredivisie, con 33 tantos logrados entre el Heerenveen y el Ajax, que le fichó en enero por apenas nueve millones, cotización que se ha incrementado actualmente hasta los 25 millones.

Así pues, Metzelder (0), Pepe (25) o Garay, Abidal o Salcido (15), Xabi Alonso (25), Lucho González (15), Raúl García (20), Robben (23,5), Lovenkrands (12) y Huntelaar (25), nueve fichajes con un montante total de 160,5 millones más los 3 de Juanfran y los 5 de Sergio Sánchez elevan el importe global de la inversión a 168,5 millones. Con unos ingresos por venta de jugadores de 54 millones, el total neto a invertir sería de 114,5 millones, una cifra muy alta, pero similar a la que el Madrid ha gastado en temporadas anteriores sin cuajar por ello el menor proyecto de futuro.

Con estos 22 jugadores la cobertura de puestos quedaría como sigue:

Portero: Casillas - Adán
Lateral diestro: Cicinho - Sergio Ramos (+ Torres)
Central: Metzelder - Pepe (o Garay) - Sergio Sánchez - Mejía (+ Ramos)
Lateral zurdo: Abidal (o Salcido) - Torres
Mediocentro barrendero: Diarra
Mediocentro de posición: Xabi Alonso - De la Red
Interiores: Lucho González - Raúl García
Extremo diestro: Juanfran
Extremo zurdo: Robben - Lovenkrands
Delantero centro: Huntelaar - Soldado - VNR - Higuaín (+ Raúl)

Con el 4-4-2 básico, el Madrid podría jugar con este once:

Casillas – Sergio Ramos, Metzelder, Pepe, Abidal – Raúl García, Xabi Alonso, Lucho González, Robben – Huntelaar, Van Nistelrooy

Con el 4-2-3-1 ante equipos muy potentes, podría hacerlo así:

Casillas – Sergio Ramos, Metzelder, Pepe, Abidal – Diarra, Xabi Alonso – Lucho González, Raúl García, Lovenkrands – Huntelaar

Y con el 4-3-3 ofensivo podría mostrarse como sigue:

Casillas – Cicinho, Metzelder, Pepe, Abidal – Xabi Alonso, Lucho González, Raúl García – Juanfran, Huntelaar, Robben

Como siempre, sólo es una idea, susceptible de mil retoques. Por ejemplo, la contratación del joven y prometedor Anderson (Oporto), un jugador capaz de revolucionar un equipo. O la opción mediática: invertirlo todo en Cristiano Ronaldo y Alves, obviando que dos jugadores no forman un conjunto.

Fotos: Getty.

lunes, abril 02, 2007

Tres pautas de la Liga


Decidme si me equivoco, pero esta Liga tiene tres pautas que se repiten de forma persistente, a saber:

1.- Sea cual sea el marcador y por más ventaja que lleve en el mismo, el Barça siempre sufre en el tramo final de sus partidos. Da igual que sean uno, dos o incluso tres los goles con que supere a su rival, el equipo se adormece, se mete en un trance peligroso, con rondos insustanciales en zonas de riesgo y acaba encomendándose a Valdés.

2.- En todos los momentos trascendentes del campeonato, cuando podía tomar distancias sobre sus perseguidores, dar un golpe de gracia o mostrar la consistencia del líder, el Sevilla se ha diluido. El equipo apunta un carácter indomable y una cualidad técnica excelente, pero en los días importantes la arruga se extiende.

3.- Como visitante, el Madrid es el diablo: ha renunciado definitivamente a jugar a cualquier cosa parecida al fútbol, pero su aguijón es veneno puro. Los rivales saben que hagan lo que hagan al final aparecerán Casillas y un remate de gol que acaban con cualquier resistencia y también con toda lógica. Es la eficacia pura de un equipo que ha dimitido del fútbol.

Y así pasan las semanas, con la mayoría de conjuntos haciendo la goma, ahora me voy, ahora me quedo, como si la acción valiera menos que la omisión aunque ya queda tan poco que las próximas tonterías se pagarán muy caras.


Fotos: AP - AFP.

domingo, abril 01, 2007

Pónganle el vídeo del Milan…


Cuando el hermanísimo suba a las oficinas del Barça para la enésima renegociación del contrato de Ronaldinho muéstrenle el vídeo del Roma-Milan de anoche y a partir de ahí hablen de dinero porque sobre felicidad no hay nada que tratar. Para quien tuviera alguna duda, la actuación milanista en el Olímpico romano despeja cualquier interrogante: el mismo partido-pesadilla de los últimos meses, mil veces jugado y repetido, sin genio, sin energía, sin espíritu, sin el menor garbo, con los romanistas dándole un baño a Kaká y compañía. Si ese es el equipo al que el hermanísimo quiere llevar a Ronaldinho para que sea feliz, que Soriano no llame a los abogados. Mejor que llame a un médico porque el representante tiene un problema serio.

Foto: El Periódico.com